sábado, 26 de noviembre de 2011

Las ilusiones perdidas: respuestas

Desde hace tres días mi artículo Las ilusiones perdidas se ha situado en el número 1 de los informaciones más vistas de la edición estatal de El País. Aunque el contador de visitas y de votos está parado, ha tenido 110 mil recomendaciones en facebook y miles de tweeds. No sé por qué se ha producido esto, pero todos los días recibo cartas de jóvenes y no tan jóvenes que me hablan de su experiencia en otros países. He creído que podía ser interesante que escuchéis directamente sus voces, ya que no suelen tener cabida en los medios de comunicación.
He transcrito algunas de estas cartas. No las he modificado. Solo he suprimido el nombre para preservar su intimidad. No sé qué os parecerán, a mi me han conmovido...y tengo muchas más


DESDE ISRAEL ¿PODREMOS VOLVER?

Muy buenas tardes Concha,

Te escribo porque hoy he tenido la gran suerte de descubrir tu artículo como el más leído de El País. Ha sido una maravilla y a la vez una pena. Soy estudiante de 5º de periodismo y ahora mismo me encuentro en Israel. Todos mis amigos han escogido el camino de irse de España. En Los Angeles, Australia, Londres, Berlin, Paris, finlandia, Corea y en mi caso Israel. Todos nos hemos ido, nos ha costado pero ha sido una medida desesperada al ver que a pesar de tener inglés, francés, prácticas en medios de comunicación ( en mi caso El Mundo, Expansión y El confidencial) vemos que no tenemos futuro.

La frustración es tan grande que nos hemos lanzado al extranjero para tener la última medalla de nuestro curriculum. Y aún así sabemos que no servirá de nada y tendremos que pelearnos incluso por un puesto de becario en el que nos paguen 200 o 300 euros una vez ya licenciados.

No quiero molestarte más con mis lamentos y solamente quiero darte las gracias por reflejar de forma tan perfecta nuestro sentimiento al abandonar España y a nuestras familias. El artículo refleja lo que siento yo, mi madre, mi abuela, mis amigos. Todos. Es un espejo de nuestra situación.

Muchas gracias




PENSANDO EN COGER LAS MALETAS

Gracias Concha,

Desde que leí esta mañana tu artículo (es verdad, qué curioso, es del 2010 y yo pensaba que lo habías publicado recientemente...) no he parado de reflexionar sobre el tema.

Irme fuera de España es una puerta que cerré hace tiempo (ya pasé un año en Irlanda trabajando de camarera y otro en Francia de Erasmus) porque quería empezar a vivir una vida nueva en Madrid, cerca de mis amigos y familia.

Pero desde que acabé mi segunda carrera hace un año no he conseguido trabajo de absolutamente nada y la desesperación es tal que leer Las ilusiones perdidas ha vuelto a enfocar esa posibilidad de salir de España de nuevo.

Sólo quería agradecerte que lo escribieras porque ayuda el saber que no estamos solos, que más gente piensa en nuestra situación y la denuncia en los medios.

Un saludo.

Devora todas las cosas:
Aves, bestias, plantas y  flores;
Roe el hierro, muerde el acero,
y pulveriza la peña compacta;
Mata reyes, arruina ciudades
y derriba las altas montañas.



MALETAS DE CARTÓN EN LONDRES

Hola…No sé si llegaras a leer esto o no,,,pero yo me doy por satisfecha!!

Le escribo para darte las gracias por su escrito en el pais,LAS ILUSIONES PERDIDAS....aparte de que me encanto lo bien escrito que está, me senti tan identificada que llegue a soltar algunas lagrimas!!
 Hace ya 1 año me vine a vivir a Londres, principalmente por temas de trabajo. Me despidieron y me derrumbé y decidí venirme aqui ya que una amiga me invitaba a hacerlo asegurandome encontrar trabajo pronto,(como en tu escrito)...y lo consegui en 3 dias,,como aupair!!!

En España tengo todo: mis recuerdos,mi casa,mi familia,y los mas importante,a mi novio, al que no me acostumbro a echar de menos...Cada día deseo mas poder volver; cada dia deseo mas vivir en mi país y que todo cambie para mejor.

Podria seguir escribiendo horas... Solo para darte las gracias!!
LAS ILUSIONES PERDIDAS....
Feliz de tenerlo imprimido en el cabezal de mi cama en Londres,,junto a mis maletas de cartón!!

GRACIAS
P.T.

DESDE PARÍS: ¿POR QUÉ ANDALUCÍA NO NOS NECESITA?

Estimada Sra Caballero,

Gracias por escribir este texto. Me he sentido muy reconocida. Nací en Sevilla, viví en Córdoba hasta los 18, tres años en una Granada universitaria a la que todos podríamos sacarle mucho más partido, y, gracias a los ánimos de mis profesores y de mi madre, marche con mi primera beca a Barcelona, de allí otra beca a París, con otra estuve en Eslovenia, volví a París de nuevo... espero que UK o Estocolmo sean las próximas paradas.

No escribiré que he sufrido porque he aprendido mucho, pero un rotundo sí a lo negativo que refleja su artículo. Como andaluza hija de madre soltera con un sueldo medio y una excelente disposición a "aguantarse" el echarme de menos animándome a crecer, leer, conocer y experimentar, hay días que todo está bien oscuro y que el volver a Andalucía se antoja algo difícil sino imposible.

Carrera, Master europeo, dos idiomas -el inglés y el francés con el esfuerzo de mi madre, no con los de la escuela pública andaluza de los 90 - a la que, por otro lado, agradezco muchas cosas-, acabando un doctorado... y no soy la única en esta situación, de hecho esta noche cenaré con una chica de Puente Genil, y dos cordobeses más en una ciudad bien lejos de casa ¿por qué Andalucía no nos necesita?

Gracias de nuevo por su artículo.

Reciba un cordial saludo

E.



DESDE HAMBURGO, UN ENFOQUE POSITIVO

Estimada Concha, 

Permíteme presentarme primero. Mi nombre es A.P, tengo 22 años y soy uno de esos que no llevan maletas de cartón pero sí sus tesoros tecnológicos más preciados cuando se marchan al extranjero. Actualmente disfruto (o padezco) una beca Erasmus en Hamburgo durante mi quinto año en la carrera de Arquitectura.

Leí recientemente tú artículo “Las ilusiones perdidas” en El País de Andalucía y no me resisto a compartir contigo algunas experiencias y algunas opiniones. 

En primer lugar, gracias, pero muchas gracias, por retratar algo tan verazmente, que además está ocurriendo y que nadie parece o quiere notar. En todo lo que dices me siento identificado, y como yo muchos otros porque tú artículo está volando por las redes sociales. Al minuto de colgarlo en mi muro de Facebook ya lo habían compartido tres personas más. Y así ad infinitum.

De regreso al artículo, entiendo que el tono dramático con el que lo escribes, tiene en parte la intención de llamar la atención y despertar a los que todavía no se han dado cuenta de esto. Sin embargo, creo que resulta muy triste para las personas que lo leen estando en la situación que describes. Te daré el ejemplo de que todos los Erasmus españoles que conozco aquí (y no son pocos) son en mayor o menor medida conscientes de nuestra situación. Pero nos es triste hablar de ello porque de alguna manera el retorno a España se nos plantea más largo que en un par de semestres. "Es por poco tiempo -se dicen-. Dominarán el idioma, conocerán mundo... Regresarán en pocos meses" y aquí nos surge la angustiosa pregunta: y a la vuelta, ¿qué?

Por todo esto, y evitando entrar en detalles personales y explicarte lo desagradable que es recibir horas y horas de clases universitarias en Alemán y no entender una palabra, quiero pedirte dos cosas.

La primera es que intentes que publiquen tu artículo en la tirada nacional. Desde que estoy aquí leo mucho la prensa española, cada día y no solo El País. Hasta ahora sólo he leído algunos artículos sobre quiénes se marchan a Alemania, principalmente Arquitectos e Ingenieros, pero no he leído a nadie que diga lo que tú. 

Y en segundo lugar (por pedir que no quede), me gustaría plantearte la posibilidad de escribir un segundo artículo con un enfoque mucho más positivo. Te doy un ejemplo muy personal que me anima mucho. En uno de esos momentos de despedida amarga, una tía mía me dijo con un tono algo cómico y afectuoso : “Tienes que irte a quitárselo todo. Tráete el idioma y tráete su organización y cómo trabajan. Llévate todo lo que puedas de allí (Alemania) porque es lo que te va a servir cuando vuelvas” Cuando vuelva; porque nada me llena tanto como el pensar en que hay una vuelta y que queda mucho por hacer en nuestro país.

Gracias una vez más, Concha, por tu artículo y por tu tiempo.

Un saludo muy cordial,

A.P.

VALIÓ LA PENA

Es una pena que no se valore la estupenda formación que tienen muchos jóvenes, pero también la experiencia profesional es importante para la empresa. Por eso hay que aprovechar cualquier oportunidad que se presente, antes que quedarse parado. Y desplazarse a Europa es una buena experiencia profesional y personal. Mi marido trabajó en Dublín 2 años y le ha servido para abrirse camino en España. ¡Valió la pena, ya lo creo! Paciencia. Sed positivos.

LAS CONSECUENCIAS DE PERDER A LOS JÓVENES
Hola Concha ,
Mi hijo, con 26 años y actualmente trabajando en Londres, me ha enviado hoy tu artículo muy emocionado por la descripción tan real y a la vez emotiva que muestra. Como muchos de los comentarios que he leido, este es su caso: Premio extraordinario en su carrera, trilingue, Erasmus en Paris y ahora trabajador en Londres. Y no es sólo él, sino que la mayor parte de sus compañeros se están traladando fuera, uno a uno, como "gotas". Como planteas en tu artículo ¿ alguien está empezando a evaluar las consecuencias que esto tendrá en nuestro futuro ? pero incluso añado, ¿ quién se está planteando, por qué, si la crisis actual afecta a todos los paises, los jóvenes de este perfil, encuentran sin embargo algo acorde con sus expectativas en el extranjero ? Nada mas. Simplemente gracias por el artículo

….

DE ESCRITORA A CAMARERA ¿OTRA GENERACIÓN DEL 98?

Hoy recibí un email de un amigo con un enlace a la edición digital de su artículo publicado este pasado octubre. De lo que ud habla resulta dolorosamente familiar y le agradezco que haya dado voz a una historia que se ignora desde todos los medios, porque no da tanto juego como otros ejemplos de gente joven más estereotípica, en los tiempos actuales.

Me presentaré: me llamo A.V, tengo 27 años. De oficio soy diseñadora gráfica Hice una diplomatura, antes de terminar mis estudios ya estaba trabajando, con veinte años me independicé, abandoné mi Zaragoza para irme a Madrid. A raíz de esas experiencias escribí mi primer libro : Mamá, ¿cómo se pone la olla exprés? Destinado a jóvenes que se quedan solos / independizan y no saben nada de las tareas de la casa. Este libro lo publiqué con 24 años. A día de hoy van vendidos 6000 ejemplares. Con 26 años publiqué mi primera novela. Pero ésta lamentablemente no funcionó tan bien.
Tengo en mi haber varios premios de cómic, entre ellos el I del Injuve de Aragón. 

Y pese a todo este currículum estoy trabajando de camarera en un restaurante de Edimburgo, Escocia. Cuando me quedé en paro de mi último trabajo tenía bien claro que si en 6 meses no salía nada intentaría salir de España. Así fue. Nueve meses después dejé todo atrás y me fui a una ciudad cuyo única cara conocida era un amigo que trabajaba aquí. Ha sido duro, aunque me cueste reconocerlo. De tener una casa, un novio, mascotas, amigos, hermanos, mis libros y cómics, he pasado a tener nada. He tenido que adaptarme a una cultura e idioma que pese a dominar, no eran los míos.

En resumidas cuentas y sin querer aburrirla con mi historia: todo cuesta. Todo es tremendamente duro. Yo no tengo padres a los que recurrir sin la aventura sale mal, por lo que el miedo que tengo ahora es grande. Pero al menos estoy aquí y tengo un trabajo que pese a ser de hostelería cumple los horarios a rajatabla (algo inaudito en España). Lo que cobro es mínimo, pero me da para vivir, comer e incluso llegar a ahorrar. He tenido más entrevistas para diseño gráfico que el tiempo que estuve en el paro en Madrid, aunque sin tener suerte de momento. De España no voy a echar de menos los sueldos submileuristas, que existen mucho más de lo que nos gusta pensar. Empresas que piden perfiles altísimos a sueldos risibles, en ciudades como Madrid, donde simplemente un alquiler no baja de 600-700 euros.

Me consuelo pensando que esta etapa de mi vida la invertiré en escribir y dibujar. Vivo en una ciudad realmente inspiradora, pese a la soledad.

No quiero volver a España. Yo ya ví venir la crisis haciendo caso a mi sentido común. Éste me sigue diciendo que entre cambios de gobierno y demás la cosa no va a solucionarse. Seguiremos con un SMI risible y en muchas cosas volveremos para atrás o continuaremos atrasados respecto a otros países europeos.
Últimamente digo mucho que nuestros políticos tienen que estar "orgullosos" de haberse cargado a una generación de jóvenes que nos hemos tenido que ir del país ante la situación tan deplorable en la que nos encontramos. Los que ud menciona, en la que me incluyo. Una generación perdida. Quizás siendo positivos esto dé lugar a una futura "Generación del 98", en la cual reflejemos a través de nuestros blogs, libros, cómics esta etapa tan negra de nuestro país. Quién sabe.


Me despido agradeciéndole nuevamente sus palabras.


Un saludo.

LAS CAUSAS

Siento decirle que no sabía de usted hasta hoy, pero casualmente me he encontrado un artículo suyo titulado "Las ilusiones perdidas". Exceptuando un artículo de Forges (sí, el viñetista) de hace ya bastante en el que hablaba de la hipoteca de su padre, es la primera vez que leo un artículo tan bien desmenuzado sobre la realidad española. Sobre el fondo, decirle que ha dado en el clavo porque va a ser así, aunque todavía no lo sepamos (¡que bien escribe!).

Una pena que no haya dedicado un poco más a los causantes generacionales de este tipo de problemas: los hijos de aquellos pobres ignorantes pero honestos que probablemente los dos hayamos conocido. Esa generación que pasó de la nada al todo y que ahora cree que la experiencia de los años, y sus canosas circunstancias, les da como para entender cómo funcionan las cosas actuales.

Esos son, en definitiva, los pobres desgraciados que ahora, cuando comiencen a quebrarse las patas de la poltrona, se levantarán exclamando: ¡Yo ya lo sabía porque tengo una edad! Nada nuevo bajo el sol en este país llamado Hespaña,  lleno de ignorantes que se ponen una corbata y creen ser sabios.

Saludos y enhorabuena por el artículo.


ESPAÑOLES POR EL MUNDO…COLOR ROSA

 Desespero cuando veo en TV los programas de Andaluces y Españoles por el Mundo donde se refleja un mundo idílico, donde todo el que se va triunfa y el que se queda es que es tonto. Aquí todo es cada vez más dificil para jóvenes como yo, pero mis amigos que se han marchado tambien dicen que allí no todo es color de rosa y que se indignan de la incompetencia de nuestros dirigentes que son incapaces de crear un mundo profesional digno en Andalucía.

DESDE MÉXICO, A REPENSAR EL MUNDO

Estimada Concha Caballero,

Le envío un cordial saludo esperando se encuentre muy bien.

No sé qué tan a menudo reciba e-mails de felicitación sobre su forma de escribir, y le adelanto que este es uno más.

Hace tiempo que sueño con ir a España. Soy de México y mis viajes internacionales se limitan a ciertas ciudades de Estados Unidos que he podido conocer por trabajo. Y mi camino vivencial me ha llevado a España a través de decenas de músicos que me inspiran, de imágenes que me llaman y conmueven más que las de mi propio país -en el caso de los músicos, me declaro sin remordimiento, en el caso de las imágenes, posiblemente peco de malinchista.

Y hace poco, como usted menciona, le he contado esto a una amiga que me ha dicho, en otras palabras, todo lo que usted menciona. Desde "yo te puedo ayudar a conseguir un trabajo y vemos cómo hacer para que te quedes aquí" hasta "claro, es lógico asumir que necesitas ser por lo menos 'mileurista' para sostenerte y que talvez a duras penas lo consigas'". 

Y le prometo que, como también tan acertada usted menciona, tengo estudios. Dos grados, uno en Leyes y uno en Psicología, soy una persona ávida de conocimiento, lectora consuetudinaria, curiosa, con experiencia gerencial durante los últimos tres años y veinticinco de edad -que, debo aclarar, a estas alturas ya no sé si son pocos o demasiados.

¿Por qué le cuento todo esto? Ni yo misma lo sé. Sé que he compartido su columna a las personas inteligentes que conozco incluyendo a mi familia y que a todos nos ha dejado un sabor de desolación tremendo. Entre mi hermana que se fue a las locas a Canadá y yo que estoy planeando todo para irme a Europa a finales de año, las lágrimas hicieron acto de presencia.

Y al final, al respecto de los tintes políticos y económicos de su escrito, tiene usted toda la razón. Y peor aún, mi país como muchos otros estoy segura, sufre de lo mismo. 

Ahora que me detengo y vuelvo a leer, por momentos esto se lee como un reclamo. No obstante, nada más lejano de la realidad. 

Lo que quiero decir es que si usted es como esas personas de las películas que creen que la trascendencia se gana "tocando" por lo menos a una persona a la vez, el día de hoy ha hecho usted su trabajo por cuatro. Mis hermanos, mi madre y yo.

Ahora, a re-pensar el mundo y los planes.
A.M.0

DESDE MÉXICO: REALIDADES MÁS DURAS

Estimada  Señora:  He  leído  esta  preciosa  nota  suya en el  diario   EL  PAÍS. Quiero hacerle  presente  que  esa  realidad en que  están  inmersos  todos esos  jóvenes  que  se  van  en  busca   de  nuevos  horizontes,  sucede  en  casi todos los  países.  Perdemos a  los  mejores. Los mas  capaces,  lúcidos, responsables, y  un  largo  etcétera. 
Vivo en  un  país  donde  las  crisis  han  sido  cíclicas.  Hemos  pasado  tantas  que  hemos  criado  una  especie de coraza  como la de  los  hipopótamos, para  resistir  sumergidos, con  apenas  los  orificios nasales  en la superficie. Cuando voy a  hacer  las  compras,  veo  a  ancianos  jubilados , revolviendo  el bote  donde  el  frutero arroja  lo que  no  se  puede vender  al  cliente, y estos ancianos   se  lo  llevan  para comer ! Esto sucede en el  país  donde se  puede dar  de  comer a  400  Millones  de  personas  !  

Nunca  imaginé  que  España  y el  resto  de  la  UE  iban a  ser  hundidos  por  el  default  originado  en  USA  en el  2008. Acaso  porque  en  este  país  donde  actualmente  resido, hemos sido  usados  de  conejillo  de  las  Indias  por  los  yankis y  los  conocemos  muy  bien.  En  los  tiempos del  nefasto  Henry  Kissinger  se  desató  una  "caza  de  brujas"  donde  cientos  de  miles  de  jóvenes  desaparecieron  de  los  países del  Cono Sur  de  América  por  la  voluntad  de  este "señor"  y  la  participación de  las  fuerzas  armadas  de  los  respectivos  países. 

Cada  uno de  los  gobiernos  que se suceden  legítimamente, se  esfuerzan  en  ser  peores que el  anterior. Acá  tenemos   miles  de  jóvenes  profesionales  que  se  dedican  a  conductores  de  remisses  y  taxis, porque  no  pueden  encauzar sus  profesiones.

Recuerde,  que,  siempre  hay  realidades  mucho  peores  que  las  que  ven  nuestros  ojos. 
Cordiales  saludos.

B.B


PRÉSTAMOS RENTA

Hola Concha.
Lei tu articulo acerca de la generación perdida y ese sigue siendo mi día a día.
No se si estaras al tanto o será volver a escribir sobre lo mismo, pero si pudieses denunciar el estado abusivo de los Prestamos Renta para estudiar un master. Este año han cambiado las condiciones y es increible como nos han dejado a merced de los bancos una vez mas.
Yo me voy de aqui también. Voy a solicitar un doctorado fuera de este país. Aqui se paga una media de 1100 euros para realizarlo, en cualquier pais de europa cerca de los 2000 y encima en proyectos de primer nivel.
Un saludo

PADRES CORDOBESES

Precisamente ésta noche, cuando ibamos de Castro para Córdoba, para dejar a dos de nuestras hijas (una de ellas aún estudiando y la otra recien licenciada), nos comunicaba que de no encontrar trabajo en un año (actualmente se prepara oposiciones), se marchará a Londres. La tercera de nuestras hijas, diplomada en turismo, trabaja desde hace dos años en Oxford, en una tienda de Zara. Al leer tu artículo nos hemos visto reflejados y nos hemos hecho la pregunta ¿cual será el futuro de nuestros/as hijos/as?. Ya conocemos la alegría de la llegada en los aeropuertos, pero también la tristeza de la ida.


SU MEJOR ESPERANZA…EN VIETNAM

No sin cierta desazón -sitiéndonos protagonistas- acabamos de leer en EL PAÍS tu magnífico artículo, con el que nos sentimos plenamente identificados, pues refleja de principio a fin, la trayectoria académica y profesional de nuestro hijo Alfonso.Licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla, tras hacer prácticas en todos los diarios de Córdoba y prácticamente en todas las secciones, hizo un Máster de Edición de la Fundación Santillana en colaboración con la Universidad de Salamanca con prácticas en Revista de Libros y en la Editorial Siruela, sin que nada fructificara en un trabajo estable (ni temporal), a pesar de la honda huella afectiva, profesional y humana (aunque esté "feo" que lo diga su padre)que va dejando a su paso. Previamente curso estudios con beca Erasmus en Lyon, fue auxiliar de conversación en Sablé sur Sarte (Francia) y "disfrutó" de una beca Argos en Bruselas (¡450 euros mensuales!) en el periódico digital Aquí Europa, llegando a cubrir hasta cumbres de presidentes de la Unión Europea. De vuelta a casa unos meses aprovechó para hacer el CAP , porfiando contra la inquietud y el desasosiego de un futuro incierto. Trabajó después un año en trabajos de Documentación y apoyo técnico en el Ministerio de Asuntos Exteriores durante la Presidencia de España en la Unión Europea y actualmente trabaja en Vietnam , durante un año, con una beca de Extensión cultural. Cuando vuelva de Hanoi tendrá 28 años, con una sólida formación, plena de valiosísimas experiencias profesionales y un futuro tan incierto como el día que terminó su carrera.

Sólo nos queda agradecerte que te hayas acordado hoy de estos chicos y chicas luchadores y bien preparados y puesto voz a su triste situación y las de sus familias.
Un abrazo, Concha.

LEJOS DE LA FELICIDAD

El 2 de octubre, cuando lei su artículo, no pude evitar terminar llorando, como sé que harían mis padres con la versión impresa entre las manos en el rincón dónde nací.
Supongo que soy todo lo que describe: andaluza, me fui de Erasmus, fue auxiliar de conversación y ahora trabajo como lectora. Una no está mal aquí, por supuesto las condiciones laborales serían un sueño ahora en España.

Pero tengo que recordarme cada día cuáles eran mis sueños, para que no se me olviden, para poder seguir luchando (porque yo voy a seguir, no sé hacer otra cosa...) para ser lo que quería, para ejercer el oficio que con tantos sudores he estudiado.
Gracias por evocar la tristeza y el vacío de los aeropuertos. Qué lejos quedan los días en que irme de casa era felicidad pura. Cuánto miedo siento al ver que cada vez me alejo más de mi sitio y que me pierdo la vida de los que más quiero.
Muchas gracias por acordarse de nosotros. Ojalá volver al extranjero los próximos años sea una elección, y no una obligación.
A.C.

MILEURISTAS CON TÍTULOS DE ALTO NIVEL
Acabo de leer tu articulo y no he podido volver a sentir la misma tristeza que siento cada domingo.
Soy un afortunado (en este país, claro), estudie Ingeniería Informática, la carrera mas demandada y me dedico al desarrollo de software, el perfil mas demandado en las paginas de búsqueda de empleo.
Sin embargo todos los lunes cuando entro por la puerta de la oficina me invade la tristeza. Nunca fui un buen estudiante pero saque la carrera, conseguí una beca en la gran multinacional de la informática y he cotizado 3 años.
Sigo en el punto de partida o incluso peor. No tengo estabilidad laboral, gano menos de mil euros, mi valoración como profesional es nula y el trato demencial.
Los jóvenes de mi generación no creemos en este país y como dicen muchos por ahí: "Si España no quiere saber nada de mi, yo tampoco quiero saber nada de ello".
Tanto dinero invertido en nosotros y estamos deseando irnos a cotizar a otro país.
Ojala llegue pronto ese momento.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

CONOCIMIENTO Y RECONOCIMIENTO. Nos jactamos de que nuestros hijos forman parte de la generación de españoles mejor formados de la historia de España: tienen una o dos carreras, saben dos o tres idiomas, ...conocen y reconocen mundos, pero son lo que son detrás de otras fronteras. Es una lástima que no les reconozcamos en su país, donde nada les ofrecemos, salvo entregarles a buen recaudo en adopción a otros entornos, con la esperanza incierta de que al menos puedan sobrevivir con cierta independencia de nosotros. Que vean otros mundos y no sean en su futuro, como hemos sido nosotros en nuestro presente. No nos engañemos, no hay sostenibilidad si malgastamos lo más importante de la comunidad: su capital humano, las personas. Lo peor de todo es que no les conocemos, ni les reconocemos, y quizá con el tiempo, ellos terminen por conocernos, y no nos reconozcan.

Patricia Gardeu dijo...

Gracias por compartir también las respuestas. Es esa melancolía compartida, entre los que están fuera y los que estamos dentro. Cambios.

Alberto Granados dijo...

Mi hija, que está trabajando y haciendo un máster en París, también ha leído tu columna. Me dijo que le dio por llorar.
Cada sábado nos toca un premio con tus columnas, querida Concha.
Un beso,

AG

Lugareño dijo...

No me extraña que haya causado tanta atracción su artículo, porque como le han comentado, además de estar muy bien escrito, refleja a la perfección lo que la gran mayoría de jóvenes pensamos, especialmente los que tenemos un cierto nivel formativo o hemos aspirado a ello desde pequeños. Yo acabo de descubrir el artículo, en facebook, a través del muro de una amiga, y realmente me he quedado muy impactado y me he sentido muy identificado. Simplemente quería felicitarle por dicho artículo y agradecerle que lo haya escrito con tanto acierto. Un cordial saludo desde Murcia.

Manuel Álvarez dijo...

No estoy de acuerdo con el artículo, creo que a la larga será bueno. Más gente saldrá, volverán mejor preparados, con más experiencia, y viene bien moverse.