martes, 3 de febrero de 2009

PARA FERRÁN

Espero que estas canciones, que tanto te gustan, sirvan de territorio para nuevos sueños. No hay nada de qué preocuparse. Los barcos que parecen más fuertes van a la deriva. Disfrutemos del tiempo y de la brisa.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Qué maravilla, gracias Concha! Los Kinks tienen algo de salvaje y de tierno mezclado con la sabiduría de una receta clandestina. Y una manera penetrante, inigualada, de resarcirse de la apariencia de cansancio de algunos fragmentos (cansancio o languidez...) con súbitas irrupciones de energía. Tengo un maravilloso disco de vinilo, con música en directo. "Lola" empieza con unos acordes de guitarra rítmica, y el estallido del público que aguardaba la llegada de la canción. El solista se dirige a los adictos con malevolencia: "Eh...De hecho, no pensábamos tocarla...!". Alaridos del respetable. Y, como cediendo a la súplica, la condescencia convertida en complicidad. "de acuerdo, lo haremos, pero sólo con una condición: que os unáis a nosotros". Y vaya si se unen...

No creo que Kinks tenga una caterva de seguidores masiva en España, pero nos encontramos en ella, en memoria de uno de esos grupos de inmensa dignidad musical que supieron mantener su estandarte izado entre el vendaval de Beatles y Rolling. Había otros, y nunca me perdonaré un accidente que me hizo borrar la cinta de video en la que, durante dos horas, los veías, con su ropa antigua, con su vetusta exageración, viéndolos tan jóvenes, tan, tan jóvenes cuando te parecían hermanos mayores. ¿Alguien recuerda quién interpretaba la versión de Mr. Tamborine de Dylan en forma de una melodía menos áspera? ¡Y estaban Sonny and Cher cantando "I've got you babe", un tema que Cher no ha querido volver a cantar nunca más, tras la muerte de Sonny.

Quizás tras aquella dedicación a los dos monstruos, pudimos comprender a los mejores de todos los que acompañaron los 60 y sobrevivieron en los 70. Nunca me gustaron algunos con mucha suerte, como Led Zepellin: pero me pirraba por The Animals, lo cual dice mucho de un carácter al que también le gustaba Blood, Sweat and Tears o Chicago Transit Authority. Luego, claro, Credence, en especial "Have you ever seen the rain?", su penúltimo tema antes de "Tomorrow never comes", cuando el hermano menor de los Fogerty dejó el grupo.

Hay algo curioso en el acto de escuchar música: siempre es distinto. Ya sé que ocurre con todas las experiencias: desde ver un paisaje hasta leer un libro. O, qué caramba, hacer el amor con esa misma persona con la que siempre descubres algo de ti mismo, de ella, de los dos, que esperaba, con impaciencia, a que llegara ese momento de revelación. Siempre son experiencias distintas porque siempre somos distintos y los mismos. Y esa duplicidad se suma a que podamos prestar una atención nueva, deslumbrarnos como una vez primera, ante lo que es una reiteración modificada con suavidad, como si supiera que la aguardamos precisamente para que nos ofrezca la condición precisa del ser humano: el acopio de la edad que nos permite bañarnos dos veces en el mismo río, pero hacerlo con un agua distinta y en un cuerpo sobre el que la vida ha transcurrido.

Por eso, me ha emocionado el Lola de estudio, frente al Lola directo que tengo en casa y que hacía mucho tiempo que no ponía. Ahora, corro al tocadiscos para ponerme, mientras la tarde se esfuerza en un día nada plácido de Barcelona, "Downtown trains", de Tom Waits: letra esplendorosa de uno de los poetas de la canción americana que, naturalmente, está como una chota, genial y generoso.

besos
ferran

paralelo 36 dijo...

!Por fin reapareces¡ No hay nada como la música para atraer a los humanos. Son curiosas las coincidencias musicales de muchos de los que nos hablamos a través de estas páginas. Otro amigo, Ignacio, recuperó a los Kinks tras un comentario en este blog.
Ferrán, aparte de mi amistad, es que los lectores de este blog se habían aficionado a tus escritos y, me consta que muchos entraban aquí para ver tus comentarios. Me alegra muchísimo volver a escucharte y sentir que estás !completamente vivo¡