jueves, 2 de octubre de 2008

¿Y si existiera la utopía?



La dignidad es hacerse respetar por los demás y comienza por ser fiel a uno mismo. No es hoy en día un bien demasiado apreciado. Se lleva mal con el ascenso social, con el afán de lucro, con las carreras fulgurantes. La honestidad es una palabra casi antigua, y quiere decir atenerse a una conducta moral, en este caso a un compromiso.
La honradez tiene un significado más concreto, hoy considerada una palabra pueblerina, se aplica a no dejarse tentar por el beneficio ilícito y también, y si se habla de honradez intelectual, se basa en reconocer las virtudes y los argumentos del contrario.
La generosidad es la tendencia a ayudar a los demás y a dar las cosas propias sin esperar nada a cambio. Ahora se tiende a interpretar esta virtud como entregar aquello que nos sobra, cuando su esencia consiste en entregar aquello más preciado, en este caso el tiempo de nuestra vida.
Hay otras virtudes que carecen de nombre. ¿Cómo llamamos a compartir el sufrimiento humano? ¿Qué palabra se acerca a esa inclinación a escuchar, a compartir los problemas ajenos? ¿Con que término nombramos la predisposición a tener amigos y a dejar huella en los demás?

La trayectoria de Pepe Cabrero nos habla de todo esto y del futuro. Lo vemos hoy en la foto, con un cuerpo que lo lleva más que lo contiene y unos ojos inquietos (alegres casi siempre, en esta última etapa tan tristes, ya lo sé) que quieren mirar adelante. Y no nos dejará porque si a la política les sobra gente como él, quien está de más es la política.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Se nos fue Mario Maya

Lo leo con estupor. Esta madrugada ha muerto Mario Maya en Sevilla. Quizá muchos jóvenes no sepan quien es, ni qué representa ni por qué siento que con él se va una parte de la historia de Andalucía.
Cuando era muy joven tuve la suerte de ver su espectáculo “Camelamos Naquerar” (Queremos hablar). No soy aficionada al flamenco pero solo Camarón y Mario Maya me deslumbraron, golpeándome con un universo desconocido de autenticidad andaluza. Quedé fascinada por ese lenguaje coreográfico nuevo que Mario Maya había inventado, más allá de los tablaos flamencos y de los bailes regionales. Era un baile para otra memoria, para otro mundo, para otra Andalucía.
Muchos años después conocí a Mario. Eran los años en que dirigía el Centro Andaluz de Danza y la Consejería había decidido poner fin a esta experiencia con pretextos inexplicables. A fin de cuentas –debieron pensar- la Andalucía que él representaba había sido ya convenientemente asimilada, triturada, agotada. Acudí a una reunión con Mario y varios altos cargos que no voy a citar. La escena fue de una gran dureza simbólica. Los cargos de la Consejería se portaban como señoritos en un tablao flamenco contratado para una noche de juerga. Tuvimos nuestras palabras, pero sobre todo, una indignación y una tristeza común.
Desde entonces Mario Maya me llamaba periódicamente. Sentía cualquier problema social como si fuera suyo. “Cuenta conmigo”, me decía, y había en estas palabras un compromiso con el dolor ajeno y con ese sueño juvenil que se forjó en su Granada. Esta primavera recibí un mensaje suyo diciendo que tenía que verme urgentemente. La cita no se produjo y no sé por qué. Ya no lo sabré nunca. Se nos ha ido un sueño de creación, de limpia hermosura, de compromiso concreto, de una Andalucía que echó sus brotes más hermosos y que no quiso recoger sus frutos. Hasta siempre, Mario, gitano, comprometido con los pobres, orgulloso en su vivir, creador de la Andalucía que pudo ser.

Bodas reales

Se leía en las miradas de todos los familiares que habían acudido a la modesta ceremonia: esa boda no podía salir bien. Aunque los novios disimulaban sus años bajo el traje formal y el maquillaje, eran dos niños ante el altar. Ella acababa de cumplir quince años y él poco más. Eran dos chiquillos alocados, alegres, que el día de su boda estaban inusualmente serios, como si los padres los hubiesen aleccionado.
Nadie quería esa boda que pensaban forzada por las circunstancias, solo ellos, pero no les gustó la ceremonia, “un simple trámite para estar juntos –se dicen”. Ella tuvo que pedir prestado el traje de novia, y aunque era precioso, -con unas largas mangas de campana que le daba un toque de princesa medieval- , no es el suyo, no lo ha elegido, no lo podrá guardar en el armario como recuerdo perenne. El traje del novio también es prestado, pero a él no le importó demasiado. Había un cierto aire de reproche en el ambiente, un clima que no se despejaría siquiera en la celebración que tendría lugar en una nave cerca de una vaqueriza.
Después vinieron las hijas, el esfuerzo por salir adelante desde la nada, la mano tendida a todos los problemas familiares, la casa abierta a cualquier caminante, un manantial de bondad natural, sin artificios.
Hace algunos días han celebrado la boda que no tuvieron. La prepararon con todos los detalles posibles: traje de novia, cuidadísimo salón de bodas, aperitivo y cena, tarta y baile nupcial. Lo que en otras bodas es convención y protocolo insufrible, tenía en este caso un sentido opuesto, una simetría que ajustaba cuentas con el tiempo. Como siempre, llegamos algo tarde a la ceremonia y nos quedamos en la puerta. Muchos de los invitados ocultaban las lágrimas. “¿Por qué llorais? –les pregunté. “Cosas del pueblo, del camino andado, del dolor, de la felicidad–podrían haberme contestado-. Tú no lo entenderías”.
Miro una foto de los dos cuando apenas tenían quince años. Están recostados y sonrientes. Hay en sus cuerpos adolescentes la extraña intimidad de quienes han encontrado su lugar secreto para siempre. Miran a la cámara riéndose del tiempo, seguros de ganar su apuesta.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Lolo Silva y el petate



Se marcha el concejal del Ayuntamiento de Sevilla con el argumento de que ha padecido acoso de la derecha política y mediática sobre su gestión. No comprendo en modo alguno este argumento. En toda institución la oposición va a ejercer un cierto acoso respecto al grupo gobernante y a ningún político se le ocurre dimitir porque se sienta acosado. Otra cosa distinta es la temática del acoso, plagada cuando menos de irregularidades y de prácticas poco éticas. El grupo municipal de IU, en vez de dar explicaciones y poner en claro estas actuaciones, se ha cerrado en banda al reconocimiento de cualquier error, ha retrasado las comparecencias y no ha dado ni una brizna de transparencia que disipara las acusaciones.
En segundo lugar, el dimitido concejal se exculpa –de los errores no reconocidos- recurriendo a su juventud. Afirma que es “un torpe muchacho que solo ha tenido el interés de que los trabajadores vivan mejor”. Por una parte, flaco favor le hace a la juventud con esta afirmación, por otra, veamos si su trayectoria avala tan beatíficas intenciones. Cuando yo era joven esta generosidad de ánimo, buscando un mundo más justo y más libre, nos hizo entregar nuestro tiempo, renunciar incluso a brillantes futuros profesionales en función de estos ideales. Creo que mereció y sigue mereciendo la pena. Pero, ¿cuál ha sido el esfuerzo de este insigne concejal? Llegó a la política y, en cuestión de meses, ya se había garantizado un cargo público, un coche oficial, una trupe de subordinados y, finalmente, un puesto de trabajo en la Universidad. Las credenciales con las que ha cimentado su carrera política son la persecución interna y externa de los compañeros y compañeras de la organización así como de los movimientos sociales que hemos discrepado con sus teorías francamente estalinistas de la organización y del poder. Sin ir más lejos, en una de sus últimas intervenciones públicas, me invitó llamándome “señora” (¡a modo de insulto!) a “coger el petate e irme de Izquierda Unida”. Hoy es él el que, sin explicaciones reales, ha tomado el petate y se ha ido del ayuntamiento, con la cabeza gacha, ante la mirada ausente de los que lo habían colocado en ese lugar.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Canal chiste



Hace ya algunos años Gaspar Zarrias anunció en una comparecencia que Canal Sur estaría presente en todas las plataformas digitales y en todos los formatos de difusión. Le contesté (y perdonen la autocita) : “¡qué vergüenza…ahora nos van a ver en todo el mundo!
El universo de los tópicos no es en si despreciable, incluso algunos de ellos reflejan ciertas acuñaciones culturales y estéticas. Hay tópicos sobre Andalucía realmente insultantes y desgraciados: el de la pereza, la superficialidad, la falta de carácter ante las injusticias. Sin embargo hay otros tópicos andaluces positivos como la creatividad, las ganas de vivir, el alto valor que damos a la convivencia con los demás, la finura estética…Pues bien, Canal Sur se ha especializado en los tópicos más zafios y ridículos de todos aquellos que componen el imaginario andaluz. Parece una cadena dirigida por los nietos de Álvarez Quintero pero en su versión más aldeana y ordinaria.
Entre emisiones y repeticiones, -salvo honrosas excepciones- da igual la hora en la que conectes con la cadena, siempre encontrarás un programa de chistosos que repiten “chascarrillos” de los años cuarenta, cuando no son unos niños que han perdido su condición infantil para convertirse en una especie de monstruos de feria, enanos de la copla y de la gracia (¿quién los protegerá de este “éxito” infantil?). No hay, para Canal Sur más música que la copla, más diversión que el chiste, más representación de Andalucía que el tipismo más rancio. Los creadores y productores que intentaron hacer otro tipo de programación ya hace tiempo que ni siquiera se acercan por la cadena.
Eso sí, cuando pasan a los programas serios -es un decir-, a los informativos, el acento andaluz está desterrado y Andalucía se puebla de modernidad, de avances tecnológicos y de proyectos “punteros”. Incluso, de vez en cuando, aparece algún político (de los que mandan mucho en Canal Sur) indignado por el tópico que tal o cual político catalán o madrileño ha empleado contra Andalucía.
Es un sueño de ida y vuelta. El pueblo andaluz sueña que es tan moderno como dicen sus informativos y el poder político sueña que los andaluces somos tan zafios como nos presentan en su programación.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Atónitos


Llueven las noticias sobre la crisis económica. La aguja de marear de los mercados financieros está enloquecida. Los neoliberales más radicales contra el gasto público se aprestan a pedir a gritos dinero para que no se desestabilice el mercado financiero. Los economistas más
lúcidos y honestos, como mi amigo Juan Torres, escriben una especie de diario concienzudo sobre la farsa de este modelo económico. Lo último ha sido inyectar en un solo día 70.000 millones de euros -para tener una referencia, la mitad de todo el presupuesto anual de Andalucía- para garantizar los mercados financieros. Son los mismos que piden reducir el gasto público y los derechos sociales.
Los poderes económicos reformulan las reglas a la medida de sus intereses, pero ¿dónde está la intervención política? El discurso político necesita del análisis y del conocimiento para su creación, pero no puede quedarse ahí sino convertirse en acción, en intervención, en suma de esfuerzos para cambiar la situación. Sería impensable que los grandes bancos y las grandes empresas se dedicaran solo a analizar la situación económica. No. La analizan para intervenir decisivamente en ella a favor de sus intereses.
¿Por qué asistimos atónitos a esta situación? ¿Por qué la política se empeña en hablar de si misma, en vez de levantar un potente movimiento contra este sistema? Estoy cada vez más convencida de que es necesario recuperar la pedagogía de la realidad. Separar las voces de los ecos, los actores principales (que son los grandes poderes económicos) de sus cómplices (el poder político).Es necesario que la izquierda, que se llama alternativa, señale a los bancos, a las empresas transnacionales, a los gigantes energéticos como los causantes de esta situación y empiece a diseñar acciones políticas directas, de resistencia absolutamente pacífica, que hemos descartado antes de mostrar su efectividad, tales como los boicots a productos, la denuncia de prácticas empresariales y aquellas que, en definitiva, nos devuelvan a la realidad y nos saquen del estéril debate sobre los espacios políticos, el esencialismo virtual y este impasse de “dolorida conciencia”.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

El discurso de Madonna


Lo confieso, soy de naturaleza novelera y cuando se anuncia una novedad en el horizonte me gusta verla con mis propios ojos. Esta semana he ido capeando las preguntas de algunos amigos: ¿vas a ver a Madonna? ¿a Madonna? ¿Por qué- me preguntan, cuando en realidad quieren decir: “No eres homosexual, ni treintañera, ni cani ni pija…¿por qué entonces?”. Me dan ganas de responder: por que va mucha gente. Aunque ese argumento será mal interpretado inmediatamente, a mi me parece el más importante para asistir. Ver la materia de que están hechos los mitos, intentar descifrar sus códigos y disfrutar si es posible con la fiesta.
Madonna es una construcción del mito femenino. No es guapa, ni alta, ni siquiera rubia. Pero se encarna en los mitos del cine clásico Marilyn, Bette Davis e incluso, a sus cincuenta años, se atreve a poner en escena a Lolita. Es una dominatrix y, a ratos, una mujer rota, tirada en el suelo. Se levanta cientos de veces y vuelve a ejercer de mujer dominadora. Hay una mezcla de ironía y de reverencia. Una distancia muy sugerente,casi muy brechtiana, entre el papel exigido y el simple juego.
Juega Madonna con la mística, con el mensaje panteísta, con la cábala y la trascendencia. Enlaza con una glorificación de lo étnico, también descabalado, triturado, gitano, hindú, flamenco…
Pasa de ahí al puro lenguaje político: bien y mal claramente separados por las figuras de Mcain y de Obama. Termina con un mundo tecnológico, en el que disponemos solo de 4 minutos para salvar el mundo. Discurso perfecto. No hay bises, no hay nuevas salidas a escena. Igual que un orador no puede repetir los mejores pasajes de un discurso, Madonna tampoco va repetir el suyo. Todo está dicho. Ordenadamente, fríamente enunciado.
En medio ha habido una apoteosis provocada por “Like a prayer”, una plegaría entonada por miles de voces que han visto volar como el viento sus sueños infantiles. Fascinante. Tic tac, tic tac.

viernes, 12 de septiembre de 2008

¡Qué placer terminar una tarea!


Debía estar loca el día que le propuse a Rogelio Delgado la edición de un libro sobre Sevilla en la literatura. Volvíamos de Madrid donde, por un capricho inexplicado, tuve el honor de presentar el libro de Andrés Sorel, “La caverna del comunismo”, un bellísimo texto (cargado de esperanza a su pesar) que contiene la crítica más certera y brillante contra el estalinismo. Hablábamos del mundo editorial cuando le dije:

-Echo de menos un libro que recorra la visión literaria de Sevilla a través de los siglos. Un libro sin afán académico que aborde la construcción literaria de esta ciudad.
Rogelio sonrió y me preguntó:

-¿Podrías hacerlo?

Unos días más tarde me vi firmando un contrato (un modestísimo contrato) para elaborar esta obra. A pesar de ello, en las semanas siguientes estuve a punto de renunciar al proyecto: Sevilla es un tema literario inabarcable, aparece en miles de novelas, de poemas, de relatos. No hay una ciudad en España que haya sido visitada en la literatura con tanta asiduidad y yo tenía que seleccionar sólo un ramillete de textos para un libro sencillo, de fácil lectura, y muy personal en su presentación. Descarté casi por completo lo más tópico y archiconocido. Acoté el alcance del texto hasta los años treinta del siglo XX para no atravesar el desierto de la postguerra y librarme, además, del proceloso mundo de la actualidad. He leído miles y miles de páginas para seleccionar textos. Y al final del camino, me he vuelto a enamorar de Bécquer, Juan Ramón Jiménez y Cernuda. Aunque sólo ocupan un capítulo del libro, ellos son Sevilla como nunca volverá a serlo en la literatura. Ayer, a las once de la noche terminé el libro, o mejor dicho, lo dí por concluído. Pongo fin a una tarea que me ha tenido encadenada a la mesa de trabajo durante tantas horas que compré una bicicleta estática para mover, de vez en cuando las piernas, y dar paseos imaginarios con un libro en las manos. ¡Qué placer terminar el trabajo¡ Hoy miro alrededor para encontrar una nueva tarea…Ummm

domingo, 7 de septiembre de 2008

Renovación



Preparan los estudiantes sus mochilas para el comienzo de curso. Hay en el ambiente un aire de comienzo y de despedida. Otra vez septiembre. También yo tengo la sensación de comenzar de nuevo. Hay quienes sólo ven en la vida una sucesión de días, donde ya es una victoria superar las contrariedades cotidianas. Quizás han encontrado una respuesta más simple pero más real. Otros nos esforzamos, inútilmente, en encontrarle un argumento, fabricar principios y finales, razones y etapas.
El mes de septiembre se alía con esta razón novelesca. Adoro los principios de las cosas. El inicio de cada estación, de cada ciclo, justo cuando el viento empieza a cambiar de identidad, el tiempo cambia de naturaleza, entornas la ventana para orientar el aire que empieza a refrescar.
¿Qué curso de la vida empiezas? –te preguntas- ¿Qué vas a aprender de nuevo, qué vas a olvidar? No has comenzado aún los preparativos de este nuevo viaje. No sabes qué incluir en la maleta. ¿Qué tiempo hará en el futuro? ¿Será útil tu terca voluntad, la ilusión política, o habrá que dejarla atrás junto a ese sentimentalismo difuso con el que contemplas el mundo? ¿Será mejor incluir más perspectiva, mayor frialdad, más literatura y menos realidad inmediata? No te cuesta esfuerzo dejar fuera del equipaje esa maraña de viejos vestidos del pasado, pensados para galas a las que ya no asistes. Pero, ¿serán útiles las ideas y los sueños?
No sabes. De momento es mejor, durante algunos días, disfrutar el olor del campo en los primeros días de lluvia, las mañanas luminosas y las noches frescas, la caricia del viento en la cara, antes de que se vuelva fría.

martes, 2 de septiembre de 2008

Imágenes de Praga











El sueño más hermoso

Del cuaderno de notas de un viaje
Weimar: Una tranquila ciudad. Magia en las calles. Si te adentras en ella parece que recorres el siglo XIX, cuando el mundo todavía tenía la esperanza de que el discurrir de la razón podría arreglar el mundo, aunque los temblores del romanticismo tardío pusieran acentos lúgubres. Plazas anchas, recuerdos de poesía y de pensamiento. El movimiento de la Bauhaus escogió esta tierra para crear su arte nuevo, porque la ciudad abierta parece comprender la poesía de los objetos. Ajena al horror, horror mismo a sus puertas. Hoy viajeros tranquilos recorren sus amplias calles aspirando el aroma de algo que pudo ser Europa.

Dresde: Se alzan desde los barrios periféricos los edificios del realismo socialista y se estrellan contra la ciudad eterna, sueño de un nuevo mundo imperial. El rio Elba delimita el horizonte del sueño y sus habitantes pasean por la ribera y los puentes riéndose del pasado. Los edificios históricos se apiñan, celosos de su gloria. Se dibujan geometrías de jardines y museos. Los pájaros crían en las olvidadas catedrales.Como todas las ciudades históricas, sueños de un rey loco con ínfulas de artista. Hay alegría en las calles, civilizados ciclistas que miran a los turistas como a simpáticos intrusos. Los cables del tranvía dibujan una geografía de acentos, intrincados, como los sentimientos de un adolescente.

Praga: Una oleada de turistas, como tú, te han impedido aspirar el aroma de esta ciudad. Los has maldecido, te has maldecido, por el puente de Carlos, las calles atestadas, tribulación de turistas ávidos de imágenes y de granates incandescentes. Si evitas el centro y te internas por la ribera y las islas del río Moldava, verás parajes maravillosos. En las inmediaciones del barrio judío has tomado un café en el palacio Rudolfinum, la antigua sede del único Parlamento de Checoslovaquia, antes de la ocupación nazi. Has buscado inútilmente a Kafka en esta ciudad hermosa, quizá se asomara a una ventana, como en su poema, indiferente al ruido de las multitudes. La ciudad es de una belleza exultante. Una paleta de colores diversa y única con colores arcilla, y aguados verdes, naranjas y blancos. Has ido a la plaza de San Wenceslado, donde los jóvenes daban patadas a los tanques soviéticos en la primavera del 68. Había una pequeña exposición ante la que se detenían solo los turistas. Se cumplen cuarenta años de que naufragara el sueño más hermoso, el del socialismo de rostro humano. En las fotografías hay praguenses llorando, y un Dubcek hermoso, que hoy quizá algunos no recuerden. Los tanques soviéticos del estalinismo hacen juego con el capitalismo de rostro salvaje que se ha implantado en la ciudad. Pero hay algo orgulloso, soberbio, en los habitantes de Praga. Te lo dicen en su bella lengua que no entiendes.

lunes, 25 de agosto de 2008

Buchenwald



La carretera es una herida en un bosque de ensueño. En la colina más alta se alzaba el Castillo de Ettersberg , donde Goethe deleitaba a la corte con sus invenciones y sus poemas. Escribía: “Amigo mío, todas las teorías son grises; solamente está lozano el árbol dorado de la vida”.
Para construir el campo de concentración talaron los árboles centenarios y solo quedó, (no se sabe por qué capricho del destino) un enorme ejemplar que algunos reclusos bautizaron como “el árbol de Goethe”. El verdor de sus hojas, la fortaleza de su tronco, ajena a todo el dolor circundante, ponía una única nota de esperanza en los corazones. Si conseguían mantenerse, si no se abandonaban a la tentación de desfallecer,(de ser kaputt, muslin, exiliado de la vida) quizá ellos se alzaran, como el árbol, por encima de esa pesadilla.
En Buchenwald la muerte era un engaño, un juego caprichoso que se tornó aburrido. Algunos prisioneros eran asesinados en el cuarto donde simulaban pesarlos y tomarles las medidas. Tras la barra de la medición se había practicado un agujero desde donde se disparaba la pistola justo a la altura del cerebelo. Con otros, se simulaban trabajos que los situaban debajo de las cuerdas de ahorcamiento. Los menos afortunados vivieron en sus cuerpos los efectos de los virus y enfermedades con las que jugaban a ser médicos los matarifes del campo.
Hoy hay mucho silencio allí. Recorremos los lugares sin hacer ruido, como en un templo maldito. Hablamos en voz baja, con reverencia. Parece como si allí solo estuvieran los muertos y no los asesinos.
Confieso que formo parte de (ahora lo sé) una legión de lectores que hemos devorado la literatura de los campos, (Paul Steinberg, Primo Levi, Jean Amery, Liana Milu, Semprún…) con el alma suspendida, intentando extraer el mayor conocimiento de la escritura exacta, increíblemente objetiva, de sus autores. Caminaba como en un sueño por uno de sus edificios. Empujé una puerta y me vi, cara a cara, con los hornos crematorios. La puerta se cerró en aquel momento. No había nadie en la sala, solo mi imaginación y yo. Fue solo un instante de horror verdadero.
A la vuelta el bosque borra las huellas. La belleza del paisaje desmiente lo que has visto. No ha podido ocurrir. Aquí no. En la bella ciudad de Weimar es imposible. Por aquí paseaban Schiller y Goethe, componía sus obras Bach, pintaba Lucas Cranach, nacía al mundo la Bauhaus y crecían los árboles más bellos y dorados.

jueves, 21 de agosto de 2008

Oda al navegador



Dicen que el entonces alcalde de Sevilla, Rodríguez de la Borbolla, viajó a Paris con motivo de la Exposición Universal de 1900. Rodeado de todas las maravillas modernas, alojado en el hotel más lujoso de la ciudad, telefoneó a Sevilla y preguntó:
- ¿Qué temperatura hace en la ciudad?
- Mucho calor –le respondieron-, más de cuarenta grados.
- Y yo aquí… ¡qué coraje!..me lo estoy perdiendo –respondió con fastidio.
Sin embargo yo no he echado en falta el calor de Sevilla sino que me he tomado unas vacaciones de las sábanas húmedas y del suelo radiante. Me he ido a lugares donde las gentes sonríen ante la caricia del sol porque no conocen su espada justiciera.
Por primera vez nos hemos atrevido a recorrer una parte del centro de Europa con un coche alquilado en Frankfurt. Teníamos el modesto sueño de diseñar nuestra propia ruta, parar en las poblaciones que nos gustaran, visitar referencias literarias, sin más ayuda que algunas páginas descargadas de la red.
Nada de esto hubiera sido posible sin Hanna, nuestra navegadora intrépida. Tras un forcejeo de teclas con un modelo de navegador desconocido, que nos hizo temer por todo nuestro proyecto, se encendió una voz cálida que atendía a nuestra ruta con solo alguna pequeña referencia geográfica. Le pusimos el nombre de Hanna y nos condujo a la casa de Goethe en Weimar, organizó nuestro encuentro con la Bauhaus, nos mostró al campo de concentración de Buchenwald, la Galería de los antiguos maestros en Dresde, la casa de Durero en Nuremberg, los paseos fluviales más escondidos y las tabernas antiguas… Sin embargo, al entrar en territorio checo, Hanna súbitamente enmudeció. De nada sirvieron nuestros esfuerzos por reanimarla. No reconocía Terezín ni Pilsen ni siquiera la popular Praga. Nos dejó perdidos, sin guía espiritual, en medio de carteles que no entendíamos. Una grúa praguense se llevó el coche porque en esa ciudad los sábados hay limpieza general, como en las casas antiguas. Con Hanna no nos hubiera pasado esto, comentamos, ella nos habría llevado a lugar seguro. Sólo al salir de territorio checo recuperó la voz:
- Siga la ruta indicada –nos dijo.
Casi abrazamos su pantalla. No sé cómo se las podían arreglar los viajeros antes de que el navegador los condujera por este proceloso mundo.

martes, 12 de agosto de 2008

Que no quiero verla



Federico nace en el barranco de Víznar cada verano. Un ruido de chicharras y de grillos lo acompañan. Lo esperamos cada año en ese atardecer de agosto que, de pronto, se vuelve triste. Siempre aparece fiel a su cita. Nos estremece, nos canta, nos acuna.
Nuestra imaginación camina más deprisa que los pasos y lo encontramos bajo cada árbol, cada cambio de luz, cada soplo de viento. Federico yace en algún lugar de ese barranco en buena compañía, poéticamente flanqueado de un maestro republicano y dos banderilleros. Gentes del pueblo, nombres de tragedia griega, viva estampa de los perseguidos a los que tanto amó.
Es lorquiano el lugar, la compañía, el infantil empeño de volver a su Granada. Es lorquiana esa muerte difusa que impregna los árboles, la tierra, el viento. ¡No desenterréis a Lorca! ¡No contéis sus huesos, no fotografiéis la bala asesina, no lo llevéis a la ciudad porque allí, entre el cemento y la técnica, es donde habita la otra muerte, la que acaba con el ser humano!
La muerte ocupa un lugar central en sus obras. Pero hay dos tipos de muerte en sus escritos: la muerte esencial, telúrica, unida a la tierra, al grito, a la sangre derramada, a la soledad más perfecta. Una muerte que se entremezcla con la vida en el trigo, el sexo, la cal de las paredes. Pero también en Lorca hay una muerte urbana, hecha de olvido, de insomnio, de deshumanización del dolor.
No llevéis a Lorca fuera del campo, no lo hagáis reposar sobre metal frío. No convirtáis su muerte en espectáculo, ciencia o ganancia. ¿Quién detendrá el mercado infernal que comenzará en el momento justo en que la pala tropiece con la dureza de sus huesos?
Y, cuando sus huesos salgan, ¿quién, en nombre del periodismo o de la ciencia, se resistirá a escribir la crónica de su fusilamiento, la reconstrucción de los hechos, el recorrido de la bala, las fotos de sus despojos?¿qué institución no programará terribles actos oficiales?¿dónde irán sus restos tras estos ritos vacuos preñados, posiblemente, de noble respeto?
Muchos familiares de víctimas de la guerra y la represión piden la exhumación de sus familiares para rescatarlos del olvido, rehabilitar su figura, honrar su memoria . Pero en el caso de Lorca no hay olvido. Su memoria y recuerdo han sido honrados año tras año, su nombre no ha parado de brillar incluso en los rincones más lejanos de nuestro planeta. Solo el cientifismo vano justifica interrumpir su sueño porque… ¿en qué lugar estará más vivo, más presente que en esos atardeceres de Víznar, en el olivar de Aynadamar cerca de la Fuente de las Lágrimas, junto al maestro Dióscoro y los banderilleros Galadí y Arcollas?
Lorca pone en boca de la madre de Bodas de Sangre lo siguiente:
“Yo haré con mi sueño una fría paloma de marfil que lleve camelias de escarcha sobre el camposanto. Pero no camposanto, no. Camposanto, no. Lechos de tierra. No quiero ver a nadie. La tierra y yo

jueves, 31 de julio de 2008

Complicidad del calor Sevilla-Barcelona


Querida Concha: No sé si se le ocurrirá a alguna autoridad municipal, convenientemente asesorada por diseñadores de sueños de una noche de verano. Pero seguro que a quienes planteen el eje entre Sevilla y Barcelona, les parecería un tónico de los músculos sentimentales comparar esas sensaciones de supervivencia en Sevilla con las que se experimentan en Barcelona. Junto al mar, el aire ni siquiera es compasivo en las horas nocturnas. Arrastra una humedad que te rodea el cuerpo y te amordaza los poros. Y se produce un ambiente de solidaridad, como siempre que el sufrimiento se reparte, de modo que puedes cruzarte con los ojos desalentados de cualquier persona desconocida. "Una mirada al azar, un roce al paso, bastan para que el cuerpo se abra en dos...". Vadeando el aire líquido, la respiración de quien pasea cerca de ti te comunica algo parecido a una confidencia. Sólo esas palabras ocultas, esa magia del silencio a medias, te bastan para sentirte en compañía de una sensación compartida. Curiosa forma de atravesar el corazón de la soledad con una bala de plata. "Aunque sólo sea una esperanza. Porque el deseo es una pregunta cuya respuesta nadie sabe". Besos, Ferran.

martes, 29 de julio de 2008

Estrategias para sobrevivir




Cuando Soledad Becerril era alcaldesa de Sevilla hizo un viaje a los países nórdicos para promocionar el turismo en esta ciudad. Un amigo mío, profesor de Comunicación, opinó que la campaña (Giralda, Reales Alcázares y el rio Guadalquivir) estaba equivocada. Él tenía el mejor lema para promocionar la ciudad entre los ateridos noruegos y suecos y era el siguiente: “Sevilla: calefacción en las calles”. Desde luego no había que decirles a los posibles turistas que en verano se nos olvida quitar la calefacción y que cuando nos atrevemos a salir a la calle nos pegamos a las paredes, tomamos aliento en las esquinas con sombra y buscamos refugio en tiendas y comercio como quien ha llegado a un oasis. Creo que en esta ciudad la crisis no se nota tanto porque los sevillanos abarrotamos las grandes superficies comerciales como una forma de sacudirnos el calor en las horas perdidas. Al llegar la noche, sentados al aire libre, buscamos un indicio de que hemos derrotado al implacable cielo. Nos transmitimos previsiones meteorológicas, como si se tratara de saberes ocultos:
- La semana que viene, me han dicho, bajarán las temperaturas.
- Si, pero hasta el sábado, van a seguir subiendo.
- Pero hoy corre algo de fresquito –decimos ante el menor soplo de aire.
Es mala sombra decir esa frase porque, justo en ese momento, deja de hacerlo y la noche se queda quieta, como sin horas. Regateamos el irnos a la cama y nos asomamos al balcón, a la terraza, al patio, con la cabeza levantada, la vista al cielo, la boca entreabierta como en una plegaria. Es el momento de elegir entre dormir con las sábanas calientes, y alguna caricia esporádica de una brisa perdida, o encender el aire acondicionado y dormir en ese país extraño sin sueños.
La única tregua se produce a esa primera hora de la mañana, en la que el sol es joven y piadoso cada día. Pero, cualquier andaluz sabe que necesitamos la paciencia de Job, la imperturbabilidad de Buda y el control mental de un fakir para no sucumbir a la desesperación a lo largo del día.

jueves, 24 de julio de 2008

Engaños ópticos


Al marido de Lola lo han despedido de la obra. Han despedido a casi todos sus compañeros en estos días de julio.
El constructor no habló con los trabajadores, solo con Curro. Parecía estar más afectado que él.
-Ya sabes que si pudiera no te despediría. Pero la crisis es enorme…no sé cómo voy a recuperar el dinero invertido.
Curro lo miraba en silencio. El constructor siguió dando explicaciones: mucha gente que había comprado “sobre plano” las viviendas, se habían echado atrás a última hora; tenía un centenar de miles de metros comprados en espera de la recalificación…En suma, que su situación era de crisis total.
Curro no quiso decir nada, no quiso recordarle las espectaculares ganancias que había tenido en los últimos quince años, las recalificaciones de suelo que le habían reportado casi más ganancias que la construcción en sí, las comisiones millonarias que había distribuido para sus promociones.
- De todas formas no te preocupes –dijo el constructor con un gesto generoso y afable- ya sabes que en cuanto pase esta crisis, vuelvo a contar contigo.
Curro se dirigió a la oficina a recoger su liquidación. En el finiquito se recogían los días trabajados, el prorrateo de la paga extraordinaria y la liquidación. La suma y el dinero efectivo no concordaban.
- Oye, que os habéis equivocado, faltan más de cuatro mil euros –le dijo.
- No, no…Me han ordenado que lo haga así –le respondió el cajero- Yo no puedo hacer nada. Me han dicho que es la crisis… pero si quieres… –dijo bajando la voz- puedes denunciarlo, porque es ilegal.
Curro no firmó el finiquito pero no lo ha denunciado. Ninguno de sus compañeros lo ha hecho. Teme que si lo hace no volverá a tener trabajo. Me pregunta qué hacer y no sé qué decirle, solo compartir su indignación.
PD. Me manda un amigo un inteligente mail sobre este tema. Me prohibe publicarlo porque al hacerlo desvelaría su identidad. En realidad piensa que este relato es inventado y que describe el mundo en un tono decimonónico en el que el obrero es la suma de todo bien y el empresario un canalla. No hay nada de eso. El relato es real y, por lo que me cuentan, bastante común. No deduzco de aquí "la bondad natural" de una clase, solo quiero reflejar que la crisis para algunos es no obtener grandes ingresos y para otros quedarse en el paro. Aunque, paradójicamente, estos últimos no quieren ni oir hablar de la crisis.

lunes, 21 de julio de 2008

Casa de campo




Quien no ha vivido en el campo no sabe que siempre hace viento allí. Incluso en los días más tórridos del verano el viento mueve tu pelo, las copas de los árboles se inclinan ligeramente, y sientes una caricia en la piel. Hay una hora mágica en el campo al atardecer, entre dos luces, en la que a Ana le gusta ir hasta un chaparro cercano y, desde allí, contemplar las laderas suaves de la campiña cordobesa. A esa hora se exhala el calor, la tensión del día. Subida en una pequeña elevación del terreno, con el viento de frente, respira hondo y se siente nueva y libre.
Hoy le viene a la memoria una escena insignificante de un día parecido, hace cinco o seis años, que sin embargo ha permanecido en ella con absoluta claridad. Volvía de su paseo hasta el chaparro. En ese momento su padre salió de la casa, ante la explanada delantera, entrelazó sus manos en la espalda, miró alrededor, y suspiró satisfecho. Su madre apareció en ese instante en la balconada y se reclinó sobre el alfeizar. Miró al cielo y se llevó las manos a la cara, deslizándolas hacia el nacimiento del pelo, como si se desprendiera de toda preocupación. La cara le resplandecía. Excepto Ana, ninguno había advertido la presencia del otro. Estaban cada uno de ellos absortos en la soledad del campo. Ambos respiraban hondo, como solo puede hacerse tras haber terminado la tarea, y miraban al horizonte
Su padre dio unos pasos adelante, arrancó una ramita de pino, la desmenuzó con los dedos y la olió como si fuera una flor fragante. Después se dio la vuelta y entró en la casa. Su madre, casi a la vez, dio la espalda y desapareció de escena. La luz del atardecer se había apagado. Ana cerró dolorosamente los ojos unos minutos. Tuvo la certeza de que había sido el único testigo de una despedida para siempre. Que ya nada sería igual y que, a pesar de todo, era un final tranquilo, como el de un día caluroso.

viernes, 18 de julio de 2008

TOP TEN MUSICAL



Cansada de los éxitos que el mercado nos ofrece, aquí va una selección musical, sin presiones comerciales ni intereses, elaborada por Gabriel Caballero, manager de la buena música e intermediario del buen gusto.(Para los que no sois muy diestros en esto de internet, si pinchais los subrayados encontrareis la cancíón, porque acabo de descubrir cómo hacer estos enlaces)

Hace algo más de año y medio, tras unos cuantos años sin tocar (violín), un amigo me propuso colaborar con su grupo en un tema de The Waterboys (Fisherman´s blues) en una taberna irlandesa. Días después recibí la llamada de otro viejo amigo, del que no sabía nada desde hacía años, proponiéndome que me uniera a una banda que se estaba rehaciendo y que pretendía dar un giro a su estilo (un nuevo encuentro de veteranos de la ciudad al estilo de “Sin Perdón”). No me lo pensé, y en poco tiempo empezamos a “perpetrar” la música que más me podía apetecer (versiones de “americana” actual), consiguiendo además contagiar al resto del grupo, que desconocía la existencia de estas canciones.

Por otro lado, en poco tiempo, han surgido en Jaén infinidad de grupos más o menos especializados en estilos (soul, celta, funk,..) dedicados a hacer sus correspondientes versiones (algunos incluso monotemáticos, como unos que sólo hacen tributo a AC/DC).

Así pues, me he propuesto recomendar un top ten (posiblemente los que me vengan a la mente ahora mismo) que merecen la pena ser escuchados:

1.-Miss Santa Cruz County (Cracker): refrescante canción (como dice mi hijo Gabri) de una de los grupos más innovadores del rock americano (comenzaron como grupo indie a finales de los 80 con Camper van Beethoven y derivaron hacia una banda de rock con raíces y unas letras de lo más surrealista).

2.- Final Wild Song (The Long Ryders): padrinos del alt country (1981), liderados por Syd Griffin siguiendo la estela de Gram Parsons.

3.- Keep your hands to yourself (Georgia Satellites): rock´n roll al más puro estilo del “asesino de Louisiana” (también de los ochenta).

4.- Man in the long black coat (Dylan ´Oh Mercy”): los mejores grillos que puedas escuchar en la oscuridad. Impresionante versión de Mark Lanegan.

5.- God´s got it (Old Crow Medicine Show): impresionantes voces y plasmación de la esencia hillbilly y bluegrass por unos tíos de Nashville y N. York que no llegan a los treinta años.

6.- Game of fools (Willie Nile “Streets of N. York”): neoyorkino de Buffalo y doctor en Filosofía y Literatura inglesa. Como leí por ahí, hace un potente rock callejero con tremendos estribillos, listos para cantarse en catarsis colectiva. Es veterano, pero ha vuelto con una fuerza enorme.

7.- Where the devil don´t stay (Drive by truckers): contundente canción y guitarras afiladas haciendo el mejor rock sureño desde la época de Allman Brothers. Tienen uno de los mejores directos que puedes ver. Uno de mis grupos favoritos.

8.- For the turnstiles (The Be Good Tanyas “Hello love”): canadienses con canciones poco pretenciosas, pero con unas armonías vocales y melodías increíbles.

9.- Gold day (Sparklehorse): apadrinados y producidos por David Lowery (Cracker), con el que coincide en el surrealismo.

10.- Born to run (Bruce Springsteen): no destaco ningún tema porque el disco en sí tiene una especial unidad. Una de las joyas del rock que conocí en 1977, más o menos cuando se editó, y de las que no te cansas.

Si os gusta otro día haré otra selección (ya cobrando, porque esta es de prueba).
See you sooner or later.

Technorati Profile

miércoles, 16 de julio de 2008

CONSUMO 8 - POLÍTICA SOCIAL 0



En la anterior legislatura dediqué buena parte de mi esfuerzo a poner en pie una nueva política social en Andalucía. Se trataba de que, además de la asistencia sanitaria y la educación, se pusieran en marcha nuevos servicios públicos y nuevos derechos al alcance de toda la ciudadanía. Estos nuevos derechos conformarían un aumento del “salario indirecto” de los trabajadores y un factor de igualdad social así como de género, puesto que son hoy las mujeres las que mayoritariamente se ocupan del mundo de los cuidados. Debería empezar el nuevo edificio por una aplicación intensa de la Ley de Dependencia, la atención y escolarización completa de los niños desde su nacimiento, la ley de renta básica andaluza, nuevos derechos en materia de comunicaciones, salud, educación, etc.
Sin embargo, el gobierno ha decidido acabar de un plumazo con esta tendencia y, aunque no lo confiesa, los números hablan mejor que las palabras. La gran apuesta de este año (y sucesivos) ha sido la devolución de 400 euros, que (¡Oh, casualidad!) no podrán cobrar parados y paradas, ni jubilados, ni jóvenes con contratos eventuales, es decir, aquellos que más lo necesitan, pero sí las rentas más altas, sin limitación.
En esta medida el gobierno gastará este año SEIS MIL MILLONES DE EUROS. El gobierno anunció que tras este gasto, no hay recursos para “más servicios”.Como contraste os diré que para la ley de Dependencia (una ley que debería solucionar los problemas de millones de personas) sólo dispondrá de OCHOCIENTOS MILLONES, es decir, OCHO VECES MENOS que para ese cheque que solo servirá a algunos para comprar un móvil de última generación. Lo importante, según el gobierno, es incentivar el consumo, no los servicios. Eso mismo piensa George Bush.

lunes, 14 de julio de 2008

PARA LOS QUE AMAN LOS PERROS



Buscando algunos datos sobre Lord Byron, para el libro que preparo, me encuentro con este poema, dedicado a su perro Boatswain:
Aquí reposan
los restos de una criatura
que fue bella sin vanidad
fuerte sin insolencia,
valiente sin ferocidad
y tuvo todas las virtudes del hombre
y ninguno de sus defectos
.
Desde hace mucho tiempo he tenido perros, aunque solo uno de ellos ha sido el mío, el verdadero. Le gustaba correr hasta llegar a lo más alto y recortar su figura contra el cielo. Era un poema en movimiento, un escorzo, una belleza en la carrera. Era un enamorado fiel, un observador, un filósofo del tiempo en el reposo. Era la comprensión, el calor, la comunicación absoluta en las tardes sin prisa. Era la espera sin reproches, la alegría del reencuentro, el amor sin condiciones. Solo la mirada de un enamorado, que te contempla desnuda tras una noche de amor, se asemeja a la entrega de este animal, más que humano.
Para mi amigo Ferrán

MÚSICA PARA EL MÚSICO

Para mi amigo que no puede escuchar la música del blog, con el ruego de que saque su música de la clandestinidad

jueves, 10 de julio de 2008

UNA MANTIS RELIGIOSA EN MI TELEVISOR





Mis amigos se ríen de mí cuando cuento algunas historias. Creen que me las invento para divertirlos y cuando no tienen nada que decir me preguntan:
-Concha… ¿qué te ha pasado últimamente?
Hace dos días estaba con unas amigas en una terraza y me hicieron la pregunta.
-Nada, que he dormido la siesta con una mantis religiosa –les contesté.
-¡Anda ya…¡
-En serio –les contesto-. Estaba viendo la tele y de pronto me di cuenta de que un bichejo estaba sobre el televisor. Me acerqué y era una mantis religiosa.
-¡No puede ser! –palmotea alguna sobre la mesa.
-¿Y qué hiciste?
-Fui a por la cámara de fotos, pero estaba descargada –les digo.
-¿Ves como se lo inventa? –dice una de ellas.
-No, no…de verdad. La puse a cargar y procuré no hacer ruido para que no se fuera. A los pocos minutos me acerqué y le hice unas fotos.
-A ver, ¿dónde están?
-La mantis se enfadó, -continué mi relato sin hacerles caso-, se apoyó en sus dos patas, levantó la cabeza y me amenazaba con los brazos extendidos.
Mis amigas se ríen con todas las ganas
-No os riáis. Me pareció una metáfora perfecta sobre el poder de la televisión.
No se creen nada, pero insisten en que les cuente cómo siguió la historia.
-Nada. Me dormí y estuve soñando con una enorme mantis que me comía la cabeza. Cuando me desperté la mantis no estaba. Le conté a Antonio que había tenido pesadillas con ella.
-¿Y qué te dijo?
-Que como soy una hembra no tengo nada que temer, que solo le comen la cabeza a los machos.
Se lo pasaron bien con mi pequeña historia, pero no la creyeron. No saben que hay gente que atrae enfermedades, otras accidentes, y en mi caso, anécdotas algo surrealistas. Ahí está la prueba

DELINCUENTES NO COMUNES


Mi madre mantenía que la frase “lo engañó con su mejor amigo”, era una redundancia. “¿Con quién -decía mi madre- lo iba a engañar sino con el más cercano, con el que tiene más a mano?”
Leo hoy en la prensa noticias cerradas, como mundos alternativos de Borges. La primera es, “Tres militares españoles de la base de Rota son condenados por un delito de incendio intencionado y asesinato” Al parecer, estos tres militares se sintieron engañados en la compraventa de unas dosis de cocaína y no tuvieron mejor idea que ir, en la noche, armados con varios litros de gasolina y prender fuego al edificio en el que vivía el traficante. El resultado es que asesinaron a un padre y su hija de 11 meses, ajenos completamente a estas actividades.
La segunda, noticia procede de Sevilla, en la que el dueño de una guardería, “la Arboleda Happy” ha sido condenado por abusar de un menor. Finalmente, y para completar el cuadro de traiciones de aquellos que nos deberían proteger en el Aeropuerto de Barajas han detenido a once personas, entre ellas cinco trabajadores del aeródromo, por formar parte de una banda especializada en el tráfico de cocaína.
Lo digo porque en la “ideología de la inseguridad” que se expande, el delincuente es el extraño, el forastero, el marginal. Sin embargo, cómo diría mi madre, ¿quién tiene la tentación más cerca que el policía, mayor sensación de impunidad que el militar, más encubrimiento de la pederastia que un instructor de guardería, más posibilidades de entrar en el mundo del narcotráfico que el que trabaja en un aeropuerto o una aduana, más ofrecimientos de corrupción que un concejal de urbanismo?

Hago mis cuentas y calculo que solo el asesor del Ayuntamiento de Marbella robó más dinero que todos los delincuentes acusados por este delito en las cárceles andaluzas. La diferencia con éstos consiste en que, cuando salga en libertad, le esperan varias cuentas secretas en paraísos fiscales que le harán olvidar sus tristes días de prisión. Y es que, hasta en el crimen hay clases.

martes, 8 de julio de 2008

Y DICEN QUE EL PETRÓLEO ES CARO



A las cinco de la mañana la patera que transportaba a 37 nigerianos volcó cerca de Motril. Catorce de sus pasajeros no han vuelto a ver la luz y yacen en el mismo mar que el año pasado atrapó a más de novecientas personas procedentes de África. El Ministro dice estar conmovido por el suceso pero extrae una única conclusión: hay que luchar con más ahínco contra las mafias que trafican con la inmigración.
Pero no son las mafias del cayuco y de la patera las que hicieron abandonar su tierra a estos 37 nigerianos, no. Las mafias solo son un vergonzoso eslabón de una cadena de explotación que azota el continente africano.
Nigeria es un país con enormes reservas de petróleo y de gas natural. Un recurso que se encuentra en manos de compañías extranjeras, fundamentalmente la Shell y Chevron, mientras que la mayoría de sus habitantes sobreviven con menos de un dólar al día. Según todas las organizaciones internacionales, la explotación petrolera es responsable de la destrucción de los manglares, del desplazamiento y el sufrimiento de comunidades locales, y de la degradación ambiental de las fuentes de agua y del suelo en Nigeria. Tal depredación generalmente va acompañada de brutales acciones contra miembros de la comunidad local y activistas, en las cuales comandos armados actúan como brazo ejecutor de las empresas. Sin duda esta situación no podría mantenerse sin la colaboración de su gobierno y su administración, sin el control de los EEUU sobre la zona y la complicidad europea.
No, señor Ministro, no son las mafias de las pateras las que hacen morir a los nigerianos huidos de su país, son las grandes petroleras a las que ustedes sonreían la pasada semana en Madrid, a las que sólo rogaban que el precio del petróleo bajara, sin querer saber cómo ni de dónde sale, ni cuántos derechos humanos se pisotean, ni a cuantos desalojan de su tierra, para morir en el estrecho o adquirir el status de inmigrantes ilegales que ustedes están perfeccionando.
POSTDATA: Dos días después nueve bebés y seis adultos han muerto luchando contra "olas arboladas". Hasta las piedras de Almería lloraban. La Unión Europea ese mismo día ha resuelto convertir Europa en una fortaleza y potenciar las expulsiones. No hay corazón, tampoco cabeza.

lunes, 7 de julio de 2008

ALGO PARA LEER


Algun@s amig@s me han pedido, hace tiempo, una lista de los libros que más me gustan. No va a pasar este verano sin que la haga. A esta petición se suma algo más urgente, unas pequeñas recomendaciones para leer este verano, sólo para los que se fian de mis gustos literarios:

Philip Roth: "Sale el espectro" es su última novela. Si todavía no has leído nada de este autor, te recomendaría "El lamento de Portnoy" que es mi favorita o "Pastoral americana"

Sandor Marai: Acabo de leer "La extraña" y tengo sobre la mesa "Confesiones de un burgués". Un regusto del mejor Kafka.

Hemingway, para los que han aprendido a odiarlo sin conocerlo, sumergirse en "Cuentos" (los ha publicado Lumen) y olvidarse de sus grandes novelas. Un imprescindible que adoro. Eres afortunado si todavía no has leído su verdadera obra maestra: los relatos cortos.

Releer "La educación sentimental" de Flaubert, exquisitamente moderna. Quizá el único clásico rabiosamente actual.

Verano, tiempo y libros...¡qué placer!


sábado, 5 de julio de 2008

BOB DYLAN+JAÉN


Ser parte de una familia numerosa tiene sus inconvenientes, no creáis. Hay una serie de obligaciones no escritas, una especie de superego colectivo que tiene sus costes y sus culpabilidades.
- ¿Vendrás a ver a Bob Dylan?
- Pues no lo sé. Tengo cosas que hacer… además ya lo hemos visto otras veces…
- Si, pero es en Jaén.
- Ya, es verdad…
Y es que escuchar estas tres palabras en la misma frase (Bob, Dylan, Jaén) hubiera colmado nuestros sueños de adolescentes. Todavía no nos hemos repuesto del shock del binomio REM+Maracena, Bruce Springsteen+Granada ( casi nunca Sevilla porque a los programadores esta ciudad debe rimarles únicamente con Operación Triunfo y los sones del flamenco fusión). En fin, como quiera que en nuestra familia la adolescencia es territorio sagrado, se supone que habría que abandonar cualquier dedicación y lanzarse a toda velocidad a la cola del concierto de Bob Dylan en Jaén.
Sin embargo, a la hora en que está a punto de empezar, en que las reventas empiezan a bajar vertiginosamente sus precios, yo estoy sentada aquí, frente al ordenador, traicionando la obligación familiar, eludiendo los ritos que nos mantienen unidos. No voy a vivir la alegría infantil de mis hermanos antes del concierto. No voy a confundir a Bob Dylan con un teclista durante la mitad de la actuación, no voy a fascinarme con los músicos que lo acompañan, no voy a fruncir el ceño por ese ronroneo rasposo en el que se ha convertido la voz de Bob, no voy a discutir con mi hermano sobre el magisterio de Dylan sobre la música mundial, ni me va a criticar por preferir el directo (alucinante) de Bruce Springsteen, no voy a enfadarme porque el amigo Bob no quiere cantar ninguna canción de las que nos sabemos, ni voy a poner cara de póquer cuando nos obsequie con unos acordes que podrían ser los de “Blowing in the wind” o “Like a rolling stone” o quién sabe cuál porque el “genio” no quiere encasillarse. Pero, a pesar de todo, voy a echar de menos a mis hermanos, a Jaén, al despectivo Dylan y a los amigos que hoy cumplirán el viejo sueño, aunque quizá asistan a una elipsis de su ídolo, una aparición fantasmal, una especie de metaconcierto esencial, pero desprovisto del dolorido sentir de su juventud.


martes, 1 de julio de 2008

EXPULSIONES DEL PCE

Mis compañeros y compañeras de Sevilla están recibiendo en estos días cartas de expulsión del PCA por tener opiniones diferentes a las de la dirección. Entre ellos han recibido cartas Antonio Luis Girón, Kechu Aramburu, Manolo Arregui, Sebastian Martín Recio, Juan A. Fernández Puerto...y en los próximos días se avecinan muchas más. A mi ya me expulsaron hace unos meses, con el pretexto de que no pagaba las cuotas que ellos habían dejado de enviar al banco. Fue en plena campaña electoral y no era momento de entablar un debate, pero estaba claro que solo se trataba de una "avanzadilla" en la cruzada de "limpieza étnica" que se han propuesto.
Solo ese ramillete de compañeros (a los que seguirán muchos más),suman más de 140 años de militancia comunista. Algunos provenían de familias de ese pensamiento, otros han sido el garbanzo negro de su familia. Todos ellos han renunciado en su vida a carreras, ascensos, reconocimientos e incluso a gran parte de su vida personal, para dedicarla a un ideal de democracia, de libertad, de lucha contra la injusticia. Cada una de estas vidas es un contrapunto perfecto a las de aquellos que lo expulsan, sin ideas, sin trayectoria, pegados al poder, pagados por las instituciones en la vida real e izquierdistas sectarios en su discurso político, en muchos casos sin vida propia siquiera.
Nada de esto les ha importado. Los delfines del astuto Alcaraz, les han mandado un motorista con la carta de expulsión, porque tener cabeza, pensamiento crítico, ideas propias, está prohibido en ese pseudo-comunismo que han inventado. Los que han fraccionado, sectarizado, aislado al PCE acusan a estos compañeros de atentar contra la unidad de los comunistas. Los que han acabado con la trayectoria democrática, con el debate político, con la riqueza que el PCE representaba para la izquierda española, quieren librarse de quienes, precisamente, por su coherencia, ponen en evidencia sus torpes manejos.
Se equivocan si piensan que manchan en lo más mínimo, la vida o la trayectoria de aquellos a los que expulsan. Más bien todo lo contrario, es un honor ser declarado "infiel" por los stalinistas, los sectarios y los que no tienen más política que hacer ondear la bandera roja.
Cuando ingresé en el PCE, allá por mis 18 años, los que más habían sufrido la opresión y la represión del franquismo, me enseñaron que el trabajo fundamental de un comunista era crear conciencia, abrir espacios de encuentro con todas las inquietudes sociales. Eso hacemos. Entramos en el PCE para luchar por la democracia, la libertad, la justicia social y nos expulsan los que no creen en ello.

lunes, 30 de junio de 2008

MARIPOSÓN...PORQUE EN EL FÚTBOL TODO VALE



“…Y España va a ganar porque, además, el seleccionador de Alemania, Joachim Low, es un mariposón…” Lo escuché en la SER, en la emisora de la corrección política y en pleno día del orgullo gay. El seleccionador alemán, ha sido sin embargo, especialmente correcto tras el triunfo de España y reconoció inmediatamente la superioridad del equipo español del que dijo que "Han sido constantes. Han jugado en todo el torneo el mismo nivel de fútbol que hicieron en la final y merecen ser los campeones europeos". Sin duda declaraciones propias de “un mariposón” sin sangre en las venas que merecía perder.
Por lo visto el fútbol no se puede disfrutar sin esa mezcla de testosterona y de violencia encubierta, sea cual sea el sexo del espectador. Ya sé que todo es una liturgia con la que se exorcizan las rutinas y agravios cotidianos. Ya conozco que el fútbol sirve para sentirnos grupo, colectividad, y recuperar el “olor del establo” Ya sé que nadie quiere que “se triture”, “se machaque” o se “despedace” al equipo rival, que “la furia española” es solo una metáfora, y que palabras como “raza”, “ataque” y “ferocidad” no son literales, pero sigo sintiendo escalofríos ante este lenguaje belicoso. Me produce, además, extrañeza la parcialidad de los comentaristas deportivos, que han dejado de serlo, para convertirse en los más feroces hinchas del campo: “dale donde más les duele”, “acaba con ellos”…Me impresiona la ceguera ante las faltas propias y la exageración de las faltas ajenas.
Aunque hoy el bálsamo del triunfo atempere la violencia verbal, no se me olvida que durante esta semana he estado obligada a una dosis diaria de ultranacionalismo, furia guerrera, lenguaje masculinizado e hipérboles increíbles de sabor guerrero. No me consuela, que con bastante probabilidad, en Alemania se haya escuchado una versión similar (¡qué susto!). Hoy, “primer día de la victoria”, los medios de comunicación se vuelven épicos y las palabras (que creía olvidadas) tales como “gesta”, “heroicidad”, “histórico”, “superhéroes”, “epopeya”, “imperio” se utilizan con profusión. Los anuncios, por su parte, no ocultan esta relación bélica del fútbol y transmutan a los futbolistas en guerreros de los tiempos antiguos, para mayor gloria de Nike. Sin embargo, soy yo la que me siento como un garbanzo negro en una olla. Todos sonríen. He visto cómo a los más furibundos anti-nacionalistas, se les encendían las mejillas con el gol de España; he escuchado gritar “machácalos” a los más acendrados pacifistas. Mis amigas aplauden comentarios evidentemente machistas que las indignarían en cualquier conversación cotidiana. O sea que esto es un universo paralelo, con sus propias metáforas y ritos. Y yo estoy completamente ajena, excluida de la furia pero también del placer que los ha inundado.