viernes, 24 de abril de 2009

Rosa



Hoy publico este artículo en el Correo de Andalucía

La inclusión de Rosa Aguilar en el nuevo gobierno andaluz es una noticia de alcance estatal. No se trata solo de la inteligente captación de una persona con alta capacidad de gestión y experiencia de gobierno, también tiene, y no hay que engañarse al respecto, unas repercusiones políticas de calado. En un momento de crisis económica, con una incipiente debilidad electoral del PSOE, la inclusión de Rosa Aguilar viene a ampliar el espacio de esta formación política y, consecuentemente, debilita aún más la situación de precariedad de Izquierda Unida.
Con Rosa se va la referencia de esta formación política más conocida, más escuchada, mejor valorada por los electores y que, en el ámbito institucional gobernaba el “buque insignia” de IU en el conjunto del Estado.
La dirección de IU se ha precipitado al acusar a la ex-alcaldesa de deslealtad y de traición a su formación política y al denunciar las maniobras del PSOE para hacerse con el capital político de IU. Me gustaría analizar, con tranquilidad, estas afirmaciones que pretenden provocar un cierre de filas y un espíritu de cuerpo en el interno de la organización. En primer lugar, es lógico que los partidos pretendan ampliar sus límites, fundamentalmente de aquellas formaciones aledañas con las que compiten electoralmente. En segundo lugar, no hay sinceridad en las declaraciones de la dirección andaluza cuando lamenta lo que han provocado precisamente por su comportamiento cerrado y excluyente. Me consta que durante años Rosa Aguilar ha declinado ofrecimientos del PSOE para ocupar numerosos puestos institucionales, tanto en el gobierno central como en el autonómico y creo que si ahora lo ha aceptado, no es solo por la insistencia del PSOE, sino también por la perseverancia de su propia fuerza política en prácticas cerradas y en debates sin salida.
El capital político que representa Rosa Aguilar era continuamente soslayado en la vida interna de esta formación política. Cada vez que alguno osábamos proponer el nombre de la alcaldesa de Córdoba para encabezar los principales procesos políticos, era vetado sin argumentos políticos ni sociales. Cabría preguntarse quién hace daño a la organización, si Rosa Aguilar con su silenciosa marcha o aquellos que no consintieron que jugara papeles centrales en la política andaluza o estatal, aún sabiendo que su tirón electoral contribuiría a alejar a IU del precipicio en el que se encuentra. La decisión de Rosa es la consecuencia, pues, de un largo proceso político que no por soterrado deja de ser real.
“No nos quieren en esta organización”, es una frase que se repite con frecuencia en el interior de IU. Poco a poco, una gran parte de hombres y mujeres que han trabajado durante años por el desarrollo del proyecto de una izquierda alternativa, abierta y participativa, se ven apartados de cualquier decisión política cuando no abiertamente criticados. Se han formado, así, grupos monolíticos de dirección y representaciones institucionales pensadas en clave interna, sin siquiera tener en cuenta principios tan exigibles como la igualdad de género.
En la mayor parte de las manifestaciones a las que asisto, las pancartas de casi todas las organizaciones sociales -e incluso de algunas formaciones políticas-, aparecen pobladas de ex afiliados de IU separados, excluidos, silenciados o directamente expulsados. No hay reunión de algún órgano de dirección que no acuerde la expulsión o el apartamiento de alguna organización de IU en Andalucía, la última de ellas –especialmente dolorosa- la de la asamblea completa de Bollullos.
A pesar de eso, la mayoría de estas personas excluidas, silenciadas, olvidadas, no se han marchado al PSOE sino a su casa, a los movimientos sociales, a publicaciones, o a tareas en las que se valora el tiempo y el esfuerzo empleado en hacer un mundo mejor, en vez de consumirse en turbios debates internos de reparto de un minúsculo poder.
La marcha de Rosa Aguilar es una gran perdida para IU, pero también lo es que la dirección actual no esté dispuesta a introducir cambios que acaben con esta sangría política.
Si me preguntan qué siento ante lo que ocurre, les diría que una enorme tristeza .

23 comentarios:

Valle dijo...

Sin duda que tienes algo razón en muchas de las cosas que dices.La gestión de la diversidad en IU ha sido y es aún nefasta. Lo que debería ser nuestro mayor capital es lo que nos desangra y cada grupusculo (ya quedan pocos y algún que otro loco suelto)pretendemos asumir la gestión de IU para imponer nuestros criterios "sobre y contra" los de otros. Es cierto. Y yo creía que habíamos tocado fondo, que los que quedabamos íbamos a tirar para adelante con todas las consecuencias y con el ánimo de recuperar todas las sensibilidades, que es lo único que nos puede hacer grandes, si no en votos, si en satisfacciones.
Cierto que Rosa ha tenido que tragar carretas y carretones y que ha estado muy sola.
Peo no es menos cierto, Concha, que Rosa había asumido un papel de responsabilidad para hacer que esto fuera posible en la nueva IU que se pretendía resucitar. Y ni siquiera lo ha intentado.
No podemos ahora rasgarnos las vestiduras y usar a Rosa como justificación de los males de IU. Todos somos responsables de esta situación: por activa y por pasiva, acción u omisión.
Pero yo tengo claro una cosa. Rosa tiene sus responsabilidades, no lo ha hecho nada bien. Y no ha sido leal. Rosa no se va en silencio. Otra cosa es que no hable. Pero deja a Córdoba huérfana, a los que estándo dentro de IU y creíamos en ella descorazonados, a un PSOE cada vez menos izquierda regocijado (y no sé si reforzado, a saber), y a la mayoría, comparto contigo muy tristes.

Anónimo dijo...

¿Recuerdas la marcha de Víctor Manuel y Ana Belén, Pilar Bravo... allá por los primeros ochenta? Me suena a lo mismo. Yo por entonces era lo que se llamó "compañero de viaje" e hice más de una mesa electoral con el PCE en Jaén. Después dejé de verle viabilidad y voté entusiasmado a Felipe en el 82. Ahora (y sólo ahora: Enero de 2008) he entrado a ser militante del PSOE.
Cierto que IU no ha sabido sacar adelante el potencial que tenía, pero tengo que decir que nunca he entendido que hoy se pueda ser A y mañana levantarme B. Creo que un político debe saber irse a su casa con sus dignidades intactas.
Por lo demás, me cae de maravilla esta mujer, pero no entiendo este paso.
RigoAlberto

Rossimilio dijo...

Para Concha.

Es verdad que IU se está convirtiendo en una máquina de fagocitar a gente brillante. De todas formas también creo que el proyecto debería estar por encima de personalismos y creo que Rosa en los últimos años ha ido muy por libre, ignorando al resto de la organización. Aparte de que no veo muy normal que ella en unas Elecciones vote a una senadora del PSOE por muy amiga suya que sea.

Anónimo dijo...

Alguien debería recordarle a esta señora que
en mi pueblo prácticamente tuvimos que hacernos los folletos electorales con
la impresora de la sede local porque todos los recursos electorales de la
provincia de Córdoba eran para la campaña de Rosa, campaña para la que tuvo la desfachatez de querer contratar a Rejón ni más ni menos, para darnos en las narices a la militancia y demostrarle a sus amigos cofrades que hacia lo
que le daba la gana por encima de la militancia. También le deberían
recordar que mientras que todos dimos la cara por ella (y no nos quejamos,
era nuestro deber como militancia de IU) en la campaña municipal, ella se
limitó a aparecer unos minutos en el acto de cierre de campaña como quién
hace un favor a un pobre desgraciado y encima tuvo la desvergüenza de votar
al PSOE y decirlo públicamente, no obstante no se le abrió expediente. A
esta señora se le han consentido caprichos, desplantes e
incluso despropósitos que a cualquier otro no se le consentirían ni por
asomo. No obstante para Concha Caballero la culpa ha sido de IU, quizás
tenga razón y nos falto caer postrados a su paso para rendirle pleitesía y
agradecerle cada día con una oración que Córdoba siguiera siendo de
izquierdas y que el Sol saliera todas las mañanas.
Menos mal que eramos nosotros los que buscábamos excluirla, que si no ....

José Pedro dijo...

Qué mas da, lo que ha hecho, lo importante es saber el porqué lo ha hecho.
¿Quizás se han preguntado alguna vez, todos estos burócratas del partido, porqué están sentados en sus buenos sillones?
Pues lo están, porque otros, en sus pueblos, sus barrios, en sus calles, luchan a diario para conseguir un puñado de votos, que estos que dicen llamarse la regeneración de la izquierda utilizan para perpetuarse al frente de unas siglas que se han apropiado. Y lo que están consiguiendo es quedarse solos, ven enemigos por todos lados al aumdentar día a día su locura, una locura que nos quiere transmitir, y que saltan de rabia cuando alguien se les enfrenta.
Por ello, quien se va al PSOE, no creo que lo haga porque se venda, únicamente, que es la única puerta quizás que ve para seguir haciendo política, en su calle, en su barrio, en su pueblo,....., aunque haya que taparse la nariz, de vez en cuando.

Lopera in the nest dijo...

Querida Concha, escribí ayer esto que sigue en otro blog sobre el abandono de Rosa Aguilar.

Se puede analizar desde otro punto de vista. Imagínense que estás trabajando en una empresa que sabes que va a quebrar, cosa que sabes porque eres directivo de la empresa, y llega otra empresa de la competencia y te ofrece un puesto mejor que el que tienes. ¿Renuncias por principios?. Como dato añadido hay que decir que el empleado virtual que estoy describiendo ya tiene una edad y ve que es el último tren que puede coger.
Nota: El último parrafo está basado en el brillante artículo de Javier Caraballo de hoy en El Mundo (Andalucía), y que todavía no ha bajado a su blog!.

Valle dijo...

Lopera in the nest. Ese mismo símil salió ayer entre los amigos conversando sobre el tema. Si Rosa fuera una profesional de una empresa y la tuvieran enfilada yo diría: "Chapeu", te lo has currado y has sabido jugar tus cartas. Es lo que querías y posiblemente has sabido buscar una solución a un futuro personal que se presentaba, cuanto menos borrascoso.
Pero hay un detalle en este asunto que invalida, a mi juicio, esta interpretación. Rosa estaba donde estaba porque hay gente que la había puesto ahí, gente que había confiado en ella. Y está ahí voto a voto, con un compromiso y un mandato del que no puede disponer libremente. Y no hablamos de IU, sino de la gente corriente que es la que vota.
Quizá debiéramos no perder de vista este hecho.
En cualquier caso, por lo que leo en un lado y otro creo que estamos mezclando dos cosas distintas (al menos). Por un lado lo que ha hecho Rosa en estos últimos días, su salida de IU, bajo mi punto de vista inaceptable y cuya primera perjudicada va a ser sin duda ella. Por otro IU, sus problemas, su pasado y su posible futuro.
Quizá este suceso nos deba servir para iniciar un proceso de reflexión honesta por parte de todos, dejando de justificar nuestra propia conducta en lo "más malos" que son los "otros". ¿Por qué Rosa se ha ido? (aunque se haya ido mal).
Para mi es claro que no hemos sabido gestionar nuestras diferencias con inteligencia, coherencia y una visión de una auténtica izquierda transformadora. No creo que haya que buscar nuevas ideas, sino más bien una metodología de trabajo que nos permita avanzar en lo común y recuperar todo lo diferente, sin exclusiones. No sabemos el potencial que tenemos, somos unos verdaderos cenutrios… muy torpes. Vivimos asumiendo las pautas que nos da esta sociedad injusta, competitiva, autoritaria, consumista, que nos pretende homogeneizar de forma implacable. Y lo aceptamos, nos autoeducamos así y también a nuestra prole. Eso lo trasladamos al ámbito del IU, pero vendemos otra cosa: participación, solidaridad, tolerancia, pluralidad... Y claro, no funciona. Pretendemos, en aras a los principios con los que vivimos, hacer dentro lo mismo que se hace fuera: “pillar poder” para perpetuarnos, para imponernos, “triunfar”…a costa de perder nuestro objetivo, de "desnortarnos", como Rosa. No es que nuestro pecado sea venial y el de Rosa mortal, no. Muchos pecados veniales, sin duda hacen más de uno de los gordos. Es un gran pecado comunitario, asambleario, ¡já!. Nos diferencia que nuestro compromiso es más íntimo y personal, no estamos, por lo general, donde estamos porque alguien confíe en nosotros. Aunque posiblemente nuestra responsabilidad en esta historia es más profunda y significativa: estamos totalmente asimilados a lo que combatimos… y claro, no funciona.

Lopera in the nest dijo...

Quiero matizar algo a mi anterior comentario: Nos estamos acostumbrando a que los políticos NO respeten el "contrato" que firman con los ciudadanos cuando se presentan a unas elecciones, son elegidos y toman posición de su cargo (en el gobierno o en la oposición). Y nos estamos acostumbrando porque ellos saben que los ciudadanos nos tragamos todo, mucho más los andaluces.

Valle dijo...

No cabe duda que los ciudadanos también tienen su responsabilidad. Es muy cómodo soltar el voto y luego despotricar contra el político de turno, para más tarde no tener un criterio claro y dejarnos convencer en elecciones (que se ganan con los votos indecisos). No hay cauces reales de participación ciudadana, porque no interesa al que tiene este poder tan despótico, por poco controlable. Pero el ciudadano pasa, prefiere, por lo general, ver los catálogos del pryca o a ver cuando cambia su coche, amén de escuchar la barrila del nene que quiere una videoconsola más grande. ¿Cómo podemos explicar, por ejemplo, que no exista una movilización ciudadana seria ente esta crisis que vivimos?. Estamos amojamados (como ciudadanos), pero en parte porque queremos, aunque claro no todo es blanco o negro.

Ferran Gallego dijo...

Querida Concha. Por un lado, la lealtad a los amigos y tratar de comprender. Por otro, la obsesiva cadencia exterminadora de Izquierda Unida que no sólo se ha referido a Rosa, seamos en esto justos, sino que ha disparado contra personas que nunca han tenido tan cerca a la opinión publicada o filmada. Me sorprende, en el caso de una persona inteligente como Rosa, y de una especial inteligencia táctica, que no haya considerado lo que su relación con el socialismo en el poder, precisamente en la región donde ese poder se ejerce con mayor impunidad clientelar, debía haberle indicado. Y es que, una vez realizado el traspaso, las condiciones de la vivienda no van a ser mucho mejores que aquellas de las que disfrutó en IU. ¿Crees de verdad que el PSOE va a permitirle aquello que no le permitió una IU sectarizada? Me refiero a dos cosas: llevar adelante un proyecto político que, en principio, no era el del Partido Socialista (y si ella es la misma de siempre, como dice, esa diferencia debería serguir constando en acta); y no ser vetada por los poderes burocráticos que actuarán sin pretextos ideológicos, sino con el mero descaro clientelar con el que las cosas funcionan en una organización de ese tipo.

No deseo hacer juicios de conducta personal. Creo que una de las deficiencias de la cultura democrática de este país es considerar que todos tenemos el derecho a considerar lo que piensa, dice, hace, cualquiera, no como opinión o acción discutible, sino moralmente reprobable o admirable. Pero aquí no hablamos de alguien que se ha tomado un tiempo de reflexión y, tras abandonar un puesto que se debe al voto de personas que la votaron a ella y al proyecto diferenciado que representaba, ha permitido lanzar sobre el conjunto de la ciudadanía la imagen de la levedad de los compromisos. Porque de nada sirve, e incluso colocaría unas innecesarias gotas de cinismo, decir que se ha ido a gobernar con el PSOE porque precisamente ahí se defienden mejor los intereses de la ciudadanía.

Mis relaciones personales y políticas con Rosa Aguilar han sido casi inexistentes. Aunque, en el último congreso del PCE al que asistí, recuerdo que la delegación de Cataluña se rompió la cara para que Rosa estuviera en una dirección de la que se la quería apartar. No estaba de acuerdo con ella, pero me pareció que ella debía estar ahí, incluso molestándome que llegara a creerse, por parte de demasiada gente, que su puesto debía estar, en la lista, por encima del de otros, cuyo trabajo en el PCE había sido mucho más intenso. En ese órgano de gobierno en el que tanto bregó por entrar, su presencia, al parecer, fue innecesaria en todas las reuniones a las que asistí. Nunca coincidí con ella. Y ese estilo de trabajo: pelearse por un puesto en una lista para, después, no acudir a los órganos donde las cosas se discuten, no es de recibo. La situación en la que quedamos quienes nos peleamos para que Rosa estuviera en ese organismo no fue, a partir de esa conducta, demasiado airosa.

Debo señalar, además, como no han dejado de hacerlo los medios de comunicación (y el propio EL PAIS, que poco inocente es en todo lo que se refiere a IU), que Rosa no fue precisamente alguien a quien complacía la política del PSOE. Y, menos aún, alguien a quien pudiera complacer el proyecto, el modelo, la cultura o como quieras llamarlo, del Partido Socialista. No se trata de estar algo más a la izquierda o a la derecha: se trata de estar en otra cosa. En un proyecto cuyos objetivos son mucho más modestos en el corto plazo. O tan ambiciosos como preservar un espacio de resistencia. ¿Lo va a preservar Rosa mejor en el PSOE? ¿Va a convertirse en una voz crítica que denuncie derivas neoliberales o la función que el socialismo español ha cumplido en la propia desarticulación de lo que hay a su izquierda?

En Cataluña sufrimos, en su momento, y de forma ya irremediable, el sectarismo radical de quienes tenían posturas ideológicamente más moderadas. ¿desde cuando el reformismo es menos sectario? ¿Era menos sectario, menos excluyente, el PCE de Carrillo o la IC de Rafael Ribó que las formas ideológicamente más radicales de IU? Porque si alguien piensa eso, es que no recuerda las depuraciones realizadas a comienzos de los años 80, que liquidaron al PSUC, o ha perdido de vista el ejemplar trabajo de deslealtad permanente al proyecto de estado de Izquierda Unida planteado por Ribó, con su apoyo a opciones que se presentaban como alternativa a IU, como Euskadiko Ezkerra, o la forma insultante, desdeñosa de la calidad emocional de una militancia y de sus propias señas de identidad políticas, con que se afrontó la disolución del PSUC a partir de 1993. Incluyendo un congreso, el de 1997, en el que los "minoritarios" (según el censo oficial, claro), tuvimos que ver como se aplicaba en Barcelona (el sistema mayoritario de elección del CC) lo que se rechazaba en Madrid. Ni siquiera nos dejaron presentar una lista alternativa y, poco antes del desastre final, el 40% de los delegados tuvieron que votar en blanco.

Traigo a colación estas cosas porque esa ecuación entre los actuales dirigentes de ICV y la democracia, o entre los "anguitistas" y el sectarismo, no ha dejado de ser utilizado en el editorial de EL PAIS de hoy, cuando se espera que IU no vuelva a tiempos de antisocialismo...¿Esperaba otra cosa Rosa Aguilar?

Porque lo importante es el "efecto demostración". En un momento en que muchas cosas se tienen que blindar (sin ir más lejos: la memoria de la transición, con ridículos reportajes sobre el 23F en televisión y con las pavorosas consideraciones de Cercas en su último libro, alzado en una campaña propagandística inaudita); en un momento en que la crisis deslegitima a quien ha gestionado la veneración a este sistema, esos pasos tienen el mismo efecto que las huidas que se produjeron en 1982: indicarnos que sólo hay una izquierda posible en este país. Que se lea atentamente este editorial, para saber lo que, más allá de cualquier juicio sobre personas, ofrece ese gesto en un ambiente que necesita destruir todo lo que haya de lo que desdeñosamente se llama "testimonial".

¿Cómo no estar de acuerdo contigo en todo lo que se refiere a procesos de exclusión? Tenemos amigos que han sido excluidos. Nosotros mismos hemos sido excluidos, Concha. Si creyera que IU es un proyecto al que hay que aferrarse contra el viento de los intransigentes y la marea de sus flaquezas políticas, estaría en ella. Pero...por favor, cuando tanto se han denunciado las formas de unos...¿vamos los otros a darles la razón con nuestras propias formas penosamente paralelas?

Una tristeza inmensa, en especial cuando, a pesar de mis desacuerdos políticos con ella; a pesar de no gustarme eso que se elogia como "independencia" y que yo no calificaría así, siempre he estado diciendo a quien me hablaba de ella que nunca daría ese paso. Seré imbécil.

Anónimo dijo...

A mi no me gusta lo de Rosa Aguilar, pero cada vez le encuentro menos sentido a IU, cerrada, dogmática, fuera de la realidad y muy antidemocrática en su interno. Los dirigentes de IU van a aprovechar de lo Rosa para cerrar todavía más sus filas y hacerle la vida imposible a los que no comulguen con ellos. Creo que es el momento de crear una fuerza política a la izquierda del PSOE absolutamente diferente en métodos y en planteamientos a IU. Os animais? Por cierto, vaya ridículo el de Diego Valderas en el debate de investidura. No se puede combatir la socialdemocracia con tanta insolvencia y desgana. Lo dicho, animaros a montar otra cosa.

Anónimo dijo...

Vamos a ver si ahora en su nueva formacion es tan indisciplinada como lo ha sido en su casa de toda la vida.

Indio dijo...

Con todo el respeto, pero no se engañe. "mejor valorada por los electores"... del PSOE y asiduos consumidores del grupo Prisa. Es importante reflexionar sobre esto.

Anónimo dijo...

Según mi casi ignorante opinión, el gran pecado del comunismo español queda más lejos en el tiempo que las depuraciones internas de la etapa democrática que menciona Ferrán (al que no conocía, pero admiro y respeto desde que leo sus comentarios en este blog).

Hay muchos historiadores jóvenes contemporáneos que no son mediáticos ni partidistas, que no tienen nada que ganar ni perder sino su prestigio académico y su buena conciencia, que es gente comprometida con la verdad y la memoria de aquellos españoles que lucharon por la construcción de un mundo mejor entre el 36 y el 50, y que en su narración de los acontecimientos no obvian los datos descubiertos por carecer de prejuicio o interés alguno. Valga como ejemplo de esto que digo Mercedes Yusta Rodrigo.

Aquí en este blog y en otros en los que también escriben los diversos excluidos de IU, siempre he encontrado referencias y comparaciones de la situación actual con la continua criba genocida de camaradas llevada a cabo por Stalin, pero siempre echo en falta referencias similares a lo ocurrido dentro del PCE de los primeros años del exilio.

Intuyo que la juventud comunista de los 60s y 70s, la generación a la que perteneceis la mayoría de los que hoy os encontrais luchando por conservar o recuperar un espacio en el partido que ahora os da la espalda, fue tremendamente ingenua y acogió las ideas del PCE desconociendo las barbaridades que su cúpula, la que quería volver a Madrid, había cometido con sus propios camaradas pocos años antes. Supongo que con el euro-comunismo y otras milongas no fue difícil enmascarar los crímenes y maquillar un despiadado pasado fraticida perpetrado en las catacumbas de la historia. De los "excluidos" de entonces quedaron muy pocos que pudieran y tuvieran fuerzas para contar las otras verdades del exilio. Estos últimos supervivientes anónimos, cansados de luchar o silenciados por el prolongado sufrimiento que les tocó vivir, comenzaron a hablar en la década de los 90. Su testimonio es fundamental para completar el puzzle de la historia, pero llegó tarde para que tuviera influencia alguna en los jóvenes de la transición. Para no ser injustos habría que mencionar también lo bueno, como la embelesadora pluma de Alberti o los llamamientos a las masas en las ocasiones precisas para evitar derramamientos de sangre, pero lo cierto es que a la verdadera izquierda, la que se construye de abajo hacia arriba, el PCE se preocupó de sepultarla para siempre en la década de los 40.

Teniendo en cuenta la historia del PCE no sorprenden los acontecimientos actuales: genio y figura que dicen por ahí. Creo que los que ahora os encontrais en esta situación de despojo político y la desilusión no os ha afectado todavía hasta el punto de aceptar cerrilmente el dogma de "democracia =capitalismo", teneis la oportunidad de reorganizaros, despojandoos de una organización que sólo en fue vuestra en contadas ocasiones. Seguramente no teneis el dinero, pero sí teneis nombres, trayectorias intachables, y una sociedad entera dispuesta a abrazar las palabras sabias que se escuchan en la calle y no alcanzan ningún foro. Retomar los ideales y lemas libertarios despojados de la ira y el fusil (innecesarios hoy por no haber amenaza fascista ni pobreza extrema en España), prestar atención a las voces que acallaron los que un día fueron vuestros dirigentes, bien podría ser el germen de un renovado mensaje.

Creo que muchos de vosotros delante de un espejo reconoceríais la mirada de Pasolini al otro lado. Él fue expulsado del PCI en unas condiciones más que duras y emprendió su viaje personal y político lejos del partido. Siempre libre de imposiciones alcanzó unas cotas de respeto, popularidad e influencia que jamás alcanzaron sus verdugos políticos. Vuestra situación política actual se asemeja a la suya. Os recomiendo la lectura de su discurso póstumo "el escándalo radical", tan vigente hoy a mi parecer como cuando lo escribió en 1975.

Sobre Rosa Aguilar... ¿qué se le puede hacer ya? Por un motivo u otro, el barco se va quedando solo. Quizás lo usen algún día en Piratas del Caribe.


Un saludo y tanti auguri
ICB

Anónimo dijo...

He leído tan sólo algunos comentarios x falta de tiempo. Para mí Rosa era la esperanza de IU. Sé que nada es fácil en estos momentos en este partido, pero lo que esta mujer ha hecho no tiene perdón. Ha engañado a sus votantes y a los q creían en ella. Creo que lo mejor hubiea sido que hubiera terminado su mandato, se hubiera ido a su casa y luego hubiera ello lo que creyera oportuno, pero no así porque ha tirado a los caballos a multitud de personas que día tras día dan la cara en pueblo, barrios y ciudades. Rosa ha lelgado donde ha llegado por IU y no debería ser tan mal agradecida. Que pena que el ser humano es tan ambicioso y egoísta, lástima.
Simplemente espero que sea el último caso porque todavía hay gente que veo que pueden caer en el PSOE y echar las culpas al PCE o PCA

Anónimo dijo...

IU esta muerta y embalsamada. Urge la creacion de un partido nuevo que trabaje por la igualdad y los principios republicanos DESDE CERO.



SIN REVANCHISMOS INUTILES QUE NOS IGUALEN A LOS MAS FACHAS.

Anónimo dijo...

Querida Concha: Sencillamente, el artículo es buenísimo, con altura intelectual y cultura, atributos de los que últimamente carece la neoestainilista y ramplona IU.
Lo mejor de este episodio es el desgarro impostado de los dogmáticos que se dedican a tirar contra Rosa con la gruesa munición de la horrible iracundia de los resentidos. ¿Qué no es estético? ¿Y qué quereis? ¿Quemar las capacidades de un persona para sostener a la panda de botarates iletrados y chupatintas que dirige hoy a IU? ¿Qué se achicharre Rosa para que Valderas no portee bombonas de butano? Alcaraz, el vieho zorro inquisidor, ha conseguido llegar a la edad de jubilación quemando herejes, y no le ha importado hundir su organización con tal de no quedarse sin sueldo, que hasta un cargo le tuvieron que inventar para él de modo que no se le interrumpiera la cotización. ¿Qué aguante todo tipo de invectivas y acusaciones de traidora para que Romero se lleve una indemnización de 60 millones? Sí, sí, 60 millones por su enfermedad, a ver qué ciudadano de a pie consigue eso por la vía burocrática normal, Antoñito, que te has pateado todos los despachos y llamado a los malvados amiguetes del PSOE para que te lo apañen. Ahí no has tenido escrúpulos. No te rasgues ahora las vestiduras, y por cierto, vomitivo tú, que levantastes falsos testimonios contra Rosa compichado con la Guardia Civil y tu red de espionaje para chantajearla, que ahora vais de feministas y habeis sido siempre misóginos y homófonos.
Concha vete ya de IU, lo que queda es una secta que conduce un proyecto bonito y necesario hacia la marginalidad y la irrelevancia. Inventa otra cosa, esto está podrido, y lo sisento por la militancia, no les des cobertura

Anónimo dijo...

Creo que ahora es el momento en el que todos y todas los que no se encuentren agusto en esta organizacion la abandonen,al hilo de lo que ha hecho nuestra excompañera Rosa.Pienso que ya esta bien de hablar de ella ,como si nos fuesemos a hundir en la miseria, de peores hemos salido y ahora no va aser diferente.Solo le deseo a Rosa suerte y haber si sus nuevos compañeros le toleran la libertad de la que ha gozado en IU.Por cierto como dicen que rectificar es de sabios ya he visto que Rosa va apedir perdon a Felipe Gonzalez por algunas opiniones vertidas hace años sobre el GAL,nunca es tarde si la dicha es buena,seguro que felipe respirara aliviado.
Una reflexion que me he hecho en algunas ocasiones es si todas aquellas personas que se creen lideres carismaticos,y que estan por encima de la disciplina de sus partidos no en tiendo por que no se presentan por si solos en determinadas elecciones,bien sea municipales,autonomicas o generales.Seguro que si lo hiciesen arrasarian.Creo que es una cuestion que deberian plantearse.

Anónimo dijo...

Si esta mujer se hubiera ido de IU y hubiera simplemente renunciado a la alcaldía de Córdoba se podría argumentar lo que tu dices: que no le han dejado más remedio, que no estaba cómoda porque la boicoteaban etc. etc. Pero es que no es eso lo que ha hecho, sino dejar IU habiendo sido elegida hace poco tiempo como miembro de la dirección federal y entrar como consejera en el gobierno de otro partido. Si está mal en IU entiendo que se vaya, pero lo que no tiene justificación es saltar al gobierno de otro partido. A eso nunca te obligan. Se ha ido porque ve que IU va directa al desastre, que no iba a volver a ganar la alcaldía de Córdoba y antes de quedarse sin un puesto político ha dado el mejor paso: irse con los que pueden ofrecerle cosas mejores. OPORTUNISMO POLÍTICO se llama eso. Y poca vergüenza también. Los que la habéis defendido a capa y espada sois los que os quedáis ahora bien jodidos.

El callejón de los negros dijo...

La inclusión de Rosa en el gobierno andaluz creo que es una muy buena noticia. Otra cosa será le gestión que haga, de la que estamos deseosos de saber sus planes, las obras que continaurá, las nuevas, etc. pues de eso va su trabajo, ver en que se gasta la cantidad de dinero que moverá. Espero solucione problemas. Por ejemplo, empiece YA las obras de las líneas 2 y 3 del metro de Sevilla.

Saludos
Antonio

Anónimo dijo...

Estimada Concha...como estimada lo fue Rosa...si un día,mañana,o dentro de cien años,decides,como lo ha hecho Rosa,pasarte por la taquilla de un carnet que ponga Psoe...lo lamentaré por mi,por ti,y por tus principios.Bienvenida sea la evolución,el aburguesamiento o lo que quiera sentir cada cual a su antojo...pero acercarse al poder,a un poder que paga bien,muy bien,poco o nada tiene que ver con los impedimentos que haya sufrido Rosa.pòr cierto,yo sí sufrí los suyos cuando era militante anguitista y sectaria...qué pena.U beso y adiós,para ti,y para este foro tan encantador.Un mañico.

Anónimo dijo...

Concha, por favor nunca hagas al así. sé de sobra q ere una mujer con una dignida increible y de verdad concha otr@s podrán presumir de consejerías o de sillones cómodos pero carecen de lo más importante que puede tener un ser humano:dignidad y honor.
Creo q a la amiga Rosa, le pueden dedicar el anuncio de mastercard porque ha vendido hasta su dignidad.
Concha hay muxa muxa muxa muxa gente q te tienen de referente y q tenemos la seguridad absoluta q pegaremos carteles de ti nuevamente y creo q traicionar esto vale más que cualquier consejeria, ministerio o sillón q se tercie.
Un beso concha

Jesús dijo...

No estoy de acuerdo en el tono cuasi exculpatorio hacia Rosa Aguilar por su marcha al PSOE. El que se sienta incomodidad en IU, cosa que comparto, no debe significar irse al PSOE si hablamos de la izquierda. El PSOE no es un partido de esa tendencia, aunque lo sea parte de su electorado, sin entrar en la razones de esto. La dignidad ante la incomodidad, desde la izquierda, no debe tradudirse en irse hacia un espacio más moderado que supone participar directamente del sistema capitalista. La dignidad está en defender lo que se piensa, como sea y donde sea, pero Rosa Aguilar ha esperado a irse en un momento concreto: tras aceptra cargos relevantes en la dirección federal y afirmando su compromiso por IU. ¿Eso es dignidad? ¿Ante eso hay que mostrarse con conmiseración? No, debería haberse ido antes, porque seguramente ella ya pensaba que IU no le servía. Hubiera sido comprensible. Lo de ahora sí que es una infidelidad y negarlo me suena a marear la perdiz. Voy a poner un ejemplo personal: no me ha gustado el comportamiento de IU en relación a las elecciones europeas (la forma del pacto con IC, intentos de ilegalización de II...), peros sigo siendo militante de IU, por lo que por fidelidad votaré a IU. Si no la votara, antes debería haberme dado de baja. Lo que venga después, será motivo de reflexión para decidir lo que considere mejor. En ningún caso para acercarme a la otra cara de la moneda del sistema, que da muchos réditos materiales, algo que en IU se han dado poco. Un saludo.