sábado, 28 de enero de 2012

MANIFIESTO DE ESCRITORES ANDALUCES

Durante dos días 79 escritores andaluces de los distintos géneros literarios han participado en un encuentro promovido por la Fundación Aljabibe y la Federación de Ateneos de Andalucía con la colaboración del Ministerio de Cultura y el Centro Andaluz de las Letras de la Junta de Andalucía. En estas sesiones han debatido de un amplio conjunto de temas, desde la poesía andaluza hasta el impacto de las nuevas tecnologías, pero sobre todo han acordado alzar su voz en los tiempos que corren de desconcierto para afirmar su compromiso con la sociedad y reivindicar el papel de la cultura como un gran espacio que no debe ser reducido, frivolizado o privatizado. En la clausura tributaron un cálido homenaje a Antonio Gala.


Este es el manifiesto que elaboraron y suscribieron la mayor parte de los presentes.

MANIFIESTO A FAVOR DE LA DIGNIDAD PÚBLICA DE LA CULTURA

Los abajo firmantes son andaluces que escriben, que forman parte de la clase trabajadora de la cultura y a quienes por lo tanto afecta la crisis económica que aflige a todos aquellos que viven del salario. Pero que se sienten especialmente concernidos, como diría Federico García Lorca, con quienes no tienen nada y hasta la tranquilidad de la nada se les niega.

Así, MANIFIESTAN:

1) Que rechazan un sistema económico basado en la avaricia del capitalismo salvaje que ha consagrado la desigualdad como norma a escala mundial y la precariedad y la recesión creciente en la Unión Europea y España. La precariedad de todos supone también la precariedad de quienes escriben. Pero la crisis no afecta tan solo a los bolsillos sino a los sueños. Por lo tanto, reivindicamos la dimensión utópica de la cultura como una bandera que nos haga defender y perfeccionar la sociedad del bienestar frente todos aquellos poderes que quieren abolirla.

2) Que la crisis y la sagrada contención del déficit supone una formidable coartada para acabar con el pensamiento crítico con respecto al pensamiento único; un extremo que, en épocas anteriores, se articulaba a través de un mecenazgo caprichoso por parte de una administración que debió de utilizar mejor sus presupuestos pero que ahora conduce a la privatización del hecho cultural y a reservar su supervivencia a la comercialización baladí y al puro espectáculo, atendiendo antes al populismo que a la calidad.

3) Que, en este sentido, Albert Camus relacionaba la degradación de los derechos laborales con la degradación humana y la emergencia de un ocio zafio. Defender la dignidad de todos quienes están pagando las consecuencias de esta recesión nos lleva a defender a la cultura como parte esencial del estado del bienestar. Se trata de un modelo de civilización a cuyo desmantelamiento estamos asistiendo sin que nadie parezca prestar atención a las alternativas que desde la ciudadanía empiezan a formularse frente a esta situación dramática.

4) Que, tal como aparece recogido en el Estatuto de Autonomía de Andalucía y en la Constitución española de 1978, la cultura y la educación son derechos inalienables de la ciudadanía y no podemos consentir que se desmantelen. Y eso es lo que está ocurriendo en la actualidad con las instituciones que debieran velar para su protección y desarrollo. Ambas disciplinas, la educación y la cultura, constituyen un servicio público para la sociedad que queremos que es la del estado del bienestar frente al estado del malestar que nos oprime. Así, no solo debemos evitar doblegarnos ante esa zafiedad del ocio de la que hablaba Camus sino que debemos exigir que se atienda prioritariamente a la formación de la persona.

5) Que la cultura no es un valor residual sino un testigo de la historia que debe rebelarse frente a quienes pretenden preservar los intereses de las élites dominantes. En tal sentido, tenemos el deber irrenunciable de exigir que forme parte de las prioridades del Estado para que el Estado, es decir, lo público siga formando parte de las prioridades de la ciudadanía. Esto es, para que no se repartan sus ropas los oscuros mercados e intereses sórdidos que lo están crucificando.

6) Que, así, la cultura está viviendo formidables recortes, no solo en la economía, en los nuevos puestos de trabajo que ha creado durante los últimos treinta años o en las llamadas industrias culturales, sino en la capacidad real de que los creadores puedan comprometerse con la belleza sin sentir la angustia ubérrima de quienes a su lado luchan por la simple subsistencia. La ética y la estética conforman la cara y la cruz de una misma moneda.

Antequera, 27 de enero de 2012

MARTA Y EL POPULISMO

El artículo de esta semana en el País Andalucía:

No se me ocurre mayor dolor que el de unos padres que han visto segada la vida de su hija, ni mayor tormento que hurtarles su cuerpo. Llevamos escrito en nuestro inconsciente, desde hace milenios, la necesidad de ese último acto de despedida, por eso el dolor de los padres de Marta es el mismo que el de Príamo, rey de Troya, arrodillado ante Aquiles para que le permita recuperar el cadáver de Héctor; un dolor idéntico a centenares de personajes trágicos de la literatura en busca de ese definitivo adiós.


El caso Marta del Castillo, desde su inicio, contó con una corriente de simpatía que habla bien de nuestra sociedad, de su empatía y de la fuerza reparadora de la solidaridad. Sin embargo, junto a esta fuerza de cariño y de comprensión, fue creciendo una corriente airada que pretendía hacer justicia a base de gritos y de linchamientos y que pone en cuestión, no una resolución judicial, sino las bases del propio Estado de derecho. Es muy fácil, en casos como el que tratamos, aprovechar la irritación que produce en la sociedad el hecho de que un crimen no quede completamente aclarado y la impotencia ante el fracaso en la búsqueda del cadáver para hacer un tipo de política innoble y engañosa.

En estos días han arremetido contra los jueces o contra las leyes pero, si lo pensamos con tranquilidad, ninguno de los dos son los responsables. El verdadero problema para determinar todas las responsabilidades penales en el caso Marta del Castillo es, sin más, la falta de pruebas, hasta el punto de que la base fundamental de la acusación es la propia confesión de Miguel Carcaño. Por eso, con otras leyes o con otros tribunales el resultado hubiera sido muy parecido.

Soy completamente contraria al establecimiento de la cadena perpetua —revisable o no—, en nuestro ordenamiento legal, así como a toda esta corriente que empuja al endurecimiento de condenas. La historia nos ha demostrado que ese tipo de legislaciones no solo no contribuyen a disminuir los crímenes sino que imposibilitan cualquier reinserción. Además, en España, en contra de lo que popularmente se ha extendido, existe una de las legislaciones más duras del llamado mundo occidental, con el cumplimiento completo da las condenas incluido.

Pero imaginemos que existiera la legislación que los impulsores de estas movilizaciones demandan: otra ley del Menor, cadena perpetua y endurecimiento de las penas pero con las mismas pruebas. ¿En qué hubiera cambiado la situación? Prácticamente en nada. La aplicación de estas nuevas leyes sería absolutamente indiferente en el caso Marta del Castillo.

La cadena perpetua, revisable o no, solo se aplicaría a casos en los que concurran una violencia y crueldad extraordinarias, circunstancias que no parece que hayan sucedido en este crimen. En cuanto al endurecimiento de la ley del Menor, en un grado de complicidad, tampoco sería relevante, más allá de coordinar mejor las sentencias. Finalmente, la condena a Miguel Carcaño a veinte años de prisión es la máxima posible para un caso simple de homicidio.

La ira popular se dirige a que hayan salido absueltos algunos de los imputados por complicidad con el crimen. La explicación es simple y llanamente que no hay pruebas fehacientes de su participación o ¿es que los tribunales pueden condenar a ciudadanos sin las suficientes garantías y pruebas de convicción? Si así fuera, deberíamos decir adiós al Estado de derecho y cualquier ciudadano podría ser enviado a la cárcel por una presunción no fundada.

Una cosa es que los padres y familiares de Marta del Castillo expresen su indignación y su rabia y, otra muy distinta, que convirtamos estos sentimientos en una fuente de derecho y de cambios en la legislación. Es peor, todavía, que algunas fuerzas políticas jueguen con la peligrosa baraja del populismo y de la manipulación, e intenten obtener beneficios electorales del dolor de las víctimas, aunque sea a costa de sembrar la inseguridad, el desconcierto y la ira en nuestra sociedad.

lunes, 23 de enero de 2012

HARTO DE LA MILONGA

Artículo publicado en El País Andalucía
La marea azul es tan intensa, la debilidad de la oposición tan patente que empieza a emerger el contenido políticamente incorrecto. Arenas proclamó la semana pasada que está harto, más que harto “de la milonga del desarrollo sostenible”. Le aplaudieron a rabiar. Harto de pajaritos, de ecologistas, de perroflautas que ponen en cuestión las urbanizaciones a pie de playa, que se enfrentan a los molinos de viento de hoteles como El Algarrobico; que pretenden delimitar zonas en las que no se puede construir: con lo bonita que está la costa llenita de casas desde el Cabo de Gata hasta Ayamonte.


Tiene las cosas muy claras el aspirante presidencial: la primera tarea es derogar todas las normas que restrinjan el uso del terreno residencial en Andalucía: la ley del suelo, los planes subregionales y el POTA (perdonen el nombrecito, la Consejería no anduvo muy fina con el acrónimo). Nada de controles, nada de zonas protegidas, nada de planificación territorial. Puro Far West: quien quiera construir en Andalucía que venga y coloque su caravana sobre la tierra elegida. Andalucía comunidad abierta, sin límites y sin milongas ambientalistas. Cada rincón, cada playa, cada montículo con buenas vistas podrá ser proclamado “zona residencial privilegiada para los europeos”. ¡Qué libertad, oigan!

Cualquiera diría que la administración andaluza tenía el carnet de Greenpeace cuando, por el contrario, tardaron años en proclamar algunas leyes proteccionistas y solo lo hicieron cuando ya nuestras costas estaban cubiertas, de punta a cabo, por el ladrillo y nuestros ayuntamientos enfangados en las plusvalías y en los convenios urbanísticos.

Pero Arenas tiene la receta: más libertad para el ladrillo. Como si hubiesen sido los tímidos controles de la administración los que han provocado la crisis y no el exceso y la desproporción del negocio urbanístico. En Andalucía, según los expertos, hay un stock de viviendas en torno a las 390.000 que no se venden a pesar de la bajada de precios. La Junta de Andalucía acordó un plan para sacarlas a la venta con el máximo de facilidades y, sin embargo, aún siguen ahí, deteriorándose día tras día. Más de la mitad de ellas están en las zonas costeras: miles de urbanizaciones cerca de la playa por donde ulula en las tardes de viento el solitario fantasma de la crisis. Pero nada de esto importa, los nuevos gestores de nuestras vidas tienen un plan y es potenciar a tope la construcción.

No debe de ser una manía solitaria de Javier Arenas porque el flamante Ministro de Agricultura –y de Medio Ambiente, que se le ha olvidado-, ha anunciado que va a reformar la Ley de Costas para idéntico fin: acabar con la milonga del desarrollo sostenible y “poner en valor” cada centímetro cuadrado de las playas españolas.

Y es que en esto del medio ambiente España está a años luz de Europa. Tanto la derecha como la izquierda tienen un marcado carácter productivista y escasísima conciencia ecológica. La derecha tiene “primos” que le desmienten el cambio climático y empresas que les exigen acabar con los controles públicos. Por su parte la izquierda, ha reducido el ecologismo a una declaración desvaída relegada a las últimas líneas de su programa electoral. Han hablado de desarrollo sostenible, pero su práctica urbanística y económica ha ido por el camino opuesto. Todo esto unido a la inexplicable inexistencia del ecologismo como opción electoral: mientras en Europa Los Verdes son una opción política potente, en nuestro país desgraciadamente no levantan cabeza y hay mucho más ecologismo en la sociedad que en las instituciones. La política, como la vida, es un tour de force: el espacio que ocupan las ideas que se abandonan es inmediatamente invadido por el oponente. La derecha se vuelve más agresiva cuando la izquierda es más débil o incoherente. Por eso Arenas se permite hoy lo que no se hubiese permitido hace años: poner fin al desarrollo sostenible de un plumazo, con ese tono de fastidio del que ha tenido que aceptar ideas que le desagradaban profundamente.

sábado, 14 de enero de 2012

SARAMAGO Y LOS HOMBRES MALOS



Publicado en el País Andalucía:

Al final vas a llevar razón, José. Va a ser verdad que el ser humano es débil y desvalido; una materia oscura que recurre a la crueldad para afirmarse, un animal al que le cuesta aprender y que no conoce la palabra agradecimiento.


Ya sé que en tu pensamiento esa valoración tan pesimista del ser humano era, precisamente, la razón por la que apreciabas en grado sumo la dignidad, el hecho de alzarse contra la injusticia y tomar la palabra para denunciarla. También por eso considerabas como el peor de los vicios el silencio del hombre corriente ante las tropelías y las mentiras.

Al leer la información elaborada con todo cuidado por el periodista Fernando Valverde sobre el final de la Fundación José Saramago de Castril, se me ha venido a la mente uno de los finales más tristes de nuestro cine: el del maestro de La lengua de las mariposas insultado por una multitud asustada entre la que destacaba el grito agudo de su alumno favorito.

La unión de José con el pueblo de Castril es una historia de amor. El deseo de emparentar con lo que tu amante ha vivido, formar parte de sus recuerdos, habitar la casa y el paisaje de esa familia grande y cálida de Pilar. Sin ella el maestro jamás hubiese conocido esta localidad, ni se hubiese volcado en colaborar con sus gentes, con su cultura ni con su proyección.

Nadie exige a los escritores que sean buenos, ni generosos, ni íntegros. Pero José Saramago lo era en grado sumo. Tampoco se puede exigir que el marido o la esposa de un premio Nobel sean un modelo de amor sin límites y de altruismo, pero Pilar lo es. Los que los conocimos, tenemos que controlar nuestra indignación para explicar cómo acudían gratis al sitio más modesto, a la cita más inoportuna, derrochando su escaso tiempo y cómo se saltaban diariamente la frágil muralla que sus amigos levantaban para protegerlos.

Sin embargo, un diputado provincial del PP ha denigrado, ridiculizado y sometido a escarnio público a José Saramago y a Pilar del Río, o al menos eso ha pretendido. En Castril, el pueblo al que dedicaron tantos desvelos, algunas malas personas insultan a los antiguos gestores de la fundación. Han borrado el legado del maestro y las actividades culturales de alto nivel y los encuentros internacionales han sido sustituidos por la actuación de El Koala. Lo más doloroso es que la mayoría del pueblo calla.

También guarda silencio la Universidad de Granada, que fue la que ofreció, por su propia decisión, un cóctel para celebrar la creación de la Cátedra José Saramago y no ningún convite de boda. Un silencio que se acumula a otros sobre Luis García Montero o sobre las tropelías culturales que se perpetran en la ciudad. Y me pregunto qué ocurre en Granada, en nuestra Granada; si acaso es verdad la leyenda de su entraña oscura, de la envidia acumulada, de su tendencia a la destrucción de los artistas y personajes que la habitan.

Dicen que el diputado del PP ha buscado su minuto de gloria arrojando esta pedrada sobre la figura de José Saramago. Yo creo que no ha sido este su objetivo principal, que sus verdaderas intenciones superan una aparición fugaz en los medios de comunicación. Lo que siente este aprendiz de brujo es un impulso ancestral de derribar los mitos, las figuras grandes y generosas especialmente si pertenecen a la cultura de la izquierda social. Defienden una curiosa igualdad en la maldad y se sienten tremendamente irritados por los que aún estando arriba muestran un generoso compromiso con los de abajo. Por eso, desde tiempos inmemoriales, se han esforzado en desacreditar, eliminar o silenciar a todo intelectual o artista que mantuviese un discurso ético y un compromiso con los desfavorecidos. Se trata de derribar, uno por uno, los referentes intelectuales de la izquierda y encanallarnos a todos con su viscoso discurso. Llevas razón, José, a veces este mundo es pésimo.

POR ECONOMÍA PROCESAL

Publicado en el País de Andalucía

Confieso que soy una enamorada del lenguaje, de las metáforas e incluso de los neologismos cuando resultan expresivos. Me apasiona el uso del lenguaje que impone cada tiempo, cada sociedad e incluso cada gobierno.


Por ejemplo, Felipe González fue un magnífico gobernante en términos lingüísticos. Aunque en mi opinión fue un tanto trilero en los contenidos políticos, sin embargo fue un fantástico gestor de la lengua. A él le debemos el rescate y el prestigio del uso del andaluz en los medios de comunicación y en las instituciones. Además, se transformó en un libro andante de pedagogía que igual explicaba complejas ecuaciones matemáticas que sencillos procesos sociales. Su palabra talismán fue “obsoleto”, un término que rescató del baúl de los recuerdos y que oponía con gracia a su hallazgo de la modernidad, el altar ante el que ofreció todos sus años de gobierno. Incluso en su despedida acuñó un oxímoron que ha quedado como un clásico: “la dulce derrota” que aunque consoló a sus fieles en aquella noche electoral, los lanzó al desierto durante años. Eso sí, con mucho arte.

José María Aznar fue menos creativo en el uso de lenguaje, más parco en palabras y nada creativo en sus alocuciones. Bien, mal, váyase y poco más. Era, sin embargo, tan influenciable en cuanto al uso de la lengua que le bastaron unas horas en compañía de George Bush para adoptar el acento sureño de la criada de Escarlata O´Hara.

José Luis Rodríguez Zapatero adoptó un conjunto de palabras que la derecha política bautizó con el término de “buenismo”: talante, alianza de civilizaciones, España plural. Esta triada fue demonizada por el TDT party y convertida en chanza continuada en sus tertulias.

El gobierno de Mariano Rajoy es prometedor en términos lingüísticos. “Eso es una insidia” se convirtió en trending topic en las redes. Han bautizado la recesión como “congelación” y los recortes como “ajustes”. Ahora han acuñado el término “economía procesal” que no es ninguna nueva asignatura de derecho o de económicas, sino una forma fina de decir “no me da la gana”. ¿Por qué no va Rajoy al Parlamento a explicar sus recortes? Por economía procesal (porque no le da la gana), ¿por qué no comparece ante los medios de comunicación? Por los mismos motivos. Faltó preguntarle a Soraya Sáenz de Santamaría si los ciudadanos de a pie tenemos derecho a dar estas respuestas o se trata solo de un privilegio presidencial porque, la verdad, me gustaría ampliar las vacaciones “por economía procesal”.

El silencio procesal de Rajoy está dando un infinito trabajo a su candidato andaluz, Javier Arenas que no tiene otra opción que volverse interpretador de recortes, suavizador de venenos y disimulador de entuertos. Esta situación política la ha obligado a abandonar la oposición encarnecida y a poner en su boca la palabra pactos. El líder andaluz del PP no da abasto para proponer acuerdos y cataplasmas a la sociedad andaluza. Un día sí y el otro también, tiene que desmentir que se vaya a recortar dinero o servicios. Si él gobierna propiciará un gran acuerdo para que no haya recortes en la enseñanza pública. Si él consigue mayoría absoluta bajará los impuestos aunque en el estado se hayan subido. Si llega al poder propiciará un gran acuerdo que consiste, básicamente, en no aplicar las políticas de Rajoy en Andalucía. De esta forma, los andaluces tendremos la suerte de contar con un PP especial que no recortará la ley de dependencia, ni castigará a los funcionarios, ni se confrontará con la enseñanza pública, ni subirá los impuestos ,ni reducirá el presupuesto de la Junta de Andalucía. Qué va. Esto va a ser un gobierno del PP sin tener las molestias de las políticas del PP.

Mientras tanto, Javier Arenas cada jueves mira al cielo e interpreta los augurios. Eleva su plegaria para que ese Consejo de Ministros no le lance un nuevo obús a la línea de flotación de su discurso. O al menos que Rajoy le permita, por economía electoral, ser la república independiente de Andalucía por unos meses.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Feminismo o barbarie

Publicado en el País de Andalucía

¿Qué tienen en común un judío ultraortodoxo, un talibán afgano, un musulmán radical, un cristiano integrista, un budista o un hindú recalcitrante? No es su creencia en Dios ni en la vida eterna; no es la oración ni la congregación; no es el sentido de la culpa y de la redención sino su profundo odio a la libertad de las mujeres. A todos les da por lo mismo.


No importa el origen mítico de la creación que cada religión recrea, si el ser humano nació del barro, de las nubes o del humo. No importan los ritos que se les consagren ni el nombre con el que los invocan: Yahvé, Alá, Dios, Ngai o Popol... Todas las religiones, especialmente las monoteístas, comparten un intenso rechazo a la igualdad de las mujeres y, en sus lecturas más extremistas, una brutalidad sin límites para castigar a las que se atreven a poner en cuestión la supremacía masculina.

Por supuesto que hay grados, escalas, matices que no se pueden pasar por alto. De todas ellas, el cristianismo es la religión que ha convivido más tiempo con sociedades que han separado el poder de la Iglesia y del Estado y, aún a regañadientes, ha ido aceptando los pasos de las mujeres hacia la igualdad. No obstante, su teoría sigue inmune a los cambios sociales como nos recuerdan con frecuencia las declaraciones de obispos y de representantes religiosos sobre violaciones, pederastia, aborto o igualdad de las mujeres.

Esta semana hemos conocido que los judíos ultraortodoxos de Israel escupen a las niñas por su vestimenta, determinan en qué acera de la calle debe caminar cada sexo, segregan en los autobuses a las mujeres, las casan sin su consentimiento y las privan de toda capacidad de decisión. Todo esto en una sociedad avanzada y ante el silencio cómplice, hasta ahora, de las autoridades. El judío ultraortodoxo es intercambiable con el talibán, con el extremista islámico, con el jefe de las tribus africanas más feroces y con algún obispo español.

Frente a estas manifestaciones ultrarreligiosas, están triunfando en el mundo árabe versiones algo más edulcoradas y laxas del poder religioso. En Egipto, las mujeres que salieron a la calle en demanda de democracia, fueron detenidas y humilladas. Unas autoridades que no se consideran a sí mismas integristas, sino moderadas, las sometieron a pruebas de virginidad. Pero el mundo todavía no ha comprendido que no se puede llamar democracia a ningún sistema político que no contemple, sin restricciones, la total igualdad de hombres y mujeres. Y todavía más, que no hay prácticamente ningún sistema político confesional al que pueda llamarse auténtica democracia.

Sin embargo, nuestros gobernantes se sientan y departen alegremente con regímenes que condenan y lapidan a las mujeres, que las torturan y las esclavizan, que las privan de sus derechos más elementales como personas, desde Arabia Saudí a los nuevos gobiernos afganos. Llaman democracias a gobiernos discriminatorios y saludan avances de regímenes que tienen como costumbre segregar a las mujeres.

Hay una internacional genocida que nadie denuncia. Diariamente en el mundo son asesinadas miles de mujeres por el simple hecho de pertenecer a este género; por haber infringido las normas públicas o privadas de la supremacía masculina. Lapidadas en la plaza por haber sido infieles o apuñaladas en el hogar por el mismo motivo. Víctimas de una misma religión: la que consagra al hombre en un lugar superior al de las mujeres. Por eso, queridos lectores, no se puede reducir la violencia contra las mujeres a casos particulares, a un conflicto familiar, a fallos en la aplicación de una ley, ni cambiar el nombre del delito. Se trata de un crimen cargado de ideología, de supremacía masculina, de venganza contra la libertad de las mujeres. Las palabras importan tanto que nos definen y, en este caso, trazan una línea divisoria. De un lado, la mayoría de la sociedad, incluidos la mayor parte de los hombres, que han comprendido el horror de la barbarie; del otro lado los bárbaros y los nostálgicos de los viejos tiempos.

Dios en el gobierno

Publicado en el País Andalucía

Cuando era pequeña creía que el color celestial era el azul y que en el cielo se hablaba latín. Con lo que se burlaron de mi no podía pensar que, al final, va a ser verdad y que la marea azul de la que se habla no es sino una oleada que restablece a Dios en la cumbre de todo poder. Al parecer, Dios ha ganado también las elecciones generales y ha vuelto a ocupar el espacio público que le corresponde.


Cuando esto ocurre en los países árabes nos recorre un escalofrío de desconfianza y recordamos que la laicidad y la democracia son conceptos prácticamente inseparables. Aquí, sin embargo, se coloca el cruficijo en las tomas de posesión como supremo testigo, una tradición franquista que ningún gobierno socialista ha tenido el sentido común de derogar. En esta ocasión, la toma de posesión del nuevo gobierno más bien parecía un acto religioso en los que la mayor parte de sus componentes, comenzando por el propio presidente, preferían jurar sobre la Biblia antes que sobre el texto constitucional.

Ya puestos, deberíamos conocer sobre qué páginas de la Biblia han efectuado su juramento. Puede ser que lo hicieran sobre los magníficos versos del Cantar de los Cantares, pero también pudieron hacerlo sobre páginas más crueles como cuando Javé mandó una lluvia de azufre sobre Sodoma y Gomorra, o el momento en que castigó a la mujer de Lot (o a cualquier otra mujer, porque son centenares de referencias parecidas) por desobecer el mandato de su esposo. Sea como sea, la cuestión es que Dios ha llegado al gobierno y lo primero que ha hecho es escribir algunas líneas con letra pequeña pero más que significativas. Desde ayer no existe Secretaría de Estado para la Igualdad. También han desaparecido las secretarías de Cooperación Internacional, Inmigración y Cambio Climático, claro que esta última tenía un carácter completamente ateo al determinar que es la acción del hombre, y no la voluntad divina, la que puede poner fin al planeta. Para cambios climáticos –deben pensar- los que sufrieron Noé y sus hijos sin que se hubiera inventado el motor de explosión. La explicación oficial de estas supresiones es el ahorro de gasto público y la simplificación de la estructura administrativa, pero basta con echar una ojeada al catálogo de secretarías de estado para comprender que detrás de estas desapariciones hay una opción política evidente.

La ascensión de Dios en el mundo político es directamente proporcional a la desaparición de las mujeres de la esfera pública. No sé si está científicamente comprobado pero dicen que si se jura tres veces ante la Biblia, desaparecen los organismos dedicados a la igualdad de las mujeres. Al menos aquí ha funcionado el ensalmo aunque queda todavía por despejar si va a ser sustituido por un organismo dedicado a la familia, mucho más acorde con la religión, dónde va a parar.

No me consuela en absoluto el hecho de que una mujer ocupe la vicepresidencia, y no porque dude de su valía sino por los términos en que se presenta el nombramiento: una mujer discreta y eficaz. En la Biblia, con algunas excepciones, no se pone en cuestión la inteligencia de las mujeres. Incluso gran parte de la literatura más misógina se funda en la exaltación del ingenio de las mujeres para enredar y practicar la maldad. Lo verdaderamente discriminatorio de estos textos es el papel subalterno que se nos impone y las alabanzas a la mujer obediente y discreta.

Pero, sobre todo, en la elección del nuevo gobierno había una voluntad decidida de acabar con la paridad como principio político. Ya sé que las lágrimas de la crisis ocultan el resto de los problemas sociales. Pero cuando se reduce la presencia de mujeres en los máximos niveles, su efecto no tarda en llegar hasta la base misma del sistema social. En las empresas, en los medios de comunicación, en cualquier centro de trabajo y de actividad, se comenzará a no ver tan necesaria la presencia de mujeres. Los que antes disimulaban su monolitismo masculino, lo exhibirán y nuestra igualdad se hará algo más complicada y lenta. Pero, aún así, llegará. Quiera Dios o no quiera.

domingo, 18 de diciembre de 2011

La incultura del conde

Publicado en el País Andalucía

Circula en Internet una petición para declarar a Cayetano Martínez de Irujo persona non grata en Andalucía. Creo que, sin embargo, su mejor castigo sería cursar estudios en un centro, preferentemente público, que le proporcione algunos conocimientos y combata la aguda incultura que, como siempre, se disfraza de desprecio y arrogancia. Ni el dinero ni la estirpe pueden comprar los conocimientos y la conexión con el mundo. Ni siquiera una impresionante colección de arte, producida por artistas a los que no han comprendido en absoluto, puede tapar las miserias de una educación lamentable.


En la entrevista que el genial Évole le hizo a Martínez de Irujo hubo un momento de ruptura en el que el deseo de agradar y de presentar una imagen popular de la nobleza se quebró bruscamente. Y no me refiero al fragmento en que se despacha contra los jóvenes andaluces ni contra nuestra tierra, sino cuando confiesa, con la mirada vuelta hacia otro ángulo de la cámara, que no, que él no ha visto ni leído el libro Los santos inocentes. La simple mención de este título literario provocó un movimiento interior en el conde y nos desveló las trampas para negar el pasado; la paciente labor del olvido y la justificación de sus orígenes con infantiles falsificaciones históricas.

A los niños nos tapaban los ojos cuando salían en la televisión escenas de violencia o de sexo; al pobre conde le cerraban los ojos cuando aparecía en escena un señorito, un jornalero o una injusticia. Las personas como él no han podido leer a Delibes, ni a Machado, ni a García Lorca. Es más, yo creo que desde los cantares de gesta y el teatro de Calderón de la Barca no han podido disfrutar con tranquilidad de ninguna obra literaria, porque hasta el convenenciero Lope de Vega hizo estallar al pueblo contra las tropelías del noble comendador. Por supuesto, el conde no habrá leído a Victor Hugo, ni disfrutado de Los Miserables, ni acompañado a Anna Karenina en sus desventuras contra su desalmado y noble marido, ni siquiera disfrutar del teatro de Shakespeare y el naufragio de las casas nobiliarias.

Inconscientemente, pronuncié un ¡viva! encendido por Delibes y por todo el poder desvelador de la literatura. Los pobres nobles no hallan siquiera consuelo en las nuevas aventuras de la novela histórica donde la nobleza tampoco escapa a la perfidia. Su último refugio cultural son los programas y las revistas del corazón. Los únicos subproductos culturales que echan de menos al subproducto de una casta nobiliaria a la que venerar.

Pero, su incultura no queda reducida al ámbito literario. En esta misma entrevista, nos demostró que sus conocimientos históricos eran cercanos al cero patatero. ¿De dónde viene el poder sobre la tierra? Se encoge de hombros... No lo sabe. Es posible que fuese repartida en batallas o por dádivas reales. Tampoco le interesa. Hasta que al final estalla con una auténtica revelación freudiana: "Me hubiera encantado vivir en el medievo", dirimir los conflictos con la espada, definir la sociedad con estamentos cerrados.

Por mucho que se esfuercen, no es posible ocultar la oscura historia de la nobleza en España: su origen bélico y a veces genocida, su defensa a ultranza de los privilegios, su aversión al trabajo y a la industria, su oposición a toda idea de progreso, su apoyo reciente a la dictadura franquista... Y así hasta los tiempos actuales. Una clase que hundió a España durante siglos bajo la bandera de la tradición y contra el progreso, enarbolando el lema "que inventen ellos". El pliego de acusación contra sus desmanes, sus abusos y su papel en la historia ocuparía -de hecho ocupa- bibliotecas completas. Según Cayetano, lo que ocurre en Andalucía no pasa en ninguna otra parte. Es verdad: lo que ocurre en España y en Andalucía no sucede en ningún otro lugar de Europa. Allí los bajaron del poder a través de revoluciones populares; aquí, tres siglos más tarde, todavía les siguen ofreciendo premios, distinciones y pagándoles el diezmo de sus cosechas, como buenos vasallos.

Los nuevos vampiros

Este artículo fue publicado en el País de Andalucía

Los vampiros han cosechado un gran éxito esta temporada. Son seres que se alimentan de la sustancia vital de los seres humanos para mantenerse activos. Antiguamente chupaban la sangre de sus víctimas, hoy en día se alimentan de su tiempo.


Se les puede ver en cada ciudad, en cada empresa, en cada institución. Si les preguntas por su afán depredador te largan un discurso sobre las dificultades para mantener su actividad o te argumentan que, a fin de cuentas, el tiempo que roban tiene escaso valor en la sociedad actual. El gran Nosferatu de nuestro tiempo perpetra sus crímenes con una facilidad pasmosa: se anuncia en internet y en las páginas de ofertas de trabajo; tiene una marcada preferencia por los jóvenes y, lo que es más curioso, posee el don de la invisibilidad para las inspecciones laborales y de hacienda.

Hace unos días una periodista difundió en la red una oferta de trabajo que remuneraba con 75 céntimos de euro la redacción de cada información. La denuncia ha circulado por todas las redes sociales y algunos han puesto el grito en el cielo por esa práctica empresarial que aprovecha las penurias de la profesión periodística. Pero el gratis o el semigratis se extiende como una hidra por todo el mercado laboral. Los jóvenes que tienen la suerte de ser seleccionados para algún empleo comprueban con estupor cómo la empresa les exige un periodo laboral de formación de tres meses sin remuneración alguna. El presunto periodo de prácticas no es más que el desempeño normal de funciones solo que gratis total.

Los horarios laborales son, en muchos casos, puramente teóricos y no valen siquiera el papel en el que están escritos. Es bastante común regalar al empresario algunas horas de trabajo semanales para cuadrar turnos, hacer cuentas o recoger el material. En cuanto a las cotizaciones en la seguridad social, si tienen menos de treinta años, olvídense. Hace unos días pregunté a un corrillo de jóvenes trabajadores que cursan por la noche estudios en mi instituto y casi ninguno de ellos “disfrutaba” de un alta en la seguridad social. Un doble robo que se perpetra con una enorme complacencia social: robo a los jóvenes que lo lamentarán cuando lleguen a la madurez y robo a la seguridad social que se va hundiendo en el déficit por este ocultamiento masivo de contrataciones.

Los medios empleados para ejercer este nuevo vampirismo son muy variados. Incluso el Estado y las universidades han creado su sección vampírica para estar a la moda de los nuevos tiempos: contratos para becarios hasta hace unos meses exentos de cualquier derecho y hoy reconocidos míseramente; acuerdos de colaboración en los que una parte pone todo su tiempo y la parte contratante unos euros administrados con avaricia o, el contrasentido más enrevesado, como es la obligación de hacerse forzadamente autónomo para ahorrarles las cotizaciones sociales. Las jóvenes víctimas no saben cómo reaccionar. Nunca imaginaron que la entrada al mercado laboral fuese un descenso a los infiernos en los que tendrían que abandonar toda esperanza.

Sin embargo, estos vampiros del tiempo y del trabajo han obtenido un gran éxito y ninguna penalización. El Estado es sordo y mudo ante el fraude masivo en las cuentas de la seguridad social, el incumplimiento de los contratos o los abusos laborales que no tienen patria ni clase ya que afecta desde las pequeñas empresas hasta las grandes corporaciones del IBEX. El trabajo pagado en negro, el fraude encubierto a la seguridad social es una forma de delito que queda impune y que nos empobrece a todos. La pregunta es cuál es la razón por la que estas prácticas no se detecten ni se castiguen. Si cualquier ciudadano conoce veinte o treinta casos de esta naturaleza ¿cómo es posible que los poderes públicos apenas las persigan?

Mientras tanto, el vampirismo se extiende a todo el mercado laboral: trabaje más horas, cobre menos. La nueva reforma laboral se hará a la medida de sus apetitos. De esta forma no correremos el riesgo de perder el primer puesto en el ranking del paro, la inestabilidad laboral y la desesperanza juvenil.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Usted y Lehman Brothers


No sé si se ha dado cuenta pero usted y Lehman Brothers son los verdaderos responsables de la crisis. Los hermanos Lehman dieron el pistoletazo de salida de la actual crisis económica pero lo suyo... Lo suyo es aún más grave. Su responsabilidad es mayor que la de estos magnates y a estas alturas debería reconocerlo: usted ha vivido por encima de sus posibilidades.


Como en la novela El proceso, de Kafka, el acta de acusación aún no está finalizada pero su culpabilidad es más que manifiesta. No puede ocultar a nuestros ojos sus delitos. Hemos aprendido de la Iglesia católica el inmenso valor de la culpa, esa sustancia pegajosa que se extiende por el cuerpo social y que paraliza a las víctimas. Y la prueba fehaciente de su delito es que usted muestra síntomas de culpabilidad. Y si no, revise sus acciones detenidamente. Seguramente ha sido usted una de las personas que compraron su vivienda en los últimos diez años. No se escude ahora en que se trata de un bien de primera necesidad. Nadie le obligaba a recurrir a créditos bancarios ni le garantizaba su valor. ¿Lo ve? Incluso aunque pague religiosamente sus recibos: usted ha sido instigador de la burbuja inmobiliaria y de la consiguiente pompa financiera.

Además, si es usted una de las personas que tiene un trabajo estable, debe considerarse un privilegiado. Si es usted funcionario, realmente su caso es muy grave, una especie de bomba de destrucción masiva de las finanzas públicas. ¿No le avergüenza tener un salario fijo en estos tiempos? No me cuente que trabaja duramente ni que ganó su puesto con mucho esfuerzo y sacrificio. Tampoco me argumente que durante los años de bonanza su sueldo apenas ha crecido y que con la crisis se ha reducido de forma importante. Usted demuestra mucha insolidaridad cobrando todos los meses y teniendo un lugar al que ir a trabajar. Por eso su caso debe ser tratado con una dureza extraordinaria: la mayor parte de los recortes y de los sacrificios irán a su cuenta. Pero si usted es un trabajador del sector privado o un eventual, tampoco está fuera de esta acta de acusación. Seguro que exigió cobrar según el convenio, se empeñó en demandar una indemnización en caso de despido y es posible que acariciara la idea de jubilarse antes de que los huesos le crujieran en el andamio o en la cadena de producción. ¿No vio con claridad que sus derechos estaban claramente por encima de sus posibilidades?

Los excesos y pecados son verdaderamente imperdonables: los enfermos abarrotaban las salas de espera de los centros de salud y de los hospitales para en una clara muestra de abuso del servicio; los mayores y discapacitados cobraban una ayuda de la ley de Dependencia cuando solo se trataba del lógico deterioro producido por la edad o por los genes; los inmigrantes podían acudir a la sanidad pública y sus hijos a los colegios y, en el colmo de los dislates, se enviaban recursos a algunos países del Tercer Mundo sin entender que, la caridad bien entendida, empieza por uno mismo.

Pero todo esto va a cambiar. ¿Lo entiende, no? ¿Comprende ahora el alcance de su culpabilidad? Usted merece mayor condena que Lehman Brothers. Ellos disfrutaban de aviones privados, de una flota de vehículos y de yates, pero no vivían por encima de sus posibilidades. Es más, las posibilidades se ajustaban a sus necesidades y los Gobiernos eran como plastilina en sus manos. Ellos eran hijos y nietos de banqueros mientras que usted, que no es nadie, ha hundido con sus pequeños derechos el sistema financiero. Sin embargo, si pensaba que sus crímenes habían pasado desapercibidos ya habrá comprobado su error. Algo me dice que usted comprende perfectamente la situación y, por eso, ahora va a empezar a pagar.



sábado, 26 de noviembre de 2011

Las ilusiones perdidas: respuestas

Desde hace tres días mi artículo Las ilusiones perdidas se ha situado en el número 1 de los informaciones más vistas de la edición estatal de El País. Aunque el contador de visitas y de votos está parado, ha tenido 110 mil recomendaciones en facebook y miles de tweeds. No sé por qué se ha producido esto, pero todos los días recibo cartas de jóvenes y no tan jóvenes que me hablan de su experiencia en otros países. He creído que podía ser interesante que escuchéis directamente sus voces, ya que no suelen tener cabida en los medios de comunicación.
He transcrito algunas de estas cartas. No las he modificado. Solo he suprimido el nombre para preservar su intimidad. No sé qué os parecerán, a mi me han conmovido...y tengo muchas más


DESDE ISRAEL ¿PODREMOS VOLVER?

Muy buenas tardes Concha,

Te escribo porque hoy he tenido la gran suerte de descubrir tu artículo como el más leído de El País. Ha sido una maravilla y a la vez una pena. Soy estudiante de 5º de periodismo y ahora mismo me encuentro en Israel. Todos mis amigos han escogido el camino de irse de España. En Los Angeles, Australia, Londres, Berlin, Paris, finlandia, Corea y en mi caso Israel. Todos nos hemos ido, nos ha costado pero ha sido una medida desesperada al ver que a pesar de tener inglés, francés, prácticas en medios de comunicación ( en mi caso El Mundo, Expansión y El confidencial) vemos que no tenemos futuro.

La frustración es tan grande que nos hemos lanzado al extranjero para tener la última medalla de nuestro curriculum. Y aún así sabemos que no servirá de nada y tendremos que pelearnos incluso por un puesto de becario en el que nos paguen 200 o 300 euros una vez ya licenciados.

No quiero molestarte más con mis lamentos y solamente quiero darte las gracias por reflejar de forma tan perfecta nuestro sentimiento al abandonar España y a nuestras familias. El artículo refleja lo que siento yo, mi madre, mi abuela, mis amigos. Todos. Es un espejo de nuestra situación.

Muchas gracias




PENSANDO EN COGER LAS MALETAS

Gracias Concha,

Desde que leí esta mañana tu artículo (es verdad, qué curioso, es del 2010 y yo pensaba que lo habías publicado recientemente...) no he parado de reflexionar sobre el tema.

Irme fuera de España es una puerta que cerré hace tiempo (ya pasé un año en Irlanda trabajando de camarera y otro en Francia de Erasmus) porque quería empezar a vivir una vida nueva en Madrid, cerca de mis amigos y familia.

Pero desde que acabé mi segunda carrera hace un año no he conseguido trabajo de absolutamente nada y la desesperación es tal que leer Las ilusiones perdidas ha vuelto a enfocar esa posibilidad de salir de España de nuevo.

Sólo quería agradecerte que lo escribieras porque ayuda el saber que no estamos solos, que más gente piensa en nuestra situación y la denuncia en los medios.

Un saludo.

Devora todas las cosas:
Aves, bestias, plantas y  flores;
Roe el hierro, muerde el acero,
y pulveriza la peña compacta;
Mata reyes, arruina ciudades
y derriba las altas montañas.



MALETAS DE CARTÓN EN LONDRES

Hola…No sé si llegaras a leer esto o no,,,pero yo me doy por satisfecha!!

Le escribo para darte las gracias por su escrito en el pais,LAS ILUSIONES PERDIDAS....aparte de que me encanto lo bien escrito que está, me senti tan identificada que llegue a soltar algunas lagrimas!!
 Hace ya 1 año me vine a vivir a Londres, principalmente por temas de trabajo. Me despidieron y me derrumbé y decidí venirme aqui ya que una amiga me invitaba a hacerlo asegurandome encontrar trabajo pronto,(como en tu escrito)...y lo consegui en 3 dias,,como aupair!!!

En España tengo todo: mis recuerdos,mi casa,mi familia,y los mas importante,a mi novio, al que no me acostumbro a echar de menos...Cada día deseo mas poder volver; cada dia deseo mas vivir en mi país y que todo cambie para mejor.

Podria seguir escribiendo horas... Solo para darte las gracias!!
LAS ILUSIONES PERDIDAS....
Feliz de tenerlo imprimido en el cabezal de mi cama en Londres,,junto a mis maletas de cartón!!

GRACIAS
P.T.

DESDE PARÍS: ¿POR QUÉ ANDALUCÍA NO NOS NECESITA?

Estimada Sra Caballero,

Gracias por escribir este texto. Me he sentido muy reconocida. Nací en Sevilla, viví en Córdoba hasta los 18, tres años en una Granada universitaria a la que todos podríamos sacarle mucho más partido, y, gracias a los ánimos de mis profesores y de mi madre, marche con mi primera beca a Barcelona, de allí otra beca a París, con otra estuve en Eslovenia, volví a París de nuevo... espero que UK o Estocolmo sean las próximas paradas.

No escribiré que he sufrido porque he aprendido mucho, pero un rotundo sí a lo negativo que refleja su artículo. Como andaluza hija de madre soltera con un sueldo medio y una excelente disposición a "aguantarse" el echarme de menos animándome a crecer, leer, conocer y experimentar, hay días que todo está bien oscuro y que el volver a Andalucía se antoja algo difícil sino imposible.

Carrera, Master europeo, dos idiomas -el inglés y el francés con el esfuerzo de mi madre, no con los de la escuela pública andaluza de los 90 - a la que, por otro lado, agradezco muchas cosas-, acabando un doctorado... y no soy la única en esta situación, de hecho esta noche cenaré con una chica de Puente Genil, y dos cordobeses más en una ciudad bien lejos de casa ¿por qué Andalucía no nos necesita?

Gracias de nuevo por su artículo.

Reciba un cordial saludo

E.



DESDE HAMBURGO, UN ENFOQUE POSITIVO

Estimada Concha, 

Permíteme presentarme primero. Mi nombre es A.P, tengo 22 años y soy uno de esos que no llevan maletas de cartón pero sí sus tesoros tecnológicos más preciados cuando se marchan al extranjero. Actualmente disfruto (o padezco) una beca Erasmus en Hamburgo durante mi quinto año en la carrera de Arquitectura.

Leí recientemente tú artículo “Las ilusiones perdidas” en El País de Andalucía y no me resisto a compartir contigo algunas experiencias y algunas opiniones. 

En primer lugar, gracias, pero muchas gracias, por retratar algo tan verazmente, que además está ocurriendo y que nadie parece o quiere notar. En todo lo que dices me siento identificado, y como yo muchos otros porque tú artículo está volando por las redes sociales. Al minuto de colgarlo en mi muro de Facebook ya lo habían compartido tres personas más. Y así ad infinitum.

De regreso al artículo, entiendo que el tono dramático con el que lo escribes, tiene en parte la intención de llamar la atención y despertar a los que todavía no se han dado cuenta de esto. Sin embargo, creo que resulta muy triste para las personas que lo leen estando en la situación que describes. Te daré el ejemplo de que todos los Erasmus españoles que conozco aquí (y no son pocos) son en mayor o menor medida conscientes de nuestra situación. Pero nos es triste hablar de ello porque de alguna manera el retorno a España se nos plantea más largo que en un par de semestres. "Es por poco tiempo -se dicen-. Dominarán el idioma, conocerán mundo... Regresarán en pocos meses" y aquí nos surge la angustiosa pregunta: y a la vuelta, ¿qué?

Por todo esto, y evitando entrar en detalles personales y explicarte lo desagradable que es recibir horas y horas de clases universitarias en Alemán y no entender una palabra, quiero pedirte dos cosas.

La primera es que intentes que publiquen tu artículo en la tirada nacional. Desde que estoy aquí leo mucho la prensa española, cada día y no solo El País. Hasta ahora sólo he leído algunos artículos sobre quiénes se marchan a Alemania, principalmente Arquitectos e Ingenieros, pero no he leído a nadie que diga lo que tú. 

Y en segundo lugar (por pedir que no quede), me gustaría plantearte la posibilidad de escribir un segundo artículo con un enfoque mucho más positivo. Te doy un ejemplo muy personal que me anima mucho. En uno de esos momentos de despedida amarga, una tía mía me dijo con un tono algo cómico y afectuoso : “Tienes que irte a quitárselo todo. Tráete el idioma y tráete su organización y cómo trabajan. Llévate todo lo que puedas de allí (Alemania) porque es lo que te va a servir cuando vuelvas” Cuando vuelva; porque nada me llena tanto como el pensar en que hay una vuelta y que queda mucho por hacer en nuestro país.

Gracias una vez más, Concha, por tu artículo y por tu tiempo.

Un saludo muy cordial,

A.P.

VALIÓ LA PENA

Es una pena que no se valore la estupenda formación que tienen muchos jóvenes, pero también la experiencia profesional es importante para la empresa. Por eso hay que aprovechar cualquier oportunidad que se presente, antes que quedarse parado. Y desplazarse a Europa es una buena experiencia profesional y personal. Mi marido trabajó en Dublín 2 años y le ha servido para abrirse camino en España. ¡Valió la pena, ya lo creo! Paciencia. Sed positivos.

LAS CONSECUENCIAS DE PERDER A LOS JÓVENES
Hola Concha ,
Mi hijo, con 26 años y actualmente trabajando en Londres, me ha enviado hoy tu artículo muy emocionado por la descripción tan real y a la vez emotiva que muestra. Como muchos de los comentarios que he leido, este es su caso: Premio extraordinario en su carrera, trilingue, Erasmus en Paris y ahora trabajador en Londres. Y no es sólo él, sino que la mayor parte de sus compañeros se están traladando fuera, uno a uno, como "gotas". Como planteas en tu artículo ¿ alguien está empezando a evaluar las consecuencias que esto tendrá en nuestro futuro ? pero incluso añado, ¿ quién se está planteando, por qué, si la crisis actual afecta a todos los paises, los jóvenes de este perfil, encuentran sin embargo algo acorde con sus expectativas en el extranjero ? Nada mas. Simplemente gracias por el artículo

….

DE ESCRITORA A CAMARERA ¿OTRA GENERACIÓN DEL 98?

Hoy recibí un email de un amigo con un enlace a la edición digital de su artículo publicado este pasado octubre. De lo que ud habla resulta dolorosamente familiar y le agradezco que haya dado voz a una historia que se ignora desde todos los medios, porque no da tanto juego como otros ejemplos de gente joven más estereotípica, en los tiempos actuales.

Me presentaré: me llamo A.V, tengo 27 años. De oficio soy diseñadora gráfica Hice una diplomatura, antes de terminar mis estudios ya estaba trabajando, con veinte años me independicé, abandoné mi Zaragoza para irme a Madrid. A raíz de esas experiencias escribí mi primer libro : Mamá, ¿cómo se pone la olla exprés? Destinado a jóvenes que se quedan solos / independizan y no saben nada de las tareas de la casa. Este libro lo publiqué con 24 años. A día de hoy van vendidos 6000 ejemplares. Con 26 años publiqué mi primera novela. Pero ésta lamentablemente no funcionó tan bien.
Tengo en mi haber varios premios de cómic, entre ellos el I del Injuve de Aragón. 

Y pese a todo este currículum estoy trabajando de camarera en un restaurante de Edimburgo, Escocia. Cuando me quedé en paro de mi último trabajo tenía bien claro que si en 6 meses no salía nada intentaría salir de España. Así fue. Nueve meses después dejé todo atrás y me fui a una ciudad cuyo única cara conocida era un amigo que trabajaba aquí. Ha sido duro, aunque me cueste reconocerlo. De tener una casa, un novio, mascotas, amigos, hermanos, mis libros y cómics, he pasado a tener nada. He tenido que adaptarme a una cultura e idioma que pese a dominar, no eran los míos.

En resumidas cuentas y sin querer aburrirla con mi historia: todo cuesta. Todo es tremendamente duro. Yo no tengo padres a los que recurrir sin la aventura sale mal, por lo que el miedo que tengo ahora es grande. Pero al menos estoy aquí y tengo un trabajo que pese a ser de hostelería cumple los horarios a rajatabla (algo inaudito en España). Lo que cobro es mínimo, pero me da para vivir, comer e incluso llegar a ahorrar. He tenido más entrevistas para diseño gráfico que el tiempo que estuve en el paro en Madrid, aunque sin tener suerte de momento. De España no voy a echar de menos los sueldos submileuristas, que existen mucho más de lo que nos gusta pensar. Empresas que piden perfiles altísimos a sueldos risibles, en ciudades como Madrid, donde simplemente un alquiler no baja de 600-700 euros.

Me consuelo pensando que esta etapa de mi vida la invertiré en escribir y dibujar. Vivo en una ciudad realmente inspiradora, pese a la soledad.

No quiero volver a España. Yo ya ví venir la crisis haciendo caso a mi sentido común. Éste me sigue diciendo que entre cambios de gobierno y demás la cosa no va a solucionarse. Seguiremos con un SMI risible y en muchas cosas volveremos para atrás o continuaremos atrasados respecto a otros países europeos.
Últimamente digo mucho que nuestros políticos tienen que estar "orgullosos" de haberse cargado a una generación de jóvenes que nos hemos tenido que ir del país ante la situación tan deplorable en la que nos encontramos. Los que ud menciona, en la que me incluyo. Una generación perdida. Quizás siendo positivos esto dé lugar a una futura "Generación del 98", en la cual reflejemos a través de nuestros blogs, libros, cómics esta etapa tan negra de nuestro país. Quién sabe.


Me despido agradeciéndole nuevamente sus palabras.


Un saludo.

LAS CAUSAS

Siento decirle que no sabía de usted hasta hoy, pero casualmente me he encontrado un artículo suyo titulado "Las ilusiones perdidas". Exceptuando un artículo de Forges (sí, el viñetista) de hace ya bastante en el que hablaba de la hipoteca de su padre, es la primera vez que leo un artículo tan bien desmenuzado sobre la realidad española. Sobre el fondo, decirle que ha dado en el clavo porque va a ser así, aunque todavía no lo sepamos (¡que bien escribe!).

Una pena que no haya dedicado un poco más a los causantes generacionales de este tipo de problemas: los hijos de aquellos pobres ignorantes pero honestos que probablemente los dos hayamos conocido. Esa generación que pasó de la nada al todo y que ahora cree que la experiencia de los años, y sus canosas circunstancias, les da como para entender cómo funcionan las cosas actuales.

Esos son, en definitiva, los pobres desgraciados que ahora, cuando comiencen a quebrarse las patas de la poltrona, se levantarán exclamando: ¡Yo ya lo sabía porque tengo una edad! Nada nuevo bajo el sol en este país llamado Hespaña,  lleno de ignorantes que se ponen una corbata y creen ser sabios.

Saludos y enhorabuena por el artículo.


ESPAÑOLES POR EL MUNDO…COLOR ROSA

 Desespero cuando veo en TV los programas de Andaluces y Españoles por el Mundo donde se refleja un mundo idílico, donde todo el que se va triunfa y el que se queda es que es tonto. Aquí todo es cada vez más dificil para jóvenes como yo, pero mis amigos que se han marchado tambien dicen que allí no todo es color de rosa y que se indignan de la incompetencia de nuestros dirigentes que son incapaces de crear un mundo profesional digno en Andalucía.

DESDE MÉXICO, A REPENSAR EL MUNDO

Estimada Concha Caballero,

Le envío un cordial saludo esperando se encuentre muy bien.

No sé qué tan a menudo reciba e-mails de felicitación sobre su forma de escribir, y le adelanto que este es uno más.

Hace tiempo que sueño con ir a España. Soy de México y mis viajes internacionales se limitan a ciertas ciudades de Estados Unidos que he podido conocer por trabajo. Y mi camino vivencial me ha llevado a España a través de decenas de músicos que me inspiran, de imágenes que me llaman y conmueven más que las de mi propio país -en el caso de los músicos, me declaro sin remordimiento, en el caso de las imágenes, posiblemente peco de malinchista.

Y hace poco, como usted menciona, le he contado esto a una amiga que me ha dicho, en otras palabras, todo lo que usted menciona. Desde "yo te puedo ayudar a conseguir un trabajo y vemos cómo hacer para que te quedes aquí" hasta "claro, es lógico asumir que necesitas ser por lo menos 'mileurista' para sostenerte y que talvez a duras penas lo consigas'". 

Y le prometo que, como también tan acertada usted menciona, tengo estudios. Dos grados, uno en Leyes y uno en Psicología, soy una persona ávida de conocimiento, lectora consuetudinaria, curiosa, con experiencia gerencial durante los últimos tres años y veinticinco de edad -que, debo aclarar, a estas alturas ya no sé si son pocos o demasiados.

¿Por qué le cuento todo esto? Ni yo misma lo sé. Sé que he compartido su columna a las personas inteligentes que conozco incluyendo a mi familia y que a todos nos ha dejado un sabor de desolación tremendo. Entre mi hermana que se fue a las locas a Canadá y yo que estoy planeando todo para irme a Europa a finales de año, las lágrimas hicieron acto de presencia.

Y al final, al respecto de los tintes políticos y económicos de su escrito, tiene usted toda la razón. Y peor aún, mi país como muchos otros estoy segura, sufre de lo mismo. 

Ahora que me detengo y vuelvo a leer, por momentos esto se lee como un reclamo. No obstante, nada más lejano de la realidad. 

Lo que quiero decir es que si usted es como esas personas de las películas que creen que la trascendencia se gana "tocando" por lo menos a una persona a la vez, el día de hoy ha hecho usted su trabajo por cuatro. Mis hermanos, mi madre y yo.

Ahora, a re-pensar el mundo y los planes.
A.M.0

DESDE MÉXICO: REALIDADES MÁS DURAS

Estimada  Señora:  He  leído  esta  preciosa  nota  suya en el  diario   EL  PAÍS. Quiero hacerle  presente  que  esa  realidad en que  están  inmersos  todos esos  jóvenes  que  se  van  en  busca   de  nuevos  horizontes,  sucede  en  casi todos los  países.  Perdemos a  los  mejores. Los mas  capaces,  lúcidos, responsables, y  un  largo  etcétera. 
Vivo en  un  país  donde  las  crisis  han  sido  cíclicas.  Hemos  pasado  tantas  que  hemos  criado  una  especie de coraza  como la de  los  hipopótamos, para  resistir  sumergidos, con  apenas  los  orificios nasales  en la superficie. Cuando voy a  hacer  las  compras,  veo  a  ancianos  jubilados , revolviendo  el bote  donde  el  frutero arroja  lo que  no  se  puede vender  al  cliente, y estos ancianos   se  lo  llevan  para comer ! Esto sucede en el  país  donde se  puede dar  de  comer a  400  Millones  de  personas  !  

Nunca  imaginé  que  España  y el  resto  de  la  UE  iban a  ser  hundidos  por  el  default  originado  en  USA  en el  2008. Acaso  porque  en  este  país  donde  actualmente  resido, hemos sido  usados  de  conejillo  de  las  Indias  por  los  yankis y  los  conocemos  muy  bien.  En  los  tiempos del  nefasto  Henry  Kissinger  se  desató  una  "caza  de  brujas"  donde  cientos  de  miles  de  jóvenes  desaparecieron  de  los  países del  Cono Sur  de  América  por  la  voluntad  de  este "señor"  y  la  participación de  las  fuerzas  armadas  de  los  respectivos  países. 

Cada  uno de  los  gobiernos  que se suceden  legítimamente, se  esfuerzan  en  ser  peores que el  anterior. Acá  tenemos   miles  de  jóvenes  profesionales  que  se  dedican  a  conductores  de  remisses  y  taxis, porque  no  pueden  encauzar sus  profesiones.

Recuerde,  que,  siempre  hay  realidades  mucho  peores  que  las  que  ven  nuestros  ojos. 
Cordiales  saludos.

B.B


PRÉSTAMOS RENTA

Hola Concha.
Lei tu articulo acerca de la generación perdida y ese sigue siendo mi día a día.
No se si estaras al tanto o será volver a escribir sobre lo mismo, pero si pudieses denunciar el estado abusivo de los Prestamos Renta para estudiar un master. Este año han cambiado las condiciones y es increible como nos han dejado a merced de los bancos una vez mas.
Yo me voy de aqui también. Voy a solicitar un doctorado fuera de este país. Aqui se paga una media de 1100 euros para realizarlo, en cualquier pais de europa cerca de los 2000 y encima en proyectos de primer nivel.
Un saludo

PADRES CORDOBESES

Precisamente ésta noche, cuando ibamos de Castro para Córdoba, para dejar a dos de nuestras hijas (una de ellas aún estudiando y la otra recien licenciada), nos comunicaba que de no encontrar trabajo en un año (actualmente se prepara oposiciones), se marchará a Londres. La tercera de nuestras hijas, diplomada en turismo, trabaja desde hace dos años en Oxford, en una tienda de Zara. Al leer tu artículo nos hemos visto reflejados y nos hemos hecho la pregunta ¿cual será el futuro de nuestros/as hijos/as?. Ya conocemos la alegría de la llegada en los aeropuertos, pero también la tristeza de la ida.


SU MEJOR ESPERANZA…EN VIETNAM

No sin cierta desazón -sitiéndonos protagonistas- acabamos de leer en EL PAÍS tu magnífico artículo, con el que nos sentimos plenamente identificados, pues refleja de principio a fin, la trayectoria académica y profesional de nuestro hijo Alfonso.Licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla, tras hacer prácticas en todos los diarios de Córdoba y prácticamente en todas las secciones, hizo un Máster de Edición de la Fundación Santillana en colaboración con la Universidad de Salamanca con prácticas en Revista de Libros y en la Editorial Siruela, sin que nada fructificara en un trabajo estable (ni temporal), a pesar de la honda huella afectiva, profesional y humana (aunque esté "feo" que lo diga su padre)que va dejando a su paso. Previamente curso estudios con beca Erasmus en Lyon, fue auxiliar de conversación en Sablé sur Sarte (Francia) y "disfrutó" de una beca Argos en Bruselas (¡450 euros mensuales!) en el periódico digital Aquí Europa, llegando a cubrir hasta cumbres de presidentes de la Unión Europea. De vuelta a casa unos meses aprovechó para hacer el CAP , porfiando contra la inquietud y el desasosiego de un futuro incierto. Trabajó después un año en trabajos de Documentación y apoyo técnico en el Ministerio de Asuntos Exteriores durante la Presidencia de España en la Unión Europea y actualmente trabaja en Vietnam , durante un año, con una beca de Extensión cultural. Cuando vuelva de Hanoi tendrá 28 años, con una sólida formación, plena de valiosísimas experiencias profesionales y un futuro tan incierto como el día que terminó su carrera.

Sólo nos queda agradecerte que te hayas acordado hoy de estos chicos y chicas luchadores y bien preparados y puesto voz a su triste situación y las de sus familias.
Un abrazo, Concha.

LEJOS DE LA FELICIDAD

El 2 de octubre, cuando lei su artículo, no pude evitar terminar llorando, como sé que harían mis padres con la versión impresa entre las manos en el rincón dónde nací.
Supongo que soy todo lo que describe: andaluza, me fui de Erasmus, fue auxiliar de conversación y ahora trabajo como lectora. Una no está mal aquí, por supuesto las condiciones laborales serían un sueño ahora en España.

Pero tengo que recordarme cada día cuáles eran mis sueños, para que no se me olviden, para poder seguir luchando (porque yo voy a seguir, no sé hacer otra cosa...) para ser lo que quería, para ejercer el oficio que con tantos sudores he estudiado.
Gracias por evocar la tristeza y el vacío de los aeropuertos. Qué lejos quedan los días en que irme de casa era felicidad pura. Cuánto miedo siento al ver que cada vez me alejo más de mi sitio y que me pierdo la vida de los que más quiero.
Muchas gracias por acordarse de nosotros. Ojalá volver al extranjero los próximos años sea una elección, y no una obligación.
A.C.

MILEURISTAS CON TÍTULOS DE ALTO NIVEL
Acabo de leer tu articulo y no he podido volver a sentir la misma tristeza que siento cada domingo.
Soy un afortunado (en este país, claro), estudie Ingeniería Informática, la carrera mas demandada y me dedico al desarrollo de software, el perfil mas demandado en las paginas de búsqueda de empleo.
Sin embargo todos los lunes cuando entro por la puerta de la oficina me invade la tristeza. Nunca fui un buen estudiante pero saque la carrera, conseguí una beca en la gran multinacional de la informática y he cotizado 3 años.
Sigo en el punto de partida o incluso peor. No tengo estabilidad laboral, gano menos de mil euros, mi valoración como profesional es nula y el trato demencial.
Los jóvenes de mi generación no creemos en este país y como dicen muchos por ahí: "Si España no quiere saber nada de mi, yo tampoco quiero saber nada de ello".
Tanto dinero invertido en nosotros y estamos deseando irnos a cotizar a otro país.
Ojala llegue pronto ese momento.

La izquierda plañidera

Este es el artículo de esta semana de El País Andalucía

Andan lamentándose de los resultados y señalan a la crisis, a la prima de riesgo y al poder de los mercados como causa de su descenso. Acusan a los bancos de enjugar sus pérdidas con el sudor ajeno, de ser avariciosos y carecer de valores morales. Vaya. Ni que los poderes financieros hubiesen sido hasta hace unos años unas hermanitas de la caridad. Acaban de descubrir la naturaleza depredadora del capitalismo internacional, las presiones que ejercen sobre los Estados y su sociopatía congénita. Preocupante que hayan tardado tanto en percatarse.
No acaban de comprender los cambios sociales y tienden, o bien a culpabilizar a la sociedad por su derechización política o, por el contrario, a considerarla víctima del engaño y de la manipulación de la propaganda conservadora. Su propia sorpresa denota la pérdida de horizonte así como un paternalismo trasnochado que concede a la sociedad un papel pasivo. El ideal socialdemócrata, que se forjó contra o paralelamente a los movimientos revolucionarios, se basaba precisamente en que era posible embridar el caballo salvaje del capitalismo y someterlo al interés general. Así que más que lamentarse por los dichosos mercados harían bien en preguntarse qué han hecho para ponerles límites antes de que campearan por el mundo con su espada flamígera; más que preguntarle a Rajoy por sus vergonzantes recortes sociales, deberían interpelar a Tony Blair, a Clinton y una larga lista de gobernantes socialdemócratas desde la A a la Z de Zapatero por no haber puesto límites a la avaricia y al poder del dinero.
La ceguera de este último respecto a la crisis no es un defecto particular, sino la demostración de una miopía política que había basado su éxito en el reparto de beneficios sociales y al aumento del Estado del bienestar pero que ha fracasado en el control de los mercados financieros y de los movimientos especulativos.
Nadie niega la influencia de la crisis en el resultado electoral, ni el poder de los mercados, ni la avaricia de los poderosos, ni las trampas de la derecha política, solo que es un lamento tan inútil como quejarse de que la lluvia moja o el fuego quema.
Por otra parte, es difícil mantener la tesis de la ingenuidad de los votantes, de una sociedad engañada por el silencio-trampa de Rajoy o de Artur Mas que despertará bruscamente en pocos meses. Hasta el ciudadano más tonto ha podido detectar que van a atacar sin piedad el Estado del bienestar. También en este caso la pregunta más interesante sería por qué, a pesar de saberlo, los han votado; cómo se ha producido esta mezcla de desesperanza, de sálvese quien pueda y dónde estaba la izquierda mientras se desmontaban los valores más básicos de la igualdad, de la solidaridad y el prestigio de los servicios públicos.
Mientras lloran, están a punto de no comprender tampoco la amenaza más importante que se cierne sobre la humanidad: el agotamiento de los recursos naturales, el uso del planeta para fines comerciales, el desplazamiento del mercado especulativo hacia el aire, el suelo, la ciencia y la energía.
Se preguntan qué ha fallado pero si señalan solo causas ajenas y no inician una sincera renovación de su proyecto, pueden volver a equivocarse gravemente. Como se equivocarían también si no revisan las prácticas políticas que, al abrigo de los puestos oficiales y de los despachos amurallados, los han hecho insensibles al dolor ajeno.
Me gustaría destacar una herida social sangrante y es la falta de futuro de una juventud que ha cumplido todos los mandatos sociales: Ha estudiado, se ha preparado y se agosta en los largos días sin trabajo o toma sus maletas para abandonar nuestra tierra. Por ellos es necesario recuperar la esperanza y el aliento. Merecen algo distinto de esta guerra sorda de intereses ajenos y a una izquierda plañidera sin horizontes


lunes, 21 de noviembre de 2011

Las metáforas de la campaña


Con este artículo se finaliza el ciclo de la campaña electoral El País Andalucía


Con un diccionario de sinónimos y una guía de las figuras literarias hubiésemos entendido mejor esta campaña electoral. Como hoy es día de reflexión, podemos analizar el uso del lenguaje y sus hallazgos literarios.
Por ejemplo, el verbo recortar no figura ni una sola vez en los programas de las fuerzas políticas. En vez de señalar las cosas por su nombre han preferido recurrir a eufemismos que dulcifican las acciones o que las dotan de unos valores morales o intelectuales indiscutibles. Algo así como ponerles un manto de santidad a la disminución del gasto público y de los servicios sociales. Por eso, en vez de recortar, dicen que van a racionalizar, coordinar, aplicar criterios de austeridad o simplificar nuestros servicios públicos. Así que no se quejen y dénse por racionalizados.
Tampoco se han hecho referencias claras a la privatización de servicios públicos. Se ha preferido el circunloquio de “fomentar la colaboración público-privada” que es algo mucho más positivo. Dónde va a parar,
Cuando se han pedido respuestas a temas concretos, como las prestaciones por desempleo, se ha recurrido afirmaciones tan enrevesadas que más bien parecen obra de las meigas: las prestaciones por desempleo van a bajar, pero no porque la gente deje de cobrar el desempleo, sino porque va a haber menos personas con derecho a cobrarlo. Ni Santa Teresa con su “vivo sin vivir en mi” había llegado tan lejos en el arte de la paradoja. Y para contradicción esta psicomaquia entre la realidad y el deseo, a propósito de la ley de dependencia: “es muy loable querer ayudar a las personas que no se pueden valer por si mismas pero no podemos permitírnoslo”. Y es que no se puede ser tan bueno. En literatura a estas perífrasis y amplificaciones se le llama “el arte de lo oblicuo” y ha cosechado un gran éxito en la campaña electoral.
Pero el triunfo absoluto en el campo de las figuras literarias lo ostentan, sin duda, las metáforas. Comenzamos por los célebres “mercados”, que para algunos son el summun de la maldad y para otros una institución digna de todo respeto a la que Zapatero tiene muy mosqueada. Por lo visto a esta metáfora de los mercados hay que mandarle un mensaje urgente en cuanto acaben las elecciones, nos guste o no nos guste. Al principio pensé que iban a escribirle una carta, pero nada de eso. Algunas metáforas las carga el diablo con espoleta retardada y su traducción exacta  es que partir del día 20 se anunciarán medidas de recorte severo para que respiren satisfechos. ¡Los pobres!
Los nacionalistas catalanes se han apuntado también  con ardor a la fiebre literaria. Su programa se basa en una gran metáfora, tótem absoluto de los nuevos tiempos: el pacto fiscal. O sea, más dinero. O como expresó alguno de sus insignes dirigentes, el cuidado de la buchaca. Sin embargo, su figura más controvertida ha sido una metonimia de cierto carácter racista: unos mohameds que andan por ahí sin integrarse y molestando a los estilizados jordis.! ¡Pobre Jordi! ¡Cómo si no tuviese bastante con los andaluces!

Han vuelto a ponerse de moda algunas figuras muy denostadas porque los regímenes autoritarios las usaban con exceso como son la tautología o el pleonasmo (que como saben, no es ninguna enfermedad incurable sino una afirmación vacía y redundante). Son tantos los ejemplos que llenaría varios artículos: “Sabemos qué es lo que hay que hacer y lo vamos a hacer”, “crear empleo, creando empleo”, “gestionar bien los recursos públicos” y la tautología perfecta: “una política económica como Dios manda”. ¡Que Dios nos coja confesados!

Como ven, más que a una campaña electoral hemos asistido a un torneo literario. Han triunfado las medias verdades, el lenguaje oblicuo, las frases hechas y las exclamaciones decimonónicas, como esa insidia que arrasa en internet. Ha sobrado mala literatura y ha faltado claridad en las propuestas. Tanta tecnología del siglo XXI, tantas redes sociales para la campaña más opaca de la historia reciente. Quien avisa metafóricamente no es traidor, perdón, insidioso.

sábado, 12 de noviembre de 2011

¡Qué bien llevan su casa!


Publicado en El País Andalucía

Había pensado titular este artículo Misteriosa desaparición de las mujeres en la campaña electoral pero me he quedado con esta frase pronunciada al azar en el debate a dos barbas. El candidato del PP la enunció sin afán alguno de polémica. Solo dejó asomar ese inconsciente que ha repartido los papeles sociales de manera sexista y, con ello, esparció un aroma inconfundible a pasado.
Nos dijo que tenía en su equipo mujeres magníficamente preparadas que, además, "llevan su casa y cuidan a sus hijos". El oponente esbozó una sonrisa sardónica pero no respondió en absoluto a esta declaración que nos pinchó como una aguja en medio del debate. ¿De manera que Soraya Sáenz de Santamaría, María Dolores de Cospedal y Ana Mato llevan perfectamente su casa y el cuidado de sus hijos? ¿Y qué tal llevan su casa y el cuidado de los niños González Pons, Ruiz Gallardón y Cristóbal Montoro? ¡Ah, claro! Se me había olvidado que en el caso de los varones el comentario pertinente es declarar a qué equipo de fútbol pertenecen o qué hobby practican.
Aunque tenemos que decir, en aras a la verdad, que el comentario de Mariano Rajoy no desentona respecto a otras declaraciones o dolorosos silencios de campaña. Por ejemplo, el coordinador de IU en Andalucía criticaba a su antigua compañera de filas con una metáfora profundamente machista: "Ella abandonó la cama tan rápidamente, que ni yo mismo me di cuenta" "¿Dónde está esta chica?", añadió personalizando aún más la imagen. Pues le va a ser difícil encontrarla, ni a ella ni a ninguna otra, porque en las listas de IU no hay mujeres en puestos de salida con lo cual repetirán la bonita experiencia de grupos institucionales absolutamente masculinizados.
Por su parte, en el PSOE las mujeres brillan por su ausencia pública. Tras años en los que la igualdad de género fue una seña de identidad de su formación política, la presencia y, sobre todo, el poder político de las mujeres ha decaído abruptamente. Sus grandes mítines y presentaciones públicas son masculinas y patriarcales. Si acaso, alguna mujer oficia de presentadora o telonera de sus compañeros masculinos.
Y es que, desde que comenzó la crisis económica, se ha edificado una simbología y un imaginario masculino que ha barrido de escena no solo la presencia de las mujeres, sino todos los debates que afectan al desarrollo social. Además, se ha apelado a construcciones muy arraigadas en el inconsciente colectivo, según las cuales la autoridad y los tiempos difíciles necesitan liderazgos masculinos, centralizados y de edad avanzada.
Por eso, cuando ha llegado la campaña electoral se han reducido todos los debates a uno solo: el seudodebate económico. Y lo llamo un falso debate económico porque no se discute del modelo de desarrollo para los próximos tiempos. Si así fuera, se estaría hablando en serio sobre el modelo energético, el papel de la educación, los límites ecológicos, la organización de la producción y la igualdad de hombres y mujeres como factor de desarrollo. Lo que se está haciendo es un remedo de debate contable, financiero, desprovisto de contenido político y que rinde culto solo al dinero, al déficit y al crecimiento económico.
Ante este falso dios sucumben los debates sociales, la igualdad de oportunidades, la equiparación entre sexos y los recursos naturales. Se arrasan valores como la solidaridad o la igualdad y se postergan los problemas de los más débiles. Han logrado convencernos de que la economía es neutral en vez de la rama más política e ideologizada de las ciencias sociales. Apelan a que votemos con el bolsillo, no con las ideas. "Ya nos ocuparemos de las demás cosas cuando salgamos de la crisis", nos dicen. Pero no es verdad. Saldremos de la crisis con el modelo social que hayamos diseñado en estos años. La misteriosa desaparición de las mujeres en campaña, las escasas referencias a la igualdad, el revival de "la mujer de su casa" no es una insignificancia sino un serio aviso de retroceso social.

sábado, 5 de noviembre de 2011

15M y 20N



Artículo publicado en El País de Andalucía 

No sé cuando empezó la moda de titular con el día de la fecha y la inicial del mes los hechos que van jalonando nuestras vidas. Solo seis meses separan estas dos fechas: la acampada de Sol que inició el movimiento de los indignados y el cercano domingo electoral que cierra este ciclo político. Sinceramente, pensaba que el espíritu del 15-M iba a impregnar la campaña electoral; que los políticos iban a mostrarse, al menos aparentemente, sensibles a sus demandas; que se hablaría más el lenguaje de la calle que el de los mercados, de la democracia más que de la Bolsa, de las necesidades de los de abajo más que de las exigencias de los de arriba. Pero la política, como el infierno de Dante, se desarrolla en círculos excéntricos y en universos paralelos. Crea su propia realidad virtual, su matrix particular y sus asesorías de imagen, más preocupadas por el efecto del color de la corbata en el próximo debate que por las ideas que se anuncian.
Algunos reprochan al movimiento 15-M no haber incidido de forma decisiva sobre los próximos comicios y destacan la contradicción de que una sociedad que dice estar mayoritariamente a favor de las demandas de los indignados vaya a conceder el éxito electoral al partido que más rotundamente se opone a sus reclamaciones. Pero quizá merezca la pena salir de los cauces de análisis políticos al uso y examinar esta situación desde un nuevo punto de vista. Hasta ahora, las elecciones eran el único momento de expresión de la ciudadanía pero quizá -y ojalá no sea un infundado deseo- las opiniones políticas de la población estén buscando renovadas formas de expresión y de comprensión de la realidad. Las elecciones, siendo sumamente importantes, no suponen más que una cuenta final, el resultado de un ciclo político anterior, en la que si la suma de errores (y, en nuestro caso, esta lista comienza con la escalofriante cifra de cinco millones de personas paradas) supera los aciertos, el turno le corresponde al partido de la oposición.
Pero la política, en esta sociedad avanzada del siglo XXI, desborda en mucho los estrechos cauces de las elecciones, lo cual, no le resta importancia al hecho de votar y de elegir a nuestros gobernantes, sino que pone de manifiesto que no basta con este acto ritual cada cuatro años porque ha crecido una ciudadanía que quiere formar parte de las decisiones del futuro.
Aunque el 15-M haya tenido muy poco tiempo para desarrollarse, su influencia sobre el nuevo ciclo político puede ser absolutamente relevante. Hasta el pasado año, cuando las elecciones concluían los ciudadanos se marchaban a su casa y comentaban en privado su acuerdo o su insatisfacción con las acciones del Gobierno. Sin embargo, en solo seis meses, el movimiento 15-M ha creado una red, unas formas de relación y de intervención, fundamentalmente a través de Internet, que va a controlar y a vigilar cada paso que se produzca en el escenario político.
A la democracia le han nacido millones de ojos vigilantes, de dedos ágiles en los teclados, de información que traspasa a los propios medios de comunicación tradicionales, de ideas que circulan en el espacio y de acciones que se organizan sin un centro motor jerárquico. Gane quien gane las elecciones, nada volverá a ser como antes.
Tal como dice Antoni Gutiérrez Rubí en su libro La democracia vigilada se ha roto "el secreto" de la política. Ya no es un arte que se practica solo en los sacrosantos lugares de las instituciones. Ahora hay otros escenarios políticos que van a querer contar, intervenir, ser tomados en cuenta. Millones de ciudadanos son portadores de documentos que reescriben la democracia con el wikileaks de las verdades ocultas.
No es, como algunos piensan, una conspiración, una trama para dificultar el Gobierno de la derecha. Es una nueva ciudadanía que apenas ha comenzado a dar sus pasos. Por eso, aunque los partidos se comporten como si estuviésemos en el siglo XIX, ya nada será igual. A la política le han nacido nuevos espacios públicos que nadie va a poder desalojar. Aunque lo intente.