viernes, 30 de enero de 2009

SE ACABÓ LA FIESTA



Hoy, viernes, publico este artículo en el Correo de Andalucía



Seamos sinceros: no hubiera sido posible el delirio económico de estos últimos años sin una gran complicidad popular y sin el apoyo político, cuanto menos, de los dos grandes partidos. Al igual que en los años 20 se produjo una especie de capitalismo popular, en el que millones de familias americanas jugaron a la bolsa porque obtenían ganancias espectaculares, en estos años una gran parte de la población ha jugado a la burbuja inmobiliaria y al consumo desaforado sin pensar que en algún momento el ciclo se iba a terminar.

Todos sabíamos que la especulación inmobiliaria era una amenaza, que los créditos superaban en mucho los bienes reales, pero ¿Quién se resistía a jugar en esta timba gigantesca? ¿Quién no tuvo la tentación de comprar una casa más grande o una segunda residencia? ¿Quién se oponía a incluir en su préstamo hipotecario, la compra de un nuevo coche y el mobiliario completo de la nueva residencia? ¿Quién no ha sentido una “tibieza de hacendado”, al comprobar que su casa multiplicaba su valor, porque “aquí mismo acaban de vender una igual por una cantidad desorbitada”? Y, ¡ay del que se resistía a estos nuevos tiempos! El que desoía los cantos de sirena del consumo y no vivía por encima de sus posibilidades reales era tachado de antiguo y tacaño. En la escena política las consecuencias han sido también graves. Hemos visto, en estos años, perder alcaldías y posiciones a los pocos políticos que se han negado a planes urbanísticos expansivos y se preocuparon por los temas sociales, mientras que triunfaban los que aprobaban –y gastaban las plusvalías y anticipos– de planes desaforados que cambiaban la naturaleza de nuestra Andalucía.

Sólo en el área metropolitana de Sevilla, habían previsto la construcción de cerca de trescientas mil nuevas viviendas. Si sumamos las previsiones, en Andalucía se iban a construir tantas viviendas como para dar cabida a otra comunidad autónoma en nuestro territorio. Las escasas voces que se alzaron contra este disparatado crecimiento no fueron escuchadas ni apenas publicadas. Ahora, como un reconocimiento tardío, ondean las banderolas deslucidas de las constructoras en las carreteras del Aljarafe, como ejércitos derrotados tras el pillaje de las ciudades.

Los ayuntamientos no discutían del empleo, ni de la capacidad productiva de sus municipios, ni de las energías renovables o los servicios sociales, sino de los Planes de Ordenación Urbanística. Las Cajas de Ahorros se convirtieron en agentes especulativos desdeñando inversiones productivas y los gobiernos presentaban complacidos las cuentas quiméricas de un crecimiento económico sin futuro, asegurando que el pleno empleo estaba al alcance de la mano.

Ahora la fiesta –si es que lo fue– ha terminado. Hay culpables y responsables de este desastre, víctimas que lo han perdido todo y verdugos que se han enriquecido, pero apenas hay inocentes. El mercado se había adueñado de nuestras almas. Nuestros deseos se habían convertido en productos, los jóvenes eran la materia moldeable del consumo y bajo la palabrería oficial se ocultaba la falta de valores y de principios de todas nuestras acciones. Tras comprobar que el desarrollismo a ultranza nos deja una herencia de un millón de personas paradas en Andalucía, es el momento de plantearnos un gran cambio de nuestra economía para hacerla más razonable, ecológica y social, pero también es el momento de cambiar nuestras prioridades y nuestros valores.

Concha Caballero es profesora de Literatura
www.ideasconchacaballero.blogspot.com

miércoles, 28 de enero de 2009

BRUCE SPRINGSTEEN EN SEVILLA

Por la mañana leo la prensa en internet. Me detengo, especialmente, en la información económica y en la internacional (tras los primeros pasos de Obama y esperando la resolución de conflictos que hielan el corazón). Pero hoy no puedo apenas prestar atención a ninguna noticia porque he leído que Bruce Sprinsgteen viene a Sevilla el próximo día 30 de julio.
Lo confirmo en la página de Bruce y ahí está: July 30 Sevilla, Spain, la Cartuja Olympic Stadium, para presentar su nuevo disco Working on a dream.
Yo no era “springstera” hasta que hace algunos años fui a un concierto en Granada en el que el boss presentó su disco We shall overcome, de homenaje a Pete Seeger. Me gustaban algunas de sus canciones como The river o el album de Born to run, pero me repelían otras de sus composiciones más convencionales...Hasta que una noche granadina escuché su primera canción y se desató una corriente de energía, de vitalidad y de esperanza como no había conocido.
El directo de Bruce Springsteen no es comparable a ningún grupo que haya escuchado. No tiene un gran montaje escenográfico, sólo veinte músicos en escena curtidos, de una sensibilidad extrema. La voz de Bruce, su fuerza y su vitalidad surge como un torrente desde la primera canción porque en el escenario disfrutan con lo que hacen y no regatean con el público. No están cumpliendo con una obligación comercial sino tocando canciones con el mismo entusiasmo que si lo hicieran por primera vez.
Unos días más tarde llamé a un amigo de Granada para preguntarle por qué no había ido al concierto:
- No lo comentes. Le he dicho a todo el mundo que estuve allí – me dijo
- ¿Y eso por qué?
- Pues porque si digo que no he ido tengo que decir que no me interesaba o reconocer que me he perdido algo especial que no se va a repetir.
Vericuetos del alma granadina.

viernes, 23 de enero de 2009

RESPUESTA ANDALUZA A LA CRISIS


Hoy publico este artículo en El Correo de Andalucía

"La sombra de Obama planeaba sobre el debate parlamentario de esta semana en la cámara andaluza: todos querían imprimir un toque de sinceridad y de unidad a su discurso. El Presidente de la Junta reconoció, por primera vez, la gravedad de la crisis y los tiempos sombríos en los que vivimos. Por su parte, el señor Arenas contenía a duras penas su confrontación personal, y se ofrecía arrimar el hombro. Pero fuera de la cámara no había un público ilusionado y expectante, sino andaluces cansados, escépticos, que esperan poco de la política. Las cosas han cambiado a una velocidad de vértigo. En menos de un año hemos pasado de la promesa del pleno empleo a la previsión de un millón de parados; de una disponibilidad infinita de crédito a unos bancos cuyas ventanillas están abiertas pero sus arcas cerradas; de un crecimiento desbocado a una recesión sin expectativas; de una crisis financiera limitada a una crisis global que afecta a los mercados, a la producción, el uso de los recursos naturales y la disponibilidad alimentaria.Ante algo nuevo, sin precedentes en la historia reciente, no se puede responder con las viejas recetas, los mismos discursos políticos, idénticas palabras. No es posible, ni siquiera deseable, volver al crecimiento desmesurado de estos últimos quince años. Todo el mundo lo sabe.No es un catálogo de medidas dispersas lo que puede detener la crisis y devolver la ilusión a los andaluces. No se trata tampoco –como apunta la derecha– de gestionar mejor la administración pública ni, mucho menos, de bajar los impuestos y exportar la ruina privada a las arcas públicas. Sólo un cambio en profundidad del modelo económico andaluz puede operar el milagro. Las viejas recetas están demostrando no ser siquiera paliativas y hacen perder un tiempo precioso para la recuperación. Valgan dos ejemplos: los avales a los bancos no hacen circular el dinero hacia la sociedad y se utilizan para consolidar el balance bancario. En cuanto a los ocho mil millones en obras extraordinarias para los ayuntamientos, una vez invertidos –por cierto en un sector sin presencia alguna de mujeres– no consolidarán ni un puesto de trabajo ni nuevos servicios para la comunidad. Se puede, sin embargo, convertir la crisis en una oportunidad para cambiar el signo de la economía andaluza. La respuesta, puede provenir de los sectores hasta ahora marginales del modelo económico: la ecología y el desarrollo social. Si los ciento veinte mil millones de euros en avales a la banca, se hubieran empleado para avalar energías renovables, reciclaje de materiales y todo lo que se conoce como “trabajo verde”, se crearían miles de puestos de trabajo que apuntarían, además, a un nuevo modelo económico. Si los ocho mil millones de euros a los ayuntamientos –que se van a dedicar en su mayoría a obras superfluas– se dedicase a crear una verdadera red de servicios sociales en cada municipio, se crearía bienestar y empleo de calidad.No se puede abordar una crisis estructural con medidas coyunturales. Eso es sólo esperar que la inercia de los tiempos solucione la crisis económica. Y no nos engañemos, aunque la actual crisis económica sea de origen internacional, el foso de la caída se ha excavado con las manos andaluzas que han apostado alegremente por un crecimiento urbanístico desproporcionado y han desdeñado trazar un modelo económico sostenible, social y productivo."

martes, 20 de enero de 2009

UNAS SENCILLAS CUENTAS


1.-Las previsiones de la Unión Europea auguran que el paro registrado alcanzará el próximo año en España los cuatro millones de personas. Teniendo en cuenta que el paro en Andalucía suele ser entre un 23 o un 25 por ciento del paro estatal, estaríamos hablando de que nuestra Comunidad el próximo año se acercará a la cifra de un millón de parados registrados.

2.- El año 2008 se ha cerrado con 719 mil parados en Andalucía. Según la previsión de la Unión Europea aumentará el paro más de 200.000 personas en nuestra Comunidad, frente a las cifras del gobierno andaluz que estimaban un crecimiento de 50 o 60 mil parados.

3.- La economía española, según Bruselas, descenderá un 2 por ciento (los cálculos del gobierno andaluz hace tan solo un mes es que crecería un 1 por ciento). Teniendo en cuenta que los indicadores hablan de un descenso mayor en Andalucía estaremos en una reducción del 2,1 o 2,2 por ciento.

4.- Dice la Unión Europea que la recuperación económica de España será más lenta por “el peso del sector inmobiliario y la dificultad de corregir su crisis”. Teniendo en cuenta que el peso del sector inmobiliario en Andalucía es dos puntos por encima superior a la media estatal, se deduce que la recuperación andaluza será todavía más lenta que la española.

5.- Teniendo en cuenta que el 33 por ciento de los parados andaluces no reciben ninguna prestación de desempleo, el próximo año tendremos más de 300.000 personas en Andalucía sin ningún tipo de recursos.

Está claro que ya no valen las viejas recetas, ni los viejos políticos en Andalucía. No vale esperar que vuelta un pasado de crecimiento que ha terminado y fracasado. Es el momento de nuevas ideas, de un modelo de desarrollo andaluz radicalmente distinto, comprometido con lo social y lo ecológico. Si no es así, será la impotencia y el localismo los que marquen los derroteros de los nuevos tiempos.

viernes, 16 de enero de 2009

LA CRUDA REALIDAD


Hoy he publicado este artículo de opinión en el Correo de Andalucía


Ana ha vuelto de la oficina de empleo al mediodía, con el tiempo justo de preparar la comida. Ella y su marido tienen la costumbre de comer viendo los informativos de la televisión. Un día más es la crisis económica y la invasión de Gaza la que ocupa los titulares. Las imágenes de niños ensangrentados la golpean. Siente surgir en su interior una ola de indignación y de dolor con la que no sabe qué hacer. Desgraciadamente –se dice– los niños de ese territorio encontrarán en qué emplear ese caudal de indignación y crueldad.

A continuación, informan sobre el avance del paro en nuestro país. Ana ve en la pantalla una escena igual a la que ha presenciado esta mañana: un centenar de personas hacen cola ante las oficinas del INEM, con la mirada perdida. Un hombre de unos 40 años explica: “me quedan seis meses de prestación, después no sé qué haré”.

Ana cambia de canal rápidamente.
–¿Por qué lo has quitado?– le pregunta su marido.

Ella se encoge de hombros. No quiere contarle que no soporta ver su propia realidad en la televisión. Hace unos meses seguía con avidez la información económica, esperando, como un pescador, que el tiempo amainara, que la tormenta financiera se aclarara, que aparecieran en el cielo señales de calma. Ahora no puede creer nada. El mundo ha cambiado sin previo aviso. Los aguerridos capitanes que proclamaban el fin del Estado y la iniciativa privada como solución a todos los males, reclaman ahora su financiación con fondos públicos. Los que deberían prestar el dinero, lo piden; los economistas que debieran alumbrar soluciones ante la crisis, especulan sobre su duración.

A unos cuantos kilómetros de casa de Ana, el Gobierno ha seguido también con interés la información sobre el paro. Unas horas antes de su publicación oficial, el portavoz del Gobierno ha aparecido en la Consejería moviendo la cabeza:
–Muy malos, muy malos –comenta con el consejero.
A diferencia de Ana, ellos no han podido cambiar de canal, aunque piensan que no había necesidad de esas imágenes con las colas de parados y ese tono apocalíptico de la información.
Quince años de crecimiento continuado los han dejado sin recursos contra el infortunio. Solo esperan que amaine el temporal, que los mercados financieros se estabilicen, que aparezca el sol de la recuperación.

Se comportan como cualquier ciudadano abrumado por la crisis –porque también pone en cuestión su propia supervivencia– pero viven atados al pasado sin darse cuenta de que la derecha andaluza cabalga sin caballo ni camino. ¿Quién podría reprocharles una intervención clara y directa sobre la economía andaluza? ¿Quién tendría fuerzas para oponerse, justo ahora, a meter en cintura a la banca andaluza y obligarla a conceder créditos a las pequeñas empresas y a la vivienda?

¿Por qué consentir que las cajas andaluzas anden más preocupadas por sus puestos directivos y por el localismo más ramplón, que por su aportación a la recuperación? ¿Quién alzaría la voz contra una extensión real de los servicios públicos en Andalucía? ¿Quién se opondría a una iniciativa pública para reinventar la economía andaluza desde las energías renovables o los sectores medioambientales? Solo su propio laberinto los mantiene encerrados, con el juguete roto del crecimiento, ante un público que ha cambiado de canal.

Concha Caballero es profesora de Literatura

lunes, 5 de enero de 2009

LA ESQUINA DEL TIEMPO



El tiempo se cuenta de muy distintas maneras según las circunstancias y las modas. Hemos visto trazar palotes en las celdas de las cárceles; pasar hojas al viento en las películas de los años cuarenta; saltar los primeros números digitales con un parpadeo de indecisión; volar sobre la cúspide de una montaña en un revival romántico…Pero el tiempo no es lineal, ni dinámico, ni siquiera aéreo. Es curvo, elíptico, laberíntico, como un animal enroscado.
Nos engaña la similitud del lenguaje, el rito de reconocimiento y creemos estar otra vez en enero, los mismos, repitiendo una vida aprendida de estaciones y tiempos. Nos engañan los lunes, con su simbología de comienzo y los viernes con su promesa de fiesta. Nos toman el pelo los domingos y los días que marcan frontera con la vuelta al trabajo, con sus largas horas, su pequeña soledad, el desamparo de las últimas horas de la semana que ocupamos en preparar el nuevo día, para que el lunes no nos coja de improviso.
Nos engañan los años, tan similares y el cambio de siglo. Nos engañan las caras conocidas a las que nos aferramos sin querer ver los sutiles cambios que marcan los días. Nos engañamos ante el espejo, sin vernos, en realidad. Nos engaña lo inmediato, lo diario, la única realidad conocida.
En otros lugares del mundo el año ha amanecido cargado de bombas. En un solo día desaparece el hogar, la casa, el hijo…el sábado no es un día cualquiera, ni el año otro racimo más de días sino un grito agudo de desesperación. Dicen, los agresores, que durará tiempo esta ocupación-destrucción de Palestina. Tienen una planificación del terror, anotada en días y en objetivos. La han comenzado en el shabat, día prohibido para hacer cualquier tarea humana, pero por lo visto hábil para la venganza y la muerte. Para los otros, no existe desde el sábado más que un día eterno, de explosiones, heridos, incendios y huidas. Mal ha empezado el año para el mundo, -te dices-, sin saber qué hacer con ese caudal de rabia y de impotencia ante el terror y la injusticia.

TORTILLA FLAT


Hay libros que no deseas terminar. Revisas las páginas que quedan para el final y pugnan en ti dos sentimientos encontrados: no puedes dejar de leer la historia pero, por otro lado, quieres demorarla como un caramelo en la boca que no deseas que se acabe.
Tortilla Flat es la historia de unos pobres soldados licenciados que vuelven a las colinas de la ciudad de Monterrey, convertidos por la pluma de Steinbeck en estrafalarios caballeros andantes decididos a hacer el bien y a disfrutar con la aventura.
Cuando Danny regresa a su ciudad se entera de que ha heredado dos casas en la ciudad. Se sintió “un poco abrumado ante la posibilidad de ser propietario”, e incluso lamenta que “los buenos tiempos se hayan ido para siempre”.
Su amigo Pilón, el verdadero factotum de la novela, notó “que la responsabilidad de ser propietario se instalaba en la cara de Danny. Nunca más en la vida volvería aquella cara a estar libre de cualquier preocupación. Nunca más volvería Danny a romper ventanas, ahora que tenía ventanas propias para romper”.
Danny, sin embargo, encuentra el modo de esquivar el peso de la propiedad compartiendo con sus amigos su reciente herencia:
“- No es bueno tener tantas cosas que puedan romperse –dijo ante los regalos de los amigos-. Luego se rompen y se queda uno triste. Es mucho mejor no haberlas tenido nunca”.
Pilón y los demás amigos de camino de Danny, se juramentan para esquivar su lado malo y “hacer el bien” por los tortuosos caminos de la borrachera, el alcohol y la vagancia. Cada noche la garrafa de vino –que han conseguido por robo, engaños, trueques o aventuras sin cuento- se convierte en el centro de ese hogar feliz.
Cada garrafa contiene una geografia del viaje sentimental: “justo bajo el gallote de la primera botella, conversación seria y reposada. Cuatro centímetros más abajo, tristes y dulces nostalgias. Cinco centímetros, recuerdos de viejos amores felices. Dos centímetros, recuerdos de viejos amores desdichados. Fondo de la primera botella, una vaga tristeza general. Gollete de la segunda botella, negro e impío abatimiento. Dos dedos más abajo, una canción sobre la muerte o la añoranza... A partir de este punto cualquier cosa puede ocurrir”.
Y este club de zarrapastrosos caballeros andantes se convierte en leyenda de la ciudad, como una fugaz conjunción de estrellas, que desaparecen en el horizonte sin dolor. Literatura de crisis, de pobres, de libertad y esperanza. Gracias John Steinbeck.

domingo, 28 de diciembre de 2008

LLUVIA DE CENIZA SOBRE EL CORAZÓN



La historia se ensañó con ellos. El pueblo elegido de Dios se convirtió en la diana del odio de los humanos. Atravesaron siglos y territorios. Padecieron razzias, asaltos, infinitos exilios. Consiguieron llegar al siglo XX y, dispersos, se creyeron a salvo. Dieron sus mejores frutos en ese paréntesis histórico. Los buitres del nazismo cayeron sobre ellos en misión de exterminio. Y se agotaron las lágrimas de contemplar tanto horror.
Ahora repiten historia al otro lado del espejo, en el lado oscuro. Las empalizadas de alambre espino se levantan contra el pueblo palestino. Los ghettos, la escasez, la miseria, son ahora instrumentos que utilizan para defender su “espacio vital”, como Hitler argumentó el suyo. Los exilios han quedado al otro lado y, de noche, se hacen acometidas salvajes que dejan paisajes de terror, tan similares a los de otros tiempos que el alma se sobrecoge.
Mueren niños, soldados, mujeres, presos, enfermos. Se planifican escarmientos ejemplares. El dolor es ajeno. Como el que sentían los carceleros de Auswitch en sus cómodos refugios mientras fuera, una lluvia de ceniza caía sobre los campos, poniendo fin a toda esperanza humana.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

FELIZ NAVIDAD

No es tan malo felicitar las fiestas, ni reunirse con los amigos, ni siquiera tener fecha fija para la reunión familiar. No es malo desear algo bueno a los que se quiere, ni acordarse de ellos, ni echar de menos al que no está. Lo malo son las prisas, la obligación de felicidad, la alegría ligada al consumo. Todo lo demás, es la infancia, el tiempo sin tiempo, largas mañanas de invierno y cálidas noches. A todas y todos los que quiero -que afortunadamente son muchos-, Felicidades.

TÓPICOS DE NUEVA YORK (Y 3)



Empecé hablando del lenguaje universal del arte y acabé hablando de la inmigración. Retomo el hilo del discurso. Solo nos salva de ser extranjeros el lenguaje universal de ciertas artes y, por desgracia, no la literatura, ni el teatro, ni el cine –aunque sus imágenes nos compensen. Nueva York sigue siendo la capital de los movimientos artísticos. No hablo de sus cuidados museos, ni de sus maravillosas galerías, sino de todo un vivero de actividades, de movimientos que resultan contagiosos. Si te paseas por la calle Sullivan en sábado y domingo podrás ver exposiciones callejeras que harían palidecer de envidia a muchos de nuestros pintores. Pero es el mundo de la música el que me ha fascinado.
Nuestro apartamento estaba situado en Bleecker Street (esquina Sullivan y MacDougal). Sin saberlo nos habíamos instalado en el centro de los clubs de música en vivo de la ciudad. Por el módico precio de 5, 10 o 15 dólares, se te abrían las puertas de alguno de los mejores garitos de Nueva York. En el mítico “The Bitter End”, -donde comenzaron su carrera Bob Dylan y Patty Smith, entre otros-, cada noche actuan cuatro o cinco grupos de todo tipo de estilos, especialmente rock americano. A su lado el “Terra Blues” te ofrece grupos de esta modalidad. “Back Fence” es el rey de los songwritters; el mítico “Blue Note” se dedica al jazz con sello propio. Hay muchos otros locales, abundan los grupos dedicados a versiones, no de grandes éxitos, sino de buenas canciones como el “Café Wha”, “Red Lyon” o el algo más discotequero “Poisson Rouge”, donde, sin embargo, pude ver una extraordinaria actuación de bluegrass. Si quieres actuaciones más conocidas, algo más lejos, en el Bowery Ballroom, tienes una oferta espectacular.
La cercanía de estos garitos nos hizo entablar una familiaridad inesperada. Bajábamos a escuchar música a todas horas con cualquier pretexto. Había músicos jóvenes y viejos. Vi transfigurarse en escena a muchos de ellos: un tímido gordito se revelaba como un batería excepcional, un hombre mayor de cara ajada y antipática, se convertía en un showman en escena, una veinteañera exuberante tocaba el violín como los ángeles, un jovencísimo cantante dominaba cinco instrumentos. Es un arte sin edades y sin límites. La mezcla de toda la música europea, de irlandeses, italianos, polacos, con los ritmos africanos, latinos, hindúes, han operado una base musical que parecen haber aprendido sin esfuerzo. La música se contagia, se entiende, dialoga entre si, de alguna forma que no conocemos. La creación surge del cambio y del contagio, nada que permanece inmutable puede generar nuevos frutos, -me digo a mi misma.

TÓPICOS NUEVA YORK 2


Los aficionados a la literatura y, en general a todas las artes que tienen relación con las palabras, pensamos que es una patria común. Sin embargo, cuando atravesamos las fronteras nos damos cuentas de que, en general, vivimos en una tierra prestada. Muy cerca de nuestro apartamento en Nueva York , Philip Roth celebraba una entrevista-diálogo con el público -un género al que son muy aficionados los americanos- y a la que hubiera sido inútil asistir porque nuestro dominio del idioma no da más que para conversaciones existenciales -¿dónde? ¿cuándo? ¿cuánto? ¿porqué?-. Sin embargo, el resto de las artes no tienen fronteras. La arquitectura, en su silencio, cuenta la historia de las ciudades, sus triunfos, sus derrotas, sus cicatrices. En Nueva York la historia se cuenta trompicones, a impulsos inconexos que, con el paso del tiempo ha adquirido una gramática común.
La zona cero ha sido piadosamente clausurada para que nadie vea el terrible costurón del imperio. A pocos pasos se levanta la primera catedral del mercantilismo mundial, Woolworth y poco más allá, en una calle que no es más ancha que una callecita provinciana, se levantan los edificios de Wall Street. Junto a sus innumerables puestos de comida, viendo entrar y salir a los conocidos broker, te preguntas si realmente allí está el resorte de la economía financiera mundial. En algunos de los edificios que admiras, como el Lipstick, se gestaba el monumental fraude de Madoff, unas calles adelante el soberbio edificio Citigroup anuncia el despido de más de 50.000 trabajadores. Desde los altivos rascacielos sube una exigencia de dinero público con la amenaza de derrumbarse sobre la ciudad. Mientras te acercas –a cada paso más bello- al edificio Chrysler, te preguntas si estás viendo el principio y el final de esta historia, del sueño americano de la prosperidad infinita, de la ganancia ilimitada, de la altura inconcebible…Abajo la multitud, - que no es masa, sino singular, particular, individual, diversa- te ofrece un discurso opuesto a las cúpulas que acabas de visitar. Los pequeños comercios, las minúsculas cafeterías, disputan incluso los espacios del urbanismo más exclusivo. Contemplan con indiferencia las peticiones de ayuda al sector automovilístico, porque en su mayoría ni tienen ni quieren coche. Se desplazan en metro y, sobre todo, a pie. Son los que menos energía consumen y derrochan de Norteamérica, han conquistado espacios públicos y jardines por toda la ciudad y son tremendamente partidarios del gasto social. Casi el cuarenta por ciento de sus habitantes han nacido fuera, por eso no llaman a nadie forastero, y se dicen neoyorkinos al poco tiempo de vivir aquí. Mientras el gobierno socialista en nuestro país aprueba nuevas medidas para hacerle la vida imposible a los que han venido a nuestra tierra, pero seguimos pensando que ellos son los altivos y nosotros los solidarios...

domingo, 21 de diciembre de 2008

TÓPICOS DE NUEVA YORK (1)


















-"Dejaos de bromas –increpé tajantemente a mi hermano y a Antonio a nuestra llegada al Aeropuerto JFK-. Contestad a lo que os pregunten mirando directamente a los ojos y no hagáis tonterías”.
Estábamos en la cola de control y los dos bromeaban con el parecido de la policía que nos escoltaba con Woopy Goldbert. Todos los amigos me habían advertido que pasaríamos varias horas enredados en los trámites de entrada y yo había visto en los documentales que las bromas en los aeropuertos americanos se pagan muy caras.
Los policías, sin embargo, se limitaron a mirar los pasaportes y a grapar la hoja de entrada en el país en menos de diez minutos. Todavía sin creerlo nos dirigimos a la salida para tomar un taxi. Agarrábamos fuertemente nuestros bolsos, lamentando no haber sido lo suficientemente previsores para ocultar nuestros contados dólares en la ropa interior. “Procurad que el taxista no sea un pakistaní –nos habían dicho presuntos expertos- porque os dará vueltas por la ciudad y cobrará una fortuna”. Unas policías negras enormes y mandonas (una especialidad netamente neoyorquina, de las que en los días siguientes descubriríamos su amabilidad protectora y su sentido del humor) ordenaban el pequeño caos y hablaban un inglés irreconocible, arrastrando sílabas, abriendo inmisericordemente las vocales, comiéndose las consonantes. Nos colocaron en un taxi con un papel en la mano que me apresuré a leer en la oscuridad y en el que se especificaba que la tarifa al aeropuerto era “flat”, o sea, plana y que no te podrían cobrar más de 45 dólares.
A las ocho de la mañana del día siguiente salimos a descubrir Nueva York, mapa y cámara de fotos en ristre. Estábamos en pleno centro de la ciudad y esperábamos un gentío apresurado. Sin embargo, las calles estaban casi desiertas, los comercios no abrirían hasta varias horas después. Algunos carritos de comida empezaban a desplegar su mercancía porque más que la ciudad que nunca duerme, Nueva York es la ciudad que siempre come. Arriba y abajo de la calle Broadway divisamos los bosques de rascacielos. Por medio, centenares de bellos edificios decimonónicos, con una inconfundible mezcla industrial y modernista. Las vanguardias arquitectónicas de los últimos 150 años al servicio de la utilidad americana y actualmente mimados, como solo los que tienen poca historia pueden hacerlo.
Perdemos el rumbo en alguna de las relativamente escasas calles con nombre, más abajo de la cuadrícula West-East y Up-Down. Nos detenemos ante una boca del metro donde un negro solitario, escucha música y canta en voz baja. Nos indica la dirección y, consciente de nuestro desconcierto, se ofrece a acompañarnos.
¿Es esto Nueva York –nos preguntamos-, esta mezcla de modernidad y provincianismo, esa amalgama de altas finanzas y populismo, de movimiento y amabilidad? Caen uno tras otro los mitos que habíamos interiorizado: la puñalada en el metro, la indiferencia ante el dolor, la agresividad y la prisa. Si Lorca volviera, sus ojos contemplarían nuevas angustias, quizás no en los negros de Harlem, sino en los latinos del Bronx.

jueves, 18 de diciembre de 2008

AUSENCIA


No sé si me habéis echado de menos. Algunos amigos saben que la razón de este largo silencio es que he estado fuera de nuestro país, realizando un viaje que soñaba desde hace tiempo. No lo advertí en el blog porque había contratado un teléfono con internet de tarifa plana y pensé (tonta de mi) que estaría disponible en Nueva York. Lo estaba, pero al increíble precio de 12 euros el minuto de conexión, con lo cual mis planes de actualizar el blog desde la distancia se frustraron drásticamente.
Todavía estoy golpeada por el cambio horario y por el bombardeo de imágenes y sensaciones que ha supuesto este viaje, pero enseguida me pongo a ordenar este caos y escribir mis impresiones de este recorrido. Tuve la suerte de ver a Ray Davis, fundador de los Kink. Os dejo su canción "Sunny afternoon" especialmente dedicada a Ferrán, que pensaba me había tragado un bucle del tiempo.

jueves, 27 de noviembre de 2008

PERSPECTIVA


La vida es un misterio que no puede revelarse. Lo vas comprendiendo con el tiempo junto con la discreción necesaria para callarte. Con el paso de los años se te van desvelando secretos que no podrás contar a nadie. Si rompes esta regla y los desvelas, parecerán vacíos, desprovistos de sentido, como un sueño mal contado. A nadie servirá tu experiencia, ni tu conocimiento del camino. Si te empeñas en hacerlo te harás pesada, aburrida; los jóvenes te escucharán sin atención: los de tu generación con una leve mirada de desaprobación por sacar a la luz ese territorio; los mayores no desean saber nada más, su copa de conocimiento está repleta y no quieren ser molestados ahora que han vuelto a apreciar lo más elemental, sin filosofías ni palabras que lo adornen.
Dicen que las últimas palabras que pronunció Bécquer fueron “Todo mortal” y quizá no hablaba del vacío, ni de la decepción de su búsqueda de permanencia, sino del secreto.
Mi padre, algunos días antes de morir, nos dijo que nunca había caído en la cuenta de que se hacía viejo, solo en el hospital, enfrentado cara a cara a la enfermedad, se miró las manos y comprendió que el tiempo había pasado.
Nos engaña una continuidad ficticia. Nos miramos al espejo y este nos refleja, no el paso del tiempo, sino una imagen intemporal, persistente, en realidad eterna. Y, sin embargo, la vida nos hace entender en la cabeza cana del amigo, en los surcos de su cara, el misterio. Un secreto que nada tiene que ver con el aspecto físico, sino con una nueva comprensión íntima, que no vas a contar ni a escribir. Le pregunté a un amigo cómo se sentía al cumplir los cincuenta años y me ofreció esta imagen: “es como si hubiera acabado de subir una montaña alta. Estoy cansado por el esfuerzo y, a la vez, satisfecho de haber hecho el camino, pero lo más importante es que desde aquí puedo contemplar todo el paisaje”. Una visión completa y solitaria.

martes, 25 de noviembre de 2008

NUEVO CÓDIGO DE CIRCULACIÓN


Ferrán Gallego nos cuenta lo siguiente:
Hay un cartel en una plaza de México DC que no tiene precio. Los materialistas, en México, son los conductores de camiones de mercancías. Pues bien, un cartel advertía. "Prohibido a los materialistas aparcar en lo absoluto"...Vaya, pobre Marx ¿no?
Inspirado en este cartel nos envia este código de circulación:

"Se prohíbe a los marxistas circular, ni siquiera por los arcenes"
"Rigurosamente prohibido superar el límite de ilusión prescrita"
"Zona reservada para conspiraciones de pasillo";
"Terminantemente prohibido pensar de uno en uno y, sobre todo, pensar colectivamente. El ministerio de control de tráfico de ideas resuelve, para simplificar el mensaje, que está prohibido pensar"
"Adelante siempre por la derecha, deje libre la calzada de la izquierda para vehículos oficiales"
"Si piensas, no conduzcas un proyecto de izquierdas"
"Es obligatorio el cinturón de castidad ideológica"
"Mantenga la distancia de seguridad con la base de la organización"
"Atención, zona de niebla: se acerca una asamblea"
"Hágase el ITV (inspección de totalitarismo visionario) en los periodos fijados";
"Compruebe que sus frenos están preparados para detener cualquier idea nueva"
"Procure circular con la luz roja de la reserva de energía en su panel encendida"
"En caso de colisión con la realidad, abrácese al airbag-burka que le proporcionará la dirección: ni ver, ni dejarse ver”
"Recuerde utilizar los chalecos reflectores cuando se enfrente a la dirección"
"Compruebe que sus ruedas están cargadas de vacío antes de emprender un viaje estratégico"
"No se distraiga conversando con los compañeros: cualquier intercambio de ideas podría causar un accidente"
"Mire a su derecha y a su izquierda para asegurarse de que no hay nadie, antes de decidir que es un buen sitio para tomar decisiones viarias"
"Ahorre energía: procure circular por debajo de sus esperanzas"
"Tenga el mejor seguro a todo riesgo: no saque el proyecto del garaje"
"No haga trayectos largos: descanse y eche a la familia del vehículo cada cinco o seis años"...
y SOBRE TODO..."No suba a desconocidos a su coche, pase de largo..."

sábado, 22 de noviembre de 2008

EL DÍA QUE MURIÓ FRANCO


Cuando murió Franco yo era excesivamente joven, si es que se puede ser joven en ese grado. Creía que estudiar, aprender, leer era el privilegio de mayor rango. De hecho todavía lo pienso. Lo único que me desagradaba de la política era que me arrancaba de los libros; lo mejor, que me refrescaba con un azote de realidad que yo no había conocido.
Los días anteriores a su muerte, los mayores –y creía que entonces más avanzados- brindaron con champagne durante días por la muerte del dictador. Yo entonces no bebía nada pero sonreía ante sus esperanzas. Volvía pronto a casa cada noche, a las diez en punto, porque según los padres de esa época el sexo y la perversión asomaban sus ojos a partir de aquella hora invernal. Volvía a mi hora pero ajena. Mi padre rogaba para que todo siguiera igual, yo para que todo cambiara y se abriera un mundo nuevo.
Recuerdo la mañana de la muerte de Franco, llena de sonrisas y de complicidades. Inexplicablemente no ocurrió nada. Todo era un compás de espera, como si la historia se escribiera sola. Queríamos noticias, novedades, y solo nos llegaban chismes, conversaciones de salón disfrazadas de sesudos análisis políticos. En casa el miedo se había instalado y las normas se volvieron más rígidas. Mi esperanza, sin embargo, era mayor.
Durante meses nada sucedió. Los estudiantes hacíamos pintadas y carteles. Alguno moría en un “coletazo del régimen” que nos partía el alma. Pero, en general, el tiempo era de espera.
Un día tuvimos un acto en el Colegio de Doctores y Licenciados y un profesor, al que confesé mi decepción, me dijo:
· No te preocupes. Las cosas van a cambiar, pero con otro ritmo. Ya lo tienen todo decidido.
· ¿Quiénes?
· ¿Quién va a ser? La casa real… los americanos… Europa. Va a haber una reforma pactada.
Durante algún tiempo aquello me afectó mucho. La gente de la calle no contaba para nada, los principios innegociables caían al suelo. La vida no iba a cambiar, no iba a haber un estallido de color y libertad.
Hoy estamos perdiendo la memoria vital de esos años de la transición. Nos cuentan y falsifican la historia. No me gustan los documentales de dictadores moribundos, las crónicas detalladas de sus últimos días. Hay en ellas un fondo de humanidad que nos iguala, nos equipara. Aquel tiempo no tenía el color sepia con el que se emite. No había un rey con un fondo democrático.No era tampoco un episodio de Cuéntame. Era un tiempo contradictorio, de colores intensos. En blanco y negro sólo vivían los partidarios del régimen. El resto éramos color, fantasía y, quizá, -como apunta Ferrán- mucha ingenuidad.

jueves, 20 de noviembre de 2008

MI AMIGA ES UNA IZQUIERDISTA


El día está indeciso: temperatura primaveral y cielo de invierno. En Sevilla el otoño es una estación extraña a la que solo define un cambio de luz. Ana está sentada junto al ventanal del bar. Dicen que el asiento que se elige –cuando hay espacio disponible- en un bar o un restaurante, nos delata el carácter de quien lo escoge. Ella ha elegido un lugar que le permite dominar el conjunto de la cafetería y el exterior. Al escoger este asiento obliga a que Alejandro, cuando llegue, tenga forzosamente que situarse de espaldas al bar y casi de cara a la pared.
- Vienes algo tarde –le dice Ana- ¿estás muy ocupado?
- Sí. Es que estoy refundando el capitalismo –sonríe él.
- Te veo contento.
- No te creas, pero hay que adaptarse a los tiempos...¿qué remedio? –dice mientras encarga un café bien cargado- Vengo de la Consejería de Obras Públicas porque ahora, el único clavo al que agarrarnos es a la inversión pública.
- Ah, yo creía que ya habías superado al Estado.
- De momento lo necesitamos –se ríe Alejandro- porque la actividad privada está casi paralizada.
- ¿Por qué no bajáis el precio de las viviendas que tenéis terminadas?
- No lo descartamos. Ya veremos en el futuro, pero de momento prefiero regalarlas a hacerlas VPO. Lo que sí hemos decidido es bajar el precio de las obras y, la verdad, es que se están haciendo a mitad de precio.
- ¿Y quién paga esta bajada?
- Vaya, pues estamos ganando menos todos: los contratistas, las empresas, los proveedores...
- Y los trabajadores, ¿no? Me apuesto a que cuando la cadena de descuentos llega al último ya casi no quedan ganancias. Y para qué hablar de los inmigrantes.
- ¿Ves cómo no te enteras? Los inmigrantes casi han desaparecido de la construcción en Andalucía
- ¿Y dónde están? –pregunta ella.
El amigo de Ana no contesta. Mira la plaza que se extiende ante el bar. Definitivamente es un precioso día de otoño.

martes, 18 de noviembre de 2008

CONTRA LA SOLEDAD


El anterior artículo (post, dicen en lenguaje bloguero) ha suscitado una interesante polémica. Os recomiendo leer los comentarios porque la mayor parte de ellos me parecen mejores que mi texto.
Mi esperanza y mi ordenador han hecho crack al mismo tiempo. Algún pirata (aunque no, no merece esa palabra tan cargada de literatura) ha mandado un virus que ha destrozado el sistema operativo (el de mi ordenador, me refiero; del otro se ocupa el tiempo y las ausencias). Mientras recupero la normalidad, os pongo este poema de Javier Egea, que definió la poesía como "pequeño pueblo en armas contra la soledad". Da nombre al libro "Paseo de los Tristes"

Entonces,
en aquella ciudad
o en la intuición primera, vaga, de su cuerpo,
el pensamiento aún flotaba en bucólicos careos,
en versos aprendidos sin historia
y no era posible amar
entre unas calles donde todo era sucio,
carne sin brillo,
cuando aún en el mar, la nube y las espigas
sin historia y sin tiempo,vanos,
estábamos durmiendo
o ignorando
esa gota de sangre que cuelga del amor
-su blanco cuello herido-,
ignorando la clase oscura en que nacimos,
sin consciencia de naves hundidas,
de rubios naúfragos,
condenados a vivir
una historia perdida
de explotación y soledad, de muerte enamorada,
sin saberlo.
Y sin embargo,
entre los autobuses, el gentío,
en la dulce ignorancia,
fue creciendo una luz
que nos hizo sentir un crujido brillante
después que allí, en la sórdida pensión
donde siempre se asilan viajeros sin destino,
gentes oscuras,
en un lugar sin esperanza,
dos cuerpos se sintieron indefensos
sudando en el asombro de la primera felicidad.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

EL EXILIO DE LUIS GARCIA MONTERO


La ideología de la sospecha es sumamente querida por aquellos que practican el resentimiento. Si alguien, con una postura de izquierdas, triunfa en la sociedad actual será inmediatamente tachado de traidor y de vendido. Stalin fue un mago en la utilización de este principio. Cuando se acabó la II Guerra Mundial y volvieron a sus países algunos de los militantes comunistas que habían vivido las atrocidades de los campos de concentración, Stalin no dudó un momento: si habían sobrevivido al horror del nazismo era porque, de alguna forma,habían colaborado. Por tanto, envió a los campos de concentración soviéticos, o directamente a la muerte, a los que tuvieron la suerte de sobrevivir al horror nazi.
El profesor Fortes aplica esta dialéctica a todo su discurso crítico: si algún escritor obtiene un importante éxito editorial es porque se ha vendido o porque -aunque pueda parecer lo contrario- esconde una ideología burguesa e incluso fascista. Así, la figura de Lorca representa “el nacionalsocialismo” y su muerte, por tanto, es una anomalía histórica.
Lejos de crear nada, el profesor Fortes destruye obras, reputaciones, historias vitales con la certeza de ser un gran inquisidor de las letras.
Tardó demasiado Luis García Montero en reaccionar frente a este acoso continuado; encogió los hombros ante las acusaciones de ser un “vendido al capitalismo”; se enfadó ante los insultos a su familia y estalló cuando hizo circular que el suicidio de Javier Egea se había producido por culpa de su traición a los ideales revolucionarios (como si no supiéramos todos la larga búsqueda de la muerte que había iniciado desde su juventud). Ahora un juez castiga a Luis García Montero por haber llamado públicamente perturbado a este profesor. En respuesta, Luis ha anunciado que abandona la docencia en la Universidad de Granada, en una especie de exilio intelectual voluntario que tiene la virtud de poner de relieve la injusticia de la sentencia pero también la indefensión de la razón.
No sé por qué intuyo que en esta decisión pesa tanto la victoria judicial del verdadero agresor como la indiferencia de una comunidad universitaria que tampoco tolera en exceso el éxito literario o el reconocimiento externo de su profesorado. Es la misma Universidad que regateó, durante años, la cátedra al mejor y más genial crítico de la literatura: Juan Carlos Rodríguez. Pero, perdón, de esto no se habla, es el tabú universitario, lo callado, oculto en la escalera del escalafón. El resultado es que la Universidad de Granada, en la que tanto he aprendido, no contará con el lujo de este gran poeta en sus aulas.

jueves, 6 de noviembre de 2008

HOMBRE NEGRO EN CASA BLANCA



Los que pertenecemos a la izquierda crítica del sistema, nos privamos de tener muchas alegrías. Es lo que tiene.
- Oye, ¡qué bien lo de Obama! –le comento alegre a un compañero.
- Pues no sé. Yo le he preguntado a mi mujer esta mañana si ya ha terminado el bloqueo de Cuba y me ha dicho que no, así que me da igual
Lo intento con otro compañero que me parece más razonable:
- Bien lo de Obama, ¿no?
- Bueno…-carraspea antes de encontrar su argumento-. No va a cambiar nada, ya verás.
Le digo que por fin se acaba la era Bush y que ha habido un verdadero suicidio de los neoconservadores.
- Si –me contesta- pero no hará nada. Todo se quedará en discursos electorales. O no querrá hacer nada y habrá engañado a la gente; o intentará hacerlo y no se lo permitirán.

Difícil argumento de rebatir: los finales infelices, la desesperanza avalada por decenios de experiencia, el peso de los poderosos, la flaqueza del poder político ante ellos.
- Pero algo mejor irán las cosas, más protección social, menos guerras, más políticas medioambientales –defiendo mi esperanza.
- ¡Qué ingenua eres! –me sonríe, cuando en realidad quiere decir que me dejo influir por la propaganda del sistema.
Vuelvo a mi casa y busco las imágenes del éxito de Obama en Chicago. Escucho su verbo contenido, su discurso no electoral sino histórico. Pero sobre todo veo jóvenes entusiasmados, blancos sacudiéndose la historia infame, negros llorando lágrimas contenidas durante siglos, emoción activa, como si un tiempo nuevo acabara de estallar. Y pienso que la verdadera ilusión del cambio está en la calle, en un pueblo que ha decidido alterar el ciclo de la historia, que en vez de dominio, superioridad, guerra han decidido hablar de paz, de igualdad, de derechos. No veo un simple cambio político, sino un profundo cambio cultural, civilizatorio. La emoción que manifiestan no pertenece al líder, al presidente, sino a ellos mismos que han provocado una mutación histórica y han dejado sin palabras a la América profunda.

lunes, 3 de noviembre de 2008

IU Y EL ACCIDENTE DEL CHALLENGER





En 1986 el transbordador espacial Challenger se desintegró, con siete tripulantes a bordo, pocos segundos después de su lanzamiento. Desde entonces se vienen investigando las causas de este accidente, así como de algunos otros tan terribles como Chernobil o el incendio de la estación de King Cross. Los estudios más avanzados, como el de Vaughan, no se detienen solo en los fallos técnicos sino en los fallos del sistema y de la organización social que les dieron origen.
Resumo sus conclusiones:
1.- La teoría del responsable individual o del chivo expiatorio, no solo no explica los accidentes sino que es el campo de cultivo de nuevas catástrofes. “Es mucho más fácil señalar la responsabilidad individual de un accidente que estudiar y, por tanto, modificar, los fallos de la organización y del sistema”.
2.- En la práctica, ninguna catástrofe responde a una sola causa, sino a una cadena de errores y de fallos en la organización. En todos los casos no hubo una única decisión para hacer algo mal sino, en su inicio, una serie de aparentemente inofensivas decisiones equivocadas.
3.- Hay una norma que debe seguirse para la investigación y es llegar tan lejos en el tiempo como sea posible para identificar las causas del accidente. Reducir el tiempo a los últimos acontecimientos es una forma de ocultar los verdaderos motivos y las relaciones que los produjeron.
4.- En todos los graves accidentes, se silenciaron, se evitaron o se minimizaron los “sectores críticos” del sistema que alertaron de riesgos o fallos. Así, en el caso del Challenger, en vez de preguntar a los ingenieros si el despegue era seguro, retaron a los ingenieros “díscolos” a probar que no lo era y prescindieron de su presencia en las decisiones finales.
5.- Los investigadores han demostrado en el caso del Challenger, que lejos de haber habido errores individuales, omisiones del protocolo e incumplimientos, fue precisamente seguir estas al pie de la letra (con todos los errores acumulados) los que desencadenaron la tragedia. “No fueron los calculadores y amorales managers, violadores de reglas quienes fueron responsables de la tragedia: Fue la conformidad” –concluyen.
Este fue el diálogo que mantuvimos durante la Asamblea Andaluza Manolo Lay, Felipe Villa (y otro compañero que imperdonablemente no consigo recordar), mientras el proyecto de inicial de IU se hacía añicos entre acometidas personales, gritos y simplificaciones políticas.

martes, 28 de octubre de 2008

Tiempos modernos 2

Este es un comentario de Ferrán Gallego:


"Uno no sabe si a Simone le fue bien o le fue mal su emparejamiento difuso, valiente, sin convenciones y sin tener que justificar ante nadie un amor tan especial como el que se desborda en la "ceremonia..." tan dura, tan carnal, tan orgánica para explicarnos la decadencia y la muerte. La pérdida progresiva de alguien a quien se quiere de una forma muy difícil. ¿A alguien le va de verdad querer de forma sencilla? Bueno,hay quien está tan a gusto en la inercia y en el bloqueo de los deseos, en ponerle puertas al campo de la experiencia individual que se vive en pareja. Digo si no sé si aquello fue bueno para ella porque siempre estuvo Sartre y ella no detrás, sino al lado, que puede ser otra forma de estar a medias. Escribió una novela lúcida, pero demasiado de tesis, "Los mandarines", y diseccionó el pensamiento político de la derecha en cien páginas. Nos trajo ´la historia de una joven burguesa y continuó mezclando la imaginación con la realidad, la realidad con el deseo. La quiero por los mismos motivos por los que se la odia. Por los mismos motivos por los que se la ridiculiza, a ella y a Sartre, presentados como comisarios políticos del comunismo cuando ni siquiera militaban en el PCF, habían montado el RDR y los seguidores de Zdánov, los celadores de la ortodoxia de la Kominform (los Casanova, los Kanapa), llamaban el batracio mecanógrafo a Sartre. Les colgaron la bicha de no haber comprendido a Camus, cuando no hicieron más que recordar las insuficiencias filosóficas del genial moralista en su respuesta a "l'Homme Revolté", que Camus, por cierto, les exigió, cuando ellos preferían callarse. Les presentaron como una pareja de vicioso concubinato, de condescendiente trato vejatorio a los jóvenes desde un altar falsificado. Les llamaron al orden cuando hablaron de Argelia, prefiriendo las suaves condenas de Aron, siempre tan en su sitio (la primera puerta a la derecha). Nunca entendieron que hablaran de la legítima violencia de quien sufre: "Cuando Camus ve a un niño que muere, construye un Dios para abofetearle; cuando un obrero en paro ve morir a un hijo por falta de asistencia médica, no inventa nada, sino que ve al responsable social de su desgracia". Los trataron de vejestorios sin nada más que silencio en la boca, sin más que una flor ya estancada, unos pétalos podridos de los que sólo salían penosos efluvios de "enragés" burgueses en fase de caducidad intelectual. Se burlaron de un hombre y una mujer de sesenta años haciendo política en 1968, los mismos que aclamaron a De Gaulle dando un golpe de estado a los sesenta y siete. Y aún los tratan como un gran malentendido intelectual de la historia de Francia, que les puso en un pilar que no merecían, que les ajudicó la talla de la que carecían. Tras el siglo de Sartre y de Simone, como tras la época de Aragon y Triolet, llega el siglo del sarcasmo...quizás haya que escoger a Sarkozy y a Carla Bruni, eso sí que aporta seriedad a nuestra existencia. Quizás esa sea la diferencia entre nuestros sueños y nuestras pesadillas. Entre nuestra ingenuidad del siglo XX y la realidad del XXI.Besos.Ferran "

lunes, 27 de octubre de 2008

Creadora de los tiempos modernos

Desde hace dos años existe un puente nuevo en Paris que lleva el nombre de Simone de Beauvoir. Se trata de una pasarela peatonal de roble, con una estructura ondulada, que atraviesa el Sena sin ningún pilar intermedio y que alberga en su centro un lugar de lectura. Ya sabemos la afición francesa, no siempre feliz, de convertir en arquitectura su historia y su ideología. En este caso el puente simboliza una vida con pleno sentido, que abrió nuevos caminos por los que caminan incluso sus máximos detractores.
Los medios de comunicación franceses más tradicionales se han ensañado con la figura de Simone de Beauvoir en este centenario. Con la intención de ofenderla, han ilustrado incluso sus publicaciones con esta foto de Simone desnuda que a ella no habría escandalizado en absoluto.No hay ni una línea en esta “contracelebración” que ella misma no hubiese apuntado en sus escritos: la inicial indiferencia ante la guerra fue analizada por Simone en dos de sus obras; sobre sus numerosos amantes, dio testimonio incluso con la publicación de buena parte de su correspondencia; sus dudas literarias y la mezcla a veces soberbia y otras aburrida de géneros literarios y filosóficos están expresados por ella.Por otra parte el esfuerzo en destruir el mito de la pareja Simone y Sartre es inútil, nunca se habían proclamado perfectos, solo unidos, incluso en su descenso a los infiernos (en el que las mentes obtusas solo quieren ver escatología, cuando hay tanto dolor y humildad) de la Ceremonia del adiós.
No voy a decir, como afirman sus exégetas, que debemos a Simone de Beauvoir todas las conquistas en el camino de la igualdad de las mujeres, pero sin ella el camino hubiera sido más difícil y lento. Su vida y su obra son una exaltación continua de la libertad, una invitación a construir –desde la acción, desde la reflexión- una nueva identidad femenina libre de opresiones y de imposiciones, ya fueran estas políticas, económicas, culturales o simplemente físicas. El feminismo actual, (diverso, conflictivo) transita por las veredas abiertas por Simone, los movimientos sociales se nutren todavía del caudal de hacer política la opresión privada. Todos caminamos por la pasarela abierta, sin pilares, construida por el esfuerzo y la contradicción de quien se atrevió a inaugurar los tiempos modernos.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Palabras feas (2)



Vaya con Marina! Nos ha hecho reir a todos; a todas. Pero no seas injusta, Marina, que los hombres tenemos palabras feísimas también. Observa: a mí me operaron de fimosis (que parece algo así como el veneno de algún insecto maligno y cobarde) y alteraron nada menos que la suerte de mi prepucio. ¿Te imaginas? Prepucio, como si se anunciara algo solemne, como pre-sentir, pre-ver, y después del prefijo, qué horror, el "pucio". Yo siempre temí que, en la operación, me hubieran cortado el pre y dejado el pucio al aire, indemne y desafiante. Útero es espantoso, desde luego, es que las esdrújulas...Pero ¿has pensado en próstata? Ese balbuceo final de la palabra ta-ta...Vaya, que en el principio de nuestro sexo tenemos un pre y en el final un tartamudeo infame: o al revés, depende de cómo se mire (aunque siempre se mira en este orden, me temo). Pero, Marina, es que hay mucho de horrible en las palabras del cuerpo, como si el ser humano hubiera adquirido los derechos de todas las voces espantosas y dejara las demás para la naturaleza. Tú tendrás trompas de Falopio (y compartimos las de Eustaquio), pero yo tengo escroto. Nada menos. Suena a tener un grano a punto de reventar, asqueroso, amenazador y deforme. Y un día, los dos, podemos solidarizarnos teniendo un forúnculo o unas almorranas, hermosas experiencias bisexuales. Pero, luego, hay palabras que nos unen, bellísimas: labios; piel; sonrisa; mirada; lágrima; beso...Y, fíjate, a mí, todas ellas me recuerdan a una mujer. Podría ser de otro modo, claro, pero es así. Nunca pienso en unos labios a solas, ni en una lágrima abstracta, ni en una piel clausurada como un jardín prohibido. Besos, Ferrán.

sábado, 18 de octubre de 2008

Palabras feas en noche de luna


Mantiene mi hermana Marina que hay una confabulación de nombres feos para hablar del cuerpo de las mujeres. Estamos sentados en una terraza con vistas al campo. Es más de medianoche y luce una triunfante luna frente a jirones de nubes.
- Si.. si… vosotros os lo tomáis a broma pero es una confabulación –dice con sorna.
- Explícate - dice mi hermano.
- Para empezar, la palabra menstruación…¡qué fea!…suena a monstruo…¡Ya está aquí el monstruo…! –dice mi hermana ahuecando la voz.
- Muy fea, muy fea –nos reímos.
- Otra, otra…menopausia…que suena como que ya eres menos y sirve como insulto..."anda ya, menopaúsica".
- O peor que esa, climaterio…suena como a convento: “fulanita ya está en el climaterio”, ¿no os suena a un convento de clausura?
Estallamos en risas.
- Es verdad –decimos- suena a monja castigada al silencio.
- Otra: las ubres… ¡por favor! ¡las ubres! Si no habrá palabra más fea en el diccionario.
- A mi casi me da un ataque, cuando después de tener un hijo me dijeron que estaba en “el puerperio”. ¿Qué estoy en qué…? –le dije.
- Bueno, por que no te dijeron lo de “los calostros”.
- ¡Qué horror! ¡No sigas! –palmeamos sobre la mesa.
- Lo de útero también es feo –dice mi hermana- pero... ¿qué me decís de tener en el cuerpo unas “trompas de Falopio”? Acojona, ¿eh?
No podemos dejar de reírnos. Nos ha convencido: no puede ser casualidad que para hablar de nuestros procesos se tomen las letras más feas del alfabeto, y ese amontonamiento de consonantes siniestras. Tabú, tabú, tabú, el cuerpo de las mujeres cuando no es para el uso de los hombres.

martes, 14 de octubre de 2008

Emergencias escandalosas

En 1998 el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo calculó en 40.000 millones de dólares anuales (unos 30.000 millones de euros)lo que costaría la erradicación completa de la pobreza en el mundo. Diez años después - y con carácter excepcional por haberse celebrado la cumbre mundial- se ha recaudado menos de la mitad, 16.ooo millones de dólares, sin compromiso de continuidad.

Al parecer, esto NO es una emergencia








En los últimos meses, y para el rescate de la banca, en forma de avales, fondos, ayudas directas o compra de activos se ha aprobado el siguiente gasto, con cargo a fondos públicos:
EEUU...............513 mil millones de euros
R.Unido...........638 " " "
Alemania........470 " " "
Francia............320 " " "
España............120 " " "
Austria............100 " " "
Italia.................40 " " "
TOTAL..........2.251 BILLONES DE EUROS

Al parecer esto SI es una emergencia
Es tan fuerte que dá vergüenza escribirlo. Si a alguien le parece demagogia que diga por qué.

lunes, 13 de octubre de 2008

Locos por la crisis



Estoy todavía perpleja por las recetas que ínclitos personajes del mundo económico y político nos ofrecen para combatir la crisis económica. Yo sabía de los efectos demoledores del neoliberalismo en la sociedad, pero no conocía su capacidad para destruir las neuronas de sus intelectuales orgánicos. Mi amigo Paco opina que es urgente habilitar un centro psiquiátrico especial para este tipo de economistas y especialistas económicos, algunos de ellos –por cierto- asesores del Gobierno actual.
1.- Coinciden (Balmaseda , Toribio y otros) en que es preciso liberalizar los horarios y reducir los costes laborales, o sea, los salarios.
2.- Plantean (Iranzo y Toribio) rebajar el impuesto de sociedades y las cotizaciones fiscales de las empresas y “compensarlo” subiendo el IVA a los contribuyentes.
3.- Otras medidas más creativas (además de bajar los salarios) serían estimular la construcción de centrales nucleares y liberalizar por completo la compra-venta de suelo y de las actividades de construcción (Toribio dixit).
En cuanto a Andalucía, el PSOE plantea combatir la crisis reformando siete leyes medioambientales del siguiente modo:
1.- Cambiar las normas e incluso excepcionar su aplicación con el fin de agilizar los proyectos empresariales situados en los Parques Naturales o en sus inmediaciones.
2.- Reducir los plazos para la concesión de proyectos industriales referidos a vertidos contaminantes y peligrosos
3.- Declarar la mayor parte de los proyecto de campos de golf como actuaciones de “interés turístico”.
Según esto, saldremos de la crisis si ganamos menos, pagamos más IVA, dejamos construir en las puertas de los parques naturales, nos traemos los residuos peligrosos de toda Europa y construimos más campos de golf, eso sí, alejados de las torres convexas de las centrales nucleares.

Si no lo creeis pinchad aquí y aquí. Son locos, es verdad, pero peligrosos.
PD. Manuel Ruda me envia sobre este tema el esclarecedor artículo de Juan Clavero que podéis ver aquí.

martes, 7 de octubre de 2008

Cosas que espantan a la muerte

Dejar la flor más bella intacta. Detener las tijeras justo en el momento en que vas a efectuar el corte y acariciarla fugazmente con un giro de la mano.

Conversar con un niño, en lenguaje adulto, contemplar cómo se acomoda en la silla y te responde aliviado por fin de su papel.

Salir al campo y detenerte en la cima de una pequeña colina. Dejar que el viento te acaricie. Respirar hondo y bajar sin mirar atrás.

Hablar de tú a tú con los fantasmas, desearles buenas noches, sonreírles.

Desprenderte de los dolores pasados como quien se desnuda de un complicado vestido. Sacar con cuidado los brazos, desabrochar los botones de la espalda. Hacerlo sin prisa, sin romper ninguna pieza, hasta que lo veas, finalmente, rendido a tus pies, deforme y sin poder.

Que tu amante venga a la cama en mitad de la noche y te abrace por la espalda. Fingir que estás dormida y caer, poco a poco, en el sueño.

sábado, 4 de octubre de 2008

La crisis financiera

Para los que no pudieron asistir o se quedaron con ganas de escuchar más CONFERENCIA DE JUAN TORRES "LA CRISIS FINANCIERA, NATURALEZA Y CONSECUENCAS PARA ESPAÑA Y ANDALUCÍA"Día 14 de octubre a la 5 de la tarde. Aula de Formación Dolmen. C/Velázquez, 12 Sevilla
Mientras tanto este video de auténtico humor inteligente sobre la crisis financiera: