miércoles, 17 de septiembre de 2008

El discurso de Madonna


Lo confieso, soy de naturaleza novelera y cuando se anuncia una novedad en el horizonte me gusta verla con mis propios ojos. Esta semana he ido capeando las preguntas de algunos amigos: ¿vas a ver a Madonna? ¿a Madonna? ¿Por qué- me preguntan, cuando en realidad quieren decir: “No eres homosexual, ni treintañera, ni cani ni pija…¿por qué entonces?”. Me dan ganas de responder: por que va mucha gente. Aunque ese argumento será mal interpretado inmediatamente, a mi me parece el más importante para asistir. Ver la materia de que están hechos los mitos, intentar descifrar sus códigos y disfrutar si es posible con la fiesta.
Madonna es una construcción del mito femenino. No es guapa, ni alta, ni siquiera rubia. Pero se encarna en los mitos del cine clásico Marilyn, Bette Davis e incluso, a sus cincuenta años, se atreve a poner en escena a Lolita. Es una dominatrix y, a ratos, una mujer rota, tirada en el suelo. Se levanta cientos de veces y vuelve a ejercer de mujer dominadora. Hay una mezcla de ironía y de reverencia. Una distancia muy sugerente,casi muy brechtiana, entre el papel exigido y el simple juego.
Juega Madonna con la mística, con el mensaje panteísta, con la cábala y la trascendencia. Enlaza con una glorificación de lo étnico, también descabalado, triturado, gitano, hindú, flamenco…
Pasa de ahí al puro lenguaje político: bien y mal claramente separados por las figuras de Mcain y de Obama. Termina con un mundo tecnológico, en el que disponemos solo de 4 minutos para salvar el mundo. Discurso perfecto. No hay bises, no hay nuevas salidas a escena. Igual que un orador no puede repetir los mejores pasajes de un discurso, Madonna tampoco va repetir el suyo. Todo está dicho. Ordenadamente, fríamente enunciado.
En medio ha habido una apoteosis provocada por “Like a prayer”, una plegaría entonada por miles de voces que han visto volar como el viento sus sueños infantiles. Fascinante. Tic tac, tic tac.

6 comentarios:

Sielitolindo dijo...

ayyyyy Conchaaaa!! jo, qué lloro lo que no lloré ayer!! Tengo tantas cosas que decir, que es mejor que no diga más que GRACIAS, POR TODO, TÚ SABES...

Mil y un besos

Vane

PD: VIVA LA SAGRADA TRINIDAD

Anónimo dijo...

Gracias por la interpretación del fenómeno. A mí esta mujer no me gustó ni cuando hubiera sido lógico que me gustara. Me da algo de asquito (es de esas personas que veo guarras de verdad, y no es un prejuicio sexista porque también hay tíos que veo guarros y no tiene nada que ver con la sexualidad).
Lo de cani, no sé lo que significa aunque lo he oído alguna vez. Es un sevillanismo, supongo.
Lee mi relatillo de hoy.
Rigoletto

Sielitolindo dijo...

Rigo tiene razón en una cosa, lee su relato de hoy, es buenísimo...

Por lo demás, Rigo, no te pega dar ese tipo de opiniones tan fuertes ¿no? no sé, ni siquiera has dicho el por qué...pareces una persona muy abierta en tu blog y me encanto tu postura con lo del aborto...Sin embargo ¿qué conoces de esta señora para llamarla guarra sin motivos? que yo sepa siempre sale limpia y aseada. Además, fuera de su interpretación como cantante y actriz nunca ha dado escándalos... Guarro puede ser Clinton o cualquiera de los que han pillado en indecorosas actitudes, pero ¿se le puede llamar guarra a Kim Basinger por hacer "9 semanas y media"? Entonces, aparte de las interpretaciones que Madonna pudiese hacer en el año 1992 con su disco "erotica" y el libro "sex" ¿por qué la tachas de guarra?

En fin, siempre he pensado que antes de cargar contra alguien, uno debe de conocer lo que critica para ver si de verdad está en una posición correcta, sobretodo si es alguien que lleva tantísimos años teniendo éxito.

Salud y Cariño

Vane

Bomarzo dijo...

Concha, la conocí en su faceta política, incluso acudí a alguna rueda de prensa suya en Granada como periodista. He llegado a su blog gracias al común amigo Rigoletto.
Permaneceré al acecho, si a ustd le parece.

Anónimo dijo...

Vane, no es nada de eso: te lo explico. No precibo a una persona "guarra" porque dé o deje de dar escándalos o por su vida sexual (que a mí me importa un pimiento), ni siquiera por su higiene. Y tampoco he visto nunca guarra a Kim Bassinguer, ni siquiera a una actriz porno que se limita a hacer su "trabajo" (no soy voyeur, pero necesito este eslabón para mi argumentación). Tampoco voy de moralista. Es algo mucho más profundo, visceral, inexplicable.
Tú entras a un bar y ves a 10 personas: de las diez, cinco te caen más o menos bien, otras dos o tres parece que no te dan buen rollo y hay una al menos que te cae como el culo, sin motivo justificable, incluso a riesgo de ser muy injusto. Para mí esa es Madonna: no la veo ni cantante, ni mito sexual, ni mujer, ni artista, ni... la veo simplemente guarra.
Y comprende que es una forma de hablar: a lo mejor tendría que decir que me produice empatía negativa... o sea una guarra.
Y perdona que te haya sentado mal, pero es que tu moito me da mal yuyu.
En otras cosas segfuro que coincidiemos.
Rigo

DMH dijo...

Aunque un poco tarde...

Chapeau.

No había leído nada tan clarividente sobre Madonna.

Yo también estuve. Creo que porque tengo algo de pijo, de gay, de cani, de treintañero (eso contrastable documentalmente)...

Me encantan las etiquetas. ¡Las tengo casi todas!