sábado, 13 de octubre de 2012

UN, DOS, TRES...¿SE ME OYE?



           Han cerrado la pequeña ventana en la que cada semana exponía mis pensamientos. Siempre he sido muy consciente de que las colaboraciones con los medios de comunicación son una pieza frágil que podía romperse en cualquier momento pero no esperaba este desenlace abrupto de El País de Andalucía. De todas las colaboraciones que mantengo con medios de comunicación, la columna de El País era mi preferida porque allí podía volcar mis ideas sin temor al reloj, al formato o la dictadura de la actualidad y, además, me ofrecía un contacto casi directo con miles de lectores que me han acompañado hasta el último día.

          Pero no ha habido nada personal en la eliminación de esta colaboración, sino colectivo, empresarial, impersonal. Por eso quiero poner en orden lo que pienso y lo que siento. Hacer las cosas con conciencia, sin dejarme llevar por lo más directo. Esta semana han despedido a un puñado de periodistas, amigos y amigas; han cerrado una puerta a Andalucía, han puesto más difícil que se escuche, no ya a la izquierda, sino siquiera algún eco disonante del nucleo fundamental del discurso único, repetido, de la falta de esperanza y de culpabilidad de los de abajo.

          Más que nunca es necesario pensar, analizar, extraer consecuencias...La crisis ha entrado en una nueva fase, más desesperanzada y negra que las anteriores, en la que ya nadie está a salvo de sus consecuencias, excepto la minúscula parte de la sociedad que realmente decide y el puñado de secuaces que se aprestan a dejar el campo despejado de derechos, de obligaciones y de límites éticos.

          En las colas del paro esperan pacientemente los obreros de la construcción, l@s periodistas de las redacciones, l@s técnic@s de las empresas de servicios, l@s profesores de la enseñanza pública o privada, l@s arquitectos antesdeayer adinerados. Ya nadie está a salvo de la voracidad de esta crisis que se está conviertiendo en la excusa perfecta para desligarse de toda una generación que cometió el terrible pecado de querer cobrar su trabajo con justicia. La profesionalidad se ha convertido en un verdadero estorbo porque cuando conoces perfectamente tu trabajo no aceptas fácilmente las imposiciones de los de arriba, ni te inclinas a sus dictados. A los cincuenta años no se es viejo para el periodismo, ni para ninguna profesión  sino para la adulación y la sumisión que son las nuevas asignaturas obligatorias de la nueva economía de mercado.

        En esta nueva fase, no valen las viejas respuestas. Habrá que inventar nuevas complicidades, nuevos encuentros, nuevas propuestas entre todos los de abajo frente al carácter mafioso de esta tramposa crisis que ha conseguido sembrar la desesperanza en tod@s nosotr@s. Por eso, hay que volver a escribir, a abrir ventanas, a recuperar la voz.  La mía, por poco que valga, estará disponible la próxima semana. Os adelanto el título: "La crisis entra en fase psicópata".




13 comentarios:

Alberto Granados dijo...

Para evitar las viejas respuestas, las viejas sensibilidades, los rancios esquemas hace falta más que nuca cambiar las caras de los vijos líderes de losm gastados partidos (incluido el mío), y eso resulta casi imposible: no se dejan.
Estaré al tanto de tu discurso, siempre impio y comprometido.

AG

Anónimo dijo...

Gracias Concha.

Saludos desde Baena

Manu dijo...

La unica esperanza que nos queda a algunos es la de seguir escuchando la voz de los que como tu, se convierten en nuestra voz, y nos hacen ver que no estamos solos, que somos muchos, y que aunque reine el miedi y la obediencia ciega, el alma sera libre, el pensamiento hablado y la vida, como un soplo de aire fresco en una tatde de bochorno, una alegria de ser vivida y querida. Mil besos. @ manbayona

Miguel Cobo dijo...

Prueba de "sonido" superada. Se te escucha perfectamente y seguiremos atentos, cualquiera que sea la ventana a la que te asomes, para escuchar tu voz clara y tus juiciosas IDEAS. Porque "a distinguir me paro las voces de los ecos".
Ánimo, Concha: Nunca haremos oídos sordos a tus propuestas, por más ruidosas interferencias que traten de impedirlo, producidas por esta crisis psicopática, en fase aguda, con la que nos estafan.

Un abrazo.

redaccion dijo...

Ánimo. En esta encrucijada ideológica es necesario abrir ventanas al discurso libre, a la opinión sin ataduras y a la reconquista del pensamiento democrático. Se me antoja necesaria tu participación. Un fuerte abrazo.

José Antonio JIménez Ramos dijo...

Vaya por delante, para que no haya ningún género de duda, que me parece una tremenda barbaridad lo que está ocurriendo con todas las personas y con la sociedad en general como consecuencia de la mal llamada crisis. Digo mal llamada crisis, porque a mi parece que es mas un robo en toda regla (segun la RAE "Delito que se comete apoderándose con ánimo de lucro de una cosa mueble ajena, empleándose violencia o intimidación sobre las personas, o fuerza en las cosas.") y ya que que según creo es un robo, lo que está ocurriendo es un proceso premeditado mediante el cual unos pocos se están quedando de forma violenta con la riqueza de las personas y en ese sentido roban el trabajo, las ideas y la propia existencia de todas. Dicho esto hay algo que a mi me resulta muy chocante en toda esta historia, ¿por qué cuando estamos en un sitio decimos que ese lugar o empresa merece la pena y poco después la criticamos como si se hubiera vuelto del revés? Eso no funciona así, El Pais y el grupo de comunicación que lo sostiene es cómplice manifiesto de la situación anterior, actual y venidera, es decir forman parte de los que roban y se alinea de forma descarada con los medios financieros y políticos que han propiciado esta situación, a pesar de todo el barniz "progresista" que se le quiera dar. No nos acordamos ya de su febril insistencia en el bipartidismo puro y duro, en el ninguneo de los que no tenian nada que mandar y en el olvido permanente de todo lo que no estuviera en la dirección del pensamiento único a pesar de que hubiera espacios por donde se colaban ideas o espacios no "controlados" que contribuían a ese barniz al que me referia anteriormente. En consecuecia, cuando El Pais decide lo que ha decidido en las últimas semanas no está siendo distinto de antes, sino exclusivamente está haciendo carne lo que piensa y está actuando como lo que, supuestamente, critica. Hay ejemplos muy claros, ahí están las críticas sobre lo que cobran los directivos de Bankia y ahora ya se saben lo que cobran los directivos de Prisa cuando al mismo tiempo echan a la calle a ese "puñado de periodistas" y a personas como Concha por el procedimento de cerrar ediciones regionales. Nada nuevo bajo el sol, los de siempre ganan y los de siempre pierden. Por todo ello yo te animo a que sigas escribiendo al margen de los medios tradicionales con toda o mas libertad que antes y seguro que en ese transcurso te verás arropada por muchas personas que se sentirán mejor por tus palabras. Un beso

Jesus Dominguez dijo...

Siempre hay un espacio donde manifestarse y éste siempre es el principio de algo.

Un abrazo

Jesús Domínguez

José Luis González dijo...

ALTO Y CLARO...

Unknown dijo...

Se te oye alto y claro, por favor que sea con fuerza y con los altavoces a tope para que llegue hasta a los de la última grada. Espero ansioso el próximo tema que compartiré con los que salten a mi lado.

Juan A.

Unknown dijo...

Se te oye alto y claro, por favor que sea con fuerza y con los altavoces a tope para que llegue hasta a los de la última grada. Espero ansioso el próximo tema que compartiré con los que salten a mi lado.

Juan A.

Selva Otero-Pizarro dijo...

Concha, te seguimos queriendo y escuchar...NO NOS CALLARÁN, al menos a algunos o quizá muchos...

Selva Otero-Pizarro dijo...

Concha, te seguiremos escuchando y sabiendo lo que todos queremos saber

Ángela Gutiérrez dijo...

Concha, se te oye alto y claro, ya lo han dicho más arriba, pero muchos nos encargaremos de que sea más alto y más claro que nunca. Un saludo